Mundo Rural


Hipólito Contreras


Acción Nacional y la derecha rechazados en el medio rural


Aun reconociendo el alto abstencionismo que se presentó en el proceso electoral del 11 de noviembre ( se consideró superior al cincuenta por ciento), una evidencia fue clara, la mayoría de los que votaron lo hicieron por un partido distinto al de Acción Nacional.


El hecho de que el partido de la derecha no haya ganado un solo distrito electoral y sólo alrededor de cincuenta municipios, es la muestra muy clara de que gran parte de los ciudadanos del medio rural (y urbano también) le dijeron no a Acción Nacional, no a la llamada derecha.


Dirán algunos que el voto de los ciudadanos  fue circunstancial, que fue orientado por una serie de factores económicos y políticos, dirán también que el comportamiento de los ciudadanos se da de acuerdo al momento, a las circunstancias, recordarán que la elección federal del 2000 y la del 2006 el voto fue para la derecha y que por eso está gobernando el país.


Es cierto que las circunstancias deciden el voto, y es precisamente a ellas que el voto  no fue para Acción Nacional no sólo en Puebla sino en los catorce estados en los que este año hubo elecciones.


De modo que son circunstancias muy marcadas para que  en casi medio territorio nacional se dé un rechazo generalizado a la llamada derecha ¿pues qué es lo que hace que tiene un rechazo cada vez más generalizado? simplemente no responde a los intereses de los grupos sociales, de las mayorías que habitan el país.


Para no irnos por otros estados, veamos lo que pasó en Puebla, concretamente en municipios y distritos. En los veintiséis distritos electorales el voto fue para los candidatos del Revolucionario Institucional, y de los 217 municipios 143 fueron para ese partido.


Como se ha dicho, el Partido Acción Nacional sufrió una derrota histórica, aplastante, nunca antes en su larga historia de casi setenta años había recibido un rechazo tan grande como el pasado 11 de noviembre.


Aquí se puede desprender una afirmación, que el triunfo de la derecha en el 2000  sólo fue una burbuja misma que está desapareciendo, o lo que es lo mismo, después del histórico triunfo en el 2000 y su repetición en el 2006 en la derecha se observa un claro declive, la sociedad ya no la ve como opción de gobierno. No se descarta que la elección presidencial del 2012 podría ser el fin de esta corriente política.


Con toda la desinformación y manipulación que puede haber en las comunidades, hay también un lento pero real despertar de conciencias, nuestra gente rural es cada vez más clara en sus propuestas, en su posición ideológica, quizás no tenga en su conjunto los antecedentes históricos de la derecha, pero sí siente los efectos de la política económica que aplica ese grupo político, esto  la lleva a rechazar de manera más clara la oferta panista.


Nuestra sociedad rural busca en el espectro político  e ideológico algo que la convenza, que le sirva y le funcione, nuestra sociedad rural anda buscando en su conjunto una fuerza política que la represente y sea su más fiel aliada.


Es esa sociedad rural junto con la urbana la que en el 2010 a nivel  estatal y en el 2012 a nivel federal tomará decisiones vitales, decisivas para ella misma y el país, será una sociedad rural más despierta y concientizada pese a todo el manipuleo de que es objeto por parte del grupo en el poder.


Es muy probable que en el 2012 cuando esa sociedad rural y en general la de todo México entierre para siempre  al grupo político dominante y se vaya por otras alternativas que estén más cerca a sus propuestas y demandas.


Dicen que el cambio viene de la periferia hacia el centro y parece que así es, la gente viene empujando de las comunidades hacia los centros urbanos, de la orilla al centro, de las montañas hacia los valles ocupados  por las ciudades.


Hoy esas comunidades quizás sin sentirlo se refugian  en el Partido Revolucionario Institucional, saben perfectamente sus defectos, saben muy bien su pasado,  sus vicios, su estilo de gobernar, pero también sus  fortalezas, sus principios con los que más se identifican, por ahora  creen que es la mejor opción, el tiempo, los hechos, le dirán a esa sociedad rural y urbana si es el camino a seguir, o tendrán que seguir buscando en el espectro político a la mejor  fuerza política  que los represente, los arrope y defienda.


¿Y esas masas rurales  y urbanas que decidieron no votar? ¿ qué pasa con ellas? Se trata efectivamente de un grupo muy grande, más grande del que fue a las urnas pero que instintivamente también manifestó su rechazo a la derecha, con el sólo hecho de no votar representó un rechazo a esa corriente.


Serán los grupos rurales y urbanos que tradicionalmente van a la urnas, los que irán llevando a los que  hoy se abstienen. La sociedad rural  y la urbana deberá ser más participativa  para que las cosas cambien en todo el territorio nacional.


Lo que es muy claro  y evidente es que la burbuja derechista empieza a disiparse, a desintegrarse. La sociedad rural le dijo que no, y tal parece que es un no definitivo, las sociedades pueden equivocarse pero también tienen la capacidad de rectificar.




 
 

 

 
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