Mundo Rural


Hipólito Contreras


Derechos Humanos


Los derechos humanos son múltiples en cualquier país del mundo, pero podrían hablarse de los elementales: derecho a la salud, a la educación, a la alimentación, al trabajo, la vivienda, la justicia, la religión, etc.


La Constitución del país es muy clara en este punto, ya desde la Constitución de 1857 se mencionaban esos derechos. Todos los habitantes de este país por el sólo hecho de ser mexicanos tenemos derecho a muchas cosas, como a manifestarnos y expresarnos libremente con las limitantes que la misma ley señala.


El país avanzó, dicen algunos, en materia de justicia y protección de los derechos humanos. Los gobiernos mexicanos han firmados acuerdos internacionales en materia de derechos humanos, Es en el gobierno de Salinas, en plena crisis política y económica, cuando se crea la Comisión Nacional de Derechos Humanos, después en todos los estados se crean las comisiones estatales. En el Congreso federal y en los congresos estatales operan por igual las comisiones de derechos humanos.


Algunos dirán que estos son los avances en todos los órdenes que experimenta el país como es la protección de los derechos de cada persona para lo que se crea una comisión especializada en el tema.


Lo importante en todo son los resultados, la instituciones están, surgen nuevas, pero ¿funcionan? ¿ cumplen con su cometido? En materia de derechos humanos se podría comparar con los Ministerios Públicos, con los jueces que imparten, o tienen por función impartir justicia ¿Cumplen sus funciones? Creo que no, porque hay miles de casos, de denuncias que hablan de violación de derechos.


Lo que nos interesa en estas líneas son los derechos humanos en el llamado mundo rural, en los cientos y miles de comunidades en el estado y el país, en los más de dos mil 500 municipios del país.


Cuántos pero cuántos casos escuchamos a diario de injusticias cometidas en contra de ciudadanos en comunidades. Un mundo de casos por despojos de bienes, abusos de funcionarios, de presidentes municipales, violaciones a mujeres, maltrato a menores, torturas de distintos tipo, encarcelamientos de campesinos e indígenas sólo porque no se pudieron defender por lo que les inventaron o fabricaron delitos, maltrato y abusos en los centros de rehabilitación social los mismo a internos que a sus familiares, etc.


Esto es común en nuestro medio, sólo basta ir a los juzgados, a las cárceles, a las comunidades para recoger miles de testimonios sobre esta realidad. Se escribirían muchos libros, son tantos casos de injusticia.


En Puebla, se podría decir con bastante éxito, se creó la Procuraduría del Ciudadano que entre la diversidad de funciones se encuentra la asesoría jurídica para la defensa de los derechos de las personas, un alto porcentaje de las personas atendidas son del medio rural.


Sin embargo, lo abusos no terminan, salen por todos lados, parecen ser una condición común del ser humano y también por quienes ejercen acciones de poder sea público o privado.


En el ramo laboral son pocos los que siendo despedidos de manera injustificada son atendidos y por lo tanto reinstalados o indemnizados conforme a derecho, las Juntas de Conciliación y Arbitraje no son confiables, puede haber o existen intereses de por medio.


Se dice que en Puebla y el país un alto porcentaje de los delitos cometidos sus responsables no son sancionados, bien porque no se presentan las denuncias o bien porque le ley no es aplicada.


Los ciudadanos que llegan a sufrir actos violatorios a sus derechos prefieren no hacer denuncian porque consideran que les puede ir peor, es decir, la situación se les revierte, por lo que en lugar de ser atendidos son castigados, de denunciantes pasan a ser denunciados.


Una mujer o menor que llega a ser violada sexualmente la piensa antes de presentar la renuencia, sabe que no va ser tratada adecuadamente y que al final es muy probable que el responsable con dinero y un buen abogado sale libre.


En las cárceles nadie sabe cuántos en verdad de los que están recluidos son en verdad culpables de los delitos, lo que se sabe es que existen privilegios para unos y abusos para muchos.


En los medios de comunicación son comunes las denuncias de grupos campesinos e indígenas sobre tráfico de influencias, de abuso de poder por parte de funcionarios, jueces, presidentes municipales, denuncian frecuentes despojos, amenazas, etc.


Por lo visto la Comisión de Derechos Humanos tiene una tarea interminable para atender un mundo de violación a esos derechos. El mundo rural, víctima de tantas cosas sigue en espera de justicia.


Quien sea nombrado presidente de la Comisión, hombre o mujer, debe ser un profesional íntegro, honesto y conocedor de los derechos humanos.




 
 

 

 
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