Mundo Rural


Hipólito Contreras

11/05/2009

Educación, el centro de todo

El gobierno mexicano destina un alto presupuesto a la educación, este año aplica más de 200 mil millones de pesos, los que son utilizados en salarios de los maestros, funcionarios y trabajadores de la SEP, e infraestructura educativa.


Sin embargo, este alto presupuesto que no rebasa el 4.5 por ciento del Producto Interno Bruto, ni ha dado respuesta a la demanda educativa del país en cuanto a cobertura educativa y muchos menos en calidad educativa.


Ser habla de que en México 17.4 millones de mexicanos no han concluido sus estudios básicos de primaria y secundaria, 5.9 millones no saben leer ni escribir, la cobertura en educación básica es insuficiente.


Los estados del sur y sureste del país (Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Puebla y Yucatán) presentan serios problemas en cobertura educativa, coincide también que son los estados de mayor rezago económico y los mayores expulsores de mano de obra.


El otro gran problema, es por supuesto, la calidad en la educación, en este modelo económico no interesa educar y formar en todo el sentido de la palabra, no existe ese objetivo, el resultados ahí está con los jóvenes egresados, desvinculados totalmente de todo compromiso social.


En el estado de Puebla se aplican aproximadamente diecinueve mil millones al sector educativo, lo que representa casi el cincuenta por ciento del presupuesto, sin embargo, existe rezago, prevalece el analfabetismo y la calidad educativa es cuestionada.


A la educación en México la afectan dos graves problemas: el modelo económico y político al que le interesa sólo mantenerse en el poder a costa de lo que sea, y su sindicalismo que se ha convertido en un mundo de intereses económicos en sus cúpulas.


El modelo económico toleró, apoyó, y facilitó todo, para que un grupo de dirigentes se hicieran cargo de la educación y el control de los trabajadores. Primero fue Carlos Jongitud Barrios el amo y señor del SNTE, cuándo éste tuvo que heredar el cargo, entró en su lugar doña Elba Esther Gordillo, hoy es la que decide lo que debe hacerse en materia educativa, su poder no tiene límite, como tampoco sus recursos.


Doña Elba Esther sin ser Secretaria de Estado tiene facultades para tomar medidas como fue la propuesta de la Alianza por la calidad educativa y la llamada prueba Enlace que ha generado todo un movimiento magisterial, y por supuesto, fue la que propuso al nuevo Secretario de Educación, funcionario que venía de actividades electorales pasa a un sector que le es totalmente desconocido.


Como afirma el maestro Chávez Palma, para transformar la educación en México y darle el sentido que se requiere, se necesita un nuevo plan, un nuevo proyecto educativo, esto, por supuesto requiere de un nuevo modelo económico y político en el país.


Hoy se gasta mucho en educación, es cierto, aun cuando no se llega a lo recomendado por la UNESCO, el ocho por ciento del PIB, sin embargo, el proyecto educativo es cuestionado por la pobreza y perfil educativo de los egresados.


No basta con crecer en cobertura e infraestructura educativa, ( lo cual en México persiste el rezago en todos los niveles ) es preciso darle una vuelta a la calidad educativa, el problema es que en este modelo económico y político no es posible dar un viraje porque las bases son mismas, los jefes son los que deciden, doña Elba Esther es la que toma las decisiones junto con el gobierno federal


Necesitamos un nuevo Estado, una nueva estructura de gobierno, en la que se proyecte un nuevo modelo económico y político, en el que se diseñen planes y políticas avanzadas en todos los sectores, y por supuesto, el educativo debe ser el prioritario, el básico y fundamental para la vida nacional.


Si un Estado educa a su pueblo para generar desarrollo, estabilidad, justicia, equidad y protección de los recursos naturales, será el mejor Estado, el mejor modelo para lograr bienestar y mejorar los niveles de vida de la población.


En ese nuevo Estado, un niño o niña recibe educación desde el preescolar hasta la universidad, e incluso hasta los posgrados. El Estado financia la educación, el nuevo egresado tendrá un perfil eminentemente social sea cual sea su área, estará preparado con una mentalidad de servicio a la sociedad que financió su preparación.


No, no es un Estado soñado, es un Estado posible, no podemos seguir con un Estado fallido, un Estado controlado por los iluminados, los fuertes e instruidos ( supuestamente).No podemos seguir en un Estado formado por castas, por familias que se heredan los cargos a través de una falsa democracia aplicada por instituciones al servicio del mismo grupo en el poder.


Si no logramos un nuevo Estado con un nuevo proyecto educativo vamos a agotar lo que nos queda, vamos a hipotecar al país, vamos a extraer la última gota de agua y vamos a terminar de caníbales, vamos a terminar comiendo insectos cuando ya no haya otra cosa que comer.


Estamos en un modelo económico y político caduco, en un Estado depredador, aniquilador de todo, consumidor y destructor, no podemos seguir así. Necesitamos un nuevo Estado, un nuevo rumbo educativo.

 



 
 

 

 
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