Mundo Rural


Hipólito Contreras

18/03/2009

Aborto

De acuerdo al Diccionario Práctico de la Lengua Española la palabra Aborto significa “la interrupción del embarazo antes de que el feto sea viable, debido a causas naturales que sean infecciosas genéticas o incluso accidentales, es más frecuente en los primeros meses del embarazo, provocado, el que se realiza voluntariamente”.


Toco el tema por esa tormenta mediática que se dio luego de que la mayoría del PRI y el PAN aprobaron reformas al artículo 18 de la Constitución del Estado de Puebla y en la que se establece que “la familia se sustenta en el matrimonio, formado, entre un hombre y una mujer”, agrega que el Estado protegerá la vida desde su fecundación hasta la muerte natural.


Por supuesto que el tema involucra también a la sociedad rural en la que existen millones de mujeres que requieren estar plenamente informadas sobre lo ocurre.


Afirman los críticos y defensores del aborto que la reforma deja fuera la posibilidad de legislar sobre la despenalización de aborto y la ley de convivencia entre personas del mismo sexo.


También establecen que la reforma aprobada la semana pasada representa los mismos principios que establece la iglesia católica, misma posición, que, afirman, defiende el Partido Acción Nacional. Aseguran que por tanto la reforma al artículo 18 de la Constitución del Estado fue obra del ala conservadora del PRI, apoyada por su contraparte panista.


Organizaciones de izquierda demandaron que el tema debe someterse a debate entre los diferentes sectores de la población y que sobre todo sean las mujeres las que participen, pues, aseguran, la ley aprobada es machista y lesiona los derechos de este sector.


Hay por tanto dos posiciones muy claras: los que defienden la despenalización del aborto y la legalización de parejas del mismo sexo, y los que dicen que se oponen a ello.


Veamos. Es el sistema político, no otra causa, el responsable de que nos encontremos en una sociedad desigual, inequitativa, con grandes y profundos contrastes, con instituciones que ya no responden para caminar hacia una mejor sociedad.


Es ese modelo político y económico el causante de todos los problemas que tenemos: pobreza, inseguridad, migración, violencia, pérdida de valores, contaminación de los recursos, divorcios, violencia intrafamiliar, drogadicción, narcotráfico, corrupción, desempleo, delincuencia, problemas de salud, amor por lo extranjero, desintegración familiar, olvido de la historia nacional, consumismo, prostitución, etc.


Es por supuesto en este modelo económico y político en el que se genera y profundiza el problema del aborto. Que ha existido desde hace muchos años, es verdad, pero hoy se complica porque las condiciones sociales y económicas lo favorecen.


Si la educación que se imparte cumpliera su función, formar ciudadanos con un alto nivel de concientización y conocimiento, formados para sumarse al desarrollo, la equidad y la justicia, no habría ninguna necesidad de estar legislando temas como el aborto o la pena de muerte, ni aprobar su despenalización como ocurrió en el Distrito Federal.


Dicen los defensores de la despenalización del aborto, que la legalización del mismo terminará con el clandestinaje y que por tanto se evitará que más mujeres mueran por mala atención médica.


Por esto es que hoy en la ciudad más grande del mundo suman miles los abortos que se practican todos los días, ya las mujeres pueden acudir a cualquier clínica oficial o privada para que les interrumpan el embarazo, la ley se los permite, ya no es sorpresa ni delito que en los basureros de la capital haya miles de fetos humanos, seres eliminados en nombre de la ley y la libertad, seres eliminados por el Estado. ¡Vaya forma de progresar!


La ley aprobada en el D.F, dice que deben ser máximo doce semanas de gestación para que pueda practicarse el aborto pero ¿quién garantiza que esto sea así? Pueden ser quince, veinte semanas o más, las instituciones ya no funcionan, se permite todo, jueces, ministerios públicos, magistrados, dejaron de ser confiables.


Otra pregunta a los impulsores del aborto ¿por qué doce semanas de gestación para permitir el aborto? ¿es que antes de la doce semanas no existe vida y después si? Lo lógico es reconocer es que la vida está presente y en proceso de desarrollo, y lo que buscan los promotores del aborto es interrumpirla.


Es una medida fácil para atacar un problema que tiene su base en la injusticia y la inequidad, en la abundancia en pocos y la pobreza en muchos.


Es lo mismo que ante el problemón que representa el narcotráfico lo mejor es legalizarlo. Bueno pues al rato ante tanto delincuente que hay lo mejor será hacerlos aliados del sistema, de hecho lo son.


No se puede legislar dentro de un modelo en el que los legisladores provienen del fraude, la mentira y la imposición, ¿ qué van a legislar los que tienen sueldos de hasta 400 mil pesos mensuales? Esa gente ¿qué sensibilidad tiene para tomar medidas favor de los ciudadanos? Ninguna, ellos forman parte del sistema y punto.


Creo que la solución no va por ese camino, y no se trata de defender principios religiosos, partidistas, o lo que se parezca, se trata de ir más allá de simples legislaciones, de leyes estamos llenos, pero no se respetan, el modelo las crea y el modelo las viola, siempre ha sido juez y parte.


No se trata de que a las mujeres se les haga válido su derecho a decidir, esa frase está muy trillada. En este modelo económico tanto los derechos de las mujeres como de los hombres son pisoteados constantemente. Víctimas no son sólo ellas, somos todos. El modelo aplasta a las mayorías por igual, no con despenalizar el aborto las mujeres de México serán felices.


Un aborto, debe reconocerse, sea provocado o no, deja en la mujeres daños psicológicos de por vida aun cuando sean atendidas adecuadamente, y es que no se trata de un juego de niños, la mujer es intervenida, su organismo es alterado, no es cosa sencilla.


Mejor avancemos por otro camino, avancemos hacia un modelo político y económico superior a este, un modelo en el que la ciencia y la tecnología estén al servicio de la sociedad, no de grupos. El ser humano tiene que perfeccionarse para vivir mejor, avancemos hacia formas de desarrollo avanzadas en las que las que sea posible la convivencia y el equilibrio con el medio.


No se puede legislar a favor de la sociedad y pretender ser libres rodeado de lobos. De verdad no se puede.

 



 
 

 

 
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