Mundo Rural


Hipólito Contreras

30/06/2009

Educación Superior, jóvenes sin oportunidades

En el 2008 treinta y cuatro mil jóvenes solicitaron ingresar a las diferentes carreras profesionales de la Universidad Autónoma de Puebla, de ese total fueron aceptados poco más de dieciséis mil, los restantes dieciocho mil tuvieron que esperar un año para buscar nuevamente una oportunidad.


El estado de Puebla es la segunda entidad en país, después del Distrito Federal, que más instituciones de nivel superior tiene, sin embargo, muchos miles de jóvenes hijos de campesinos y obreros se quedan sin formación universitaria, la presencia de muchas universidades privadas lleva a suponer que existen suficientes instituciones para dar cabida al cien por ciento de los jóvenes que desean ingresas a las aulas universitarias. No es así.


En el estado tenemos sólo una universidad pública, la BUAP, existen, es cierto universidades tecnológicas como la Universidad Tecnológica de Puebla, la Universidad Tecnológica de Tecamachalco, institutos tecnológicos, en estas instituciones sólo se imparten carreras técnicas, esto, es verdad, es una muy buena opción para los jóvenes que desean o tienen vocación para esas carreras, pero no todos, otros buscan ciencias sociales, de la salud o administrativas, lenguas, o bien de las llamadas ciencias exactas, para ellos sólo existe una universidad pública, las demás son privadas.


En los 217 municipios del estado existen muchos miles de jóvenes que desean ingresar a las aulas universitarias, hacen su solicitud, cubren los derechos, hacen sus examen, al final la mayoría queda fuera, supuestamente porque no pasaron el examen de admisión, la verdad es que no hubo cupo.


Cuando los jóvenes están en ese proceso les entregan miles de folletos de universidades privadas ofreciendo sus servicios, todas dicen que su estudios son de alta calidad académica y cuotas módicas, la realidad es que la que menos cobran son mensualidades de mil 500 pesos, la mayor parte de jóvenes son hijos de campesinos, de obreros, de madres solteras, obvio, no pueden pagar eso.


Un alto porcentaje de estos jóvenes sin cupo en la BUAP se desilusionan por lo que optan mejor por buscar empleo, otro problema de difícil solución ante el fuerte desempleo, sin preparación es aún más difícil.


La educación debe ser el centro y la mayor preocupación de todo gobierno, un pueblo con oportunidades educativas será un pueblo que tendrá mejores oportunidades y posibilidades de desarrollo, podrá hacer muchas cosas para mejorar sus niveles de vida y proteger sus recursos.


Imaginemos una sociedad en la que el promedio educativo sea de bachillerato en adelante, o más aún, de licenciatura, esa será una sociedad formada, con amplios y profundos conocimientos en las diferentes ramas del saber, esa sociedad sabrá muy bien lo que debe hacer para vivir mejor, para aprovechar y cuidar sus recursos. Sería una sociedad modelo porque se ha formado, cada uno de sus integrantes tiene todas las posibilidades de formarse des desde el nivel preescolar hasta el profesional.


En esa sociedad de alto nivel académico no habrá lugar para el vicio, drogas, alcoholismo, delincuencia, conflictos familiares y de grupos, todos estarán produciendo, formándose, estudiando e investigando, y por supuesto, dedicando parte de su tiempo al descanso, al deporte, a la cultura y recreación.


Una buena educación, una educación planeada, que forma parte de un gran proyecto político de gobierno, será la transformadora de la sociedad, el gran objetivo será mejorar los niveles de vida de la población y proteger los recursos naturales, ese será el gran secreto de un gran proyecto educativo.


En Puebla y México esto es un gran sueño posible, lo que tenemos es un proyecto político que ve a la educación como un mercado para hacer capitales, como un proyecto para formar jóvenes al servicio del grupo en el poder, la educación como negocio, por eso, por ejemplo en Puebla tenemos por lo menos doscientas universidades privadas, educar para ganar, educar para hacer más ricos a los que ya lo son.


En un sistema político y económico como el que se aplica en México, la educación privada es lo primordial, la educación pública no crece y al mismo tiempo incrementa sus cuotas. Hoy por ejemplo, los jóvenes que logran ingresar a la BUAP, para empezar deben de pagar un promedio de tres mil 500 pesos, incluso, los rechazados también pagan sus derechos pero no se les devuelve nada.


La educación en México de libre mercado genera un perfecto desorden, los empresarios forman a su gente, les ofrecen carreras que les convienen a ellos, forman sus grupos que les van a servir para llevar adelante sus proyectos. En una educación planeada, producto de un Estado moderno y democrático, se forma a los profesionales y técnicos que se necesitan para impulsar el desarrollo, equidad y justicia.


La educación en México no sólo deja miles y millones de niños y jóvenes sin oportunidad de estudiar sino que educa sin orden, ni plan, ni proyecto, como educar es sinónimo de negocio, quienes logran formarse lo hacen en áreas muy ajenas a las necesidades de la sociedad.


Por ejemplo, en este modelo económico los que logran estudiar, se forman como abogados, contadores, diseñadores, relaciones internacionales, administradores, políticos, economistas, criminólogos, mercadotecnia, computación, entre muchas otras dedicadas al mundo de los negocios y de las empresas. No es que sean malas careras, todas son buenas y necesarias, pero haya que atender prioridades, lo que la sociedad necesita son profesionales que le enseñen, le ayuden a vivir mejor, a ser mejores, a organizarse para desarrollar actividades en sus regiones, comunidades y municipios, profesionales que sean sus guías y asesores.


Cualquier comunidad o municipio tiene recursos: minerales, agua, bosque, tierra, animales, bellezas naturales, ríos, lagunas, piedra, cerros, etc., pero sobre todo hombre y mujeres talentosos, jóvenes valiosos que hay que impulsar, es aquí donde en un modelo educativo avanzado entran los profesionales adecuados para organizar a la población, para planear y llevar adelante proyectos exitosos que son apoyados por los tres niveles de gobierno.

 

Estamos en la educación de tendencias privatizadoras, en un desorden de carreras, educación para servir al grupo en el poder, a los grupos de poder económico, y además, en una educación de élites. Aquí cada quien busca su forma de estudiar, y como muchos no lo logran se quedan sin formación y se lanzan al mercado laboral, y si tampoco lo encuentran, se van a la informalidad o a la delincuencia, ellos tienen que vivir.

nca estuvo tras los reflectores, pero que allá en el campo, en las comunidades, en las colonias, se le reconoció su trabajo.

 



 
 

 

 
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