Mundo Rural


Hipólito Contreras

24/08/2009

Recortes a los Ayuntamientos

La situación en México está llegando a situaciones más complejas que hablan claramente no sólo del fracaso de este gobierno sino del modelo económico.


El gobierno de Calderón hace ya tiempo que dejó de hablar de cifras alegres, de un futuro mejor, reconoce que hay serios problemas, que el país es sacudido por la crisis económica que se refleja en un desempleo galopante y una pobreza creciente. El Secretario de Hacienda reconoce el hoyo financiero en el que se encuentra el país, por lo que habla de una revisión de impuestos, recortes presupuestales y otras medidas parta evitar la quiebra total.


Las medidas se han iniciado con recortes de las participaciones a los municipios lo que está generado protestas por parte de los Ayuntamientos, los que de momento se dan cuenta que no les alcanza ni para pagar la nómina.


En conferencia de prensa el pasado viernes el presidente municipal de Atlixco, Eleazar Pérez Sánchez, informó sobre el bloque de más de cien ayuntamientos poblanos que han decidido sumarse a un paro técnico contra los recortes presupuestales.


Si en la siguiente legislatura el PRI se olvida de sus compromisos de campaña y apoya al PAN, las medidas que se propone el gobierno federal como el IVA en medicinas y alimentos y se lleva adelante una revisión de impuestos para la captación de más recursos, podrían ser aprobadas, con lo que las cosas en México se pondrán al rojo vivo, complicadas y peligrosas.


Más golpes a la economía campesina y popular, más recortes al campo, a la educación, la salud, las comunicaciones, servicios, etc., sería peligroso, pondrían al país al borde de una crisis social.


Si las necesidades básicas (agua, alimentos y servicios) son afectadas, la lógica dice que las cosas se complican, la gente se moverá y no habrá poder que la pare, será como un río crecido que se salga de su cauce y arrase con todo, será como un devastador huracán sin control, es deseable que no se llegue a estos extremos.


No es que vayamos acercándonos a un ciclo histórico de cien años en el que ocurren revoluciones, no es que tenga que cumplirse matemáticamente, sin embargo, sea coincidencia o no, las cosas podrían llagar a esa realidad.


Es probable que la madurez del pueblo mexicano le evite caer en una realidad como la que podría ocurrir, dependerá mucho de que el gobierno escuche los reclamos sociales y juntos se pongan a resolverlos, dicen que México es mucho más grande que sus problemas, que tiene muchos millones de hombres y mujeres que en lugar de tomar las armas, tomen el trabajo, y muestren capacidad para dar solución a los grandes problemas.


Cien años de desarrollo, de 1910 al 2010, deben demostrar que en México los grandes problemas sociales, ecológicos y de todo tipo tienen solución si todos nos sumamos al trabajo.


Si los impulsores del modelo neoliberal se dan cuenta al fin que el mismo no puede seguir, tendrán, por su seguridad, que dar marcha atrás y poner en marcha medidas emergentes para evitar el rompimiento de la estabilidad social.


No es creíble que los defensores del libe mercado sólo por proteger y mantener sus privilegios no escuchen a los que piden cambios de fondo para mantener y elevar la producción, generar los empleos que se requieren y proporcionar los servicios básicos que todo ciudadano necesita.


Esos hombres del poder, esos monopolios que controlan todo, esos amos del dinero, esos defensores del un modelo que les ha dado todo, privilegios, abundancia, excesos, también son seres humanos, inteligentes, entenderán que es mejor transformarse y que por la vía pacífica se hagan los cambios que se necesitan y evitar que el país se hunda en el descontrol total, es creíble y lógico que la razón impere.


El problema es económico, humano, no es castigo divino, existen las medidas, las políticas adecuadas para enfrentar todo tipo emergencias, no estamos en guerra abierta, ( el narcotráfico es consecuencia del fracaso del modelo) estamos en problemas económicos que generan pobreza en amplios sectores de la población rural y urbana, lo que se trata es corregirlos, e iniciar un nuevo modelo de desarrollo, con estabilidad para todos y mejores perspectivas de vida, un cambio de fondo sin tirar una sola bala.


No tiene sentido ni razón tratar de someter a las grandes mayorías a más ajustes y sacrificios, eso lejos de llevar a la estabilidad económica llevará a la inestabilidad, no se trata de someter a pan y agua a los pobres para que vean a los ricos cómo disfrutan la vida, eso lleva a las confrontaciones, a las revoluciones, México es una país maduro ya no está para eso.


No se puede ni se debe llevar a las comunidades y municipios a más sacrificios, la federación no debe reducir participaciones y al mismo tiempo mantener los privilegios de la clase dorada, de los hombres y grupos del poder, eso es como reflejar una mentalidad del pasado, de las etapas de subdesarrollo, de mayor cerrazón de los grupos en el poder.


Estamos en el siglo XXI, se supone que hemos evolucionado, estamos en la era de las ciencias, de la tecnología, de los grandes inventos y descubrimientos, no de las balas, ni de los palos, ni las piedras.

 

Señores del poder, este pueblo es noble y ha madurado, no quiere broncas, quiere paz, cámbienle a su política, les conviene, en las universidades e instituciones superiores hay mucho conocimiento, hay muchos hombres y mujeres capaces, escúchenlos, México tiene recursos para ser una nación fuerte y segura para todos.

 



 
 

 

 
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