SEROTONINA PURA


Javier Palou


VIVIR VIVIFICANDO


“No hay arte más difícil que el arte de escribir sin arte”
Javier Cercas


Otra vez Andrés Manuel López Obrador volvió a llenar el zócalo capitalino “corazón político de México” sumando con esta 32 veces que lo hace, esta ocasión, creando una red nacional de lucha contra las alzas, una estrategia nacional ante el empeoramiento de la crisis y los miles de despidos, así, se instalarán en todo el país “casas en defensa de la economía popular”. Anunció movilizaciones para lograr la reducción del costo del diesel, la gasolina y las tarifas de luz, -por cierto, promesas de campaña de Calderón-. Ahí, ante miles de personas aseguró: “que todo apunta, desgraciadamente, a que la situación en general va empeorar”.


“Hoy, se padece por el desempleo, la carestía, la pobreza, la inseguridad y la violencia pero, sobre todo, existe incertidumbre y empieza a manifestarse la angustia y la frustración. Y todo ello en un ambiente de inestabilidad, de insensibilidad, de indolencia, de incapacidad y de cinismo de las autoridades. Por eso, nuestro movimiento tiene que mantener viva la llama de la esperanza. El mensaje debe de ser claro y preciso. Tenemos que decir a los cuatro vientos que sí podemos, con la participación de todos, encontrar salidas; que sí podemos, con soluciones colectivas, remontar este periodo decadente; que sí podemos devolver la confianza y la felicidad (El lema fue Por el derecho a la felicidad palabra que se usó el 16 de septiembre de 2006 cuando había asegurado que la nueva República pretendía como objetivo superior promover el bienestar la felicidad y la cultura de todos los mexicanos) que merece nuestro pueblo; que sí podemos salvar a México”.


Y como una contestación a la anterior Serotonina Pura (9 de enero) titulada ¿feliz año? Donde afirmábamos que: Tenemos que acabar con la idiota teoría aplastante del dinero como valor promedio por el que se miden las personas, y donde hacemos un recuento de las opiniones de los jóvenes sobre la felicidad y el dinero, afirmó: “Nada se logrará –que se escuche bien-- si continúa avanzando la falsa creencia de que sólo vale el que tiene y de que se puede triunfar (entre comillas) sin escrúpulos morales de ninguna índole”.


“Como es lógico, los cambios que se necesitan para renovar a México, no sólo tienen que ver con lo económico, atañen también a lo político, a lo social y a lo moral. Lo deseable es que se haga todo al mismo tiempo. Por eso, hablamos de una transformación de la vida pública, que implica una nueva economía en comunión con la naturaleza, orientada a la producción y al trabajo; una verdadera reforma política que haga posible el funcionamiento de las instituciones con pleno apego a la legalidad y al interés general, y una convivencia social más humana, más justa y más igualitaria. Y todo ello debe ir acompañado del fortalecimiento de nuestros valores individuales y colectivos.


Por eso, es indispensable crear una nueva corriente de pensamiento que se sustente en la cultura, en la nobleza y en la generosidad de nuestro pueblo, y que introduzca y refuerce en la sociedad elementos como la tolerancia y el respeto a la diversidad. En pocas palabras, tenemos que enaltecer la honestidad y la congruencia en el quehacer público”.


Cómo ha podido AMLO seguir con esa atracción y ese poder de convocatoria después de haber soportado la mayor campaña mediática de hostigamiento, denostación y ataques constantes durante más de dos años, hoy López Obrador es diferente al del 2006, siempre hemos visto que los líderes se van transformando en función del ambiente en que viven. La personalidad de él no se construyó de un momento a otro, sino forma parte de su propia historia personal, como la de cualquier individuo. Su familia, la lucha en Tabasco, la dirigencia en el PRD, el éxodo, el gobierno del distrito federal, el fraude electoral. En esta relación no hay una simbiosis artificial o construida como en la mayoría de los políticos profesionales, aquí es real, una verdadera simbiosis que permite a ambos llenarse de energía. Utiliza un lenguaje normal, no como sus antónimos (léase Calderón, Cartens y compañía) que parecen encantadores de serpientes o prestidigitadores del lenguaje, que utilizan para engañarnos apoyados por los medios de comunicación, prostituyéndose los dos para maquillar cosméticamente su nula capacidad y los resultados de sus acciones. Los políticos hoy día se parecen más a los anuncios donde te aseguran bajarás de peso en tan sólo tres días, lo malo es que aquí, jamás te devuelven tu dinero.


En tiempos de crisis siempre la esperanza es bienvenida.

 

AMLO vive vivificando.

 

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