SEROTONINA PURA


Javier Palou

05/02/2010

¿EN QUE PAÍS VIVIMOS?

“No hay arte más difícil que escribir sin arte”
Javier Cercas


En el país del miedo.


En el país donde cada 48 minutos hay un ejecutado.


En el país de la corrupción y la impunidad.


En el país donde el deporte preferido es culpar al de al lado.


Para este Gobierno todos somos culpables y además idiotas, basta leer las declaraciones del Secretario de Gobernación y después las de Calderón, primero con los funcionarios excarcelados de Michoacán y después con la terrible matanza de Juárez, súmele la acción de la Procuraduría para intentar declarar inconstitucional los matrimonios del mismo sexo.


No hay razonamiento alguno para poder entenderlo.


No somos nadie.


Autoritarismo total ante la incapacidad oficial.


Las palabras no son inocentes, reflejan el fracaso de una guerra como única herramienta para legitimarse, una guerra que esta pérdida de principio a fin porque los emporios financieros no se tocan.


Un Gobierno que ha declarado guerras contra los contribuyentes, contra los matrimonios gay, contra los que osan salir a divertirse, contra el narcotráfico, contra los que usan gasolina, contra los que comen, contra los pobres, contra los ricos, contra…


El Estado laico fue desapareciendo desde el final del sexenio de Salinas, con Fox y ahora con Calderón tratan de darle la estocada definitiva.


Bien dice  Henri Peña-Ruiz: “…La igualdad supone la neutralidad confesional del Estado, y de las instituciones publicas, para que todos, creyentes y no creyentes, puedan ser tratados sin privilegio ni estigmatización. Así se alcanza la mayor justicia en el tratamiento de las diversas opciones espirituales. La separación del Estado y de toda iglesia no significa lucha contra la religión, sino simplemente, vocación a la universalidad, y a lo que es común a todos los hombres mas allá de sus diferencias.”


“…Libertad, igualdad, universalidad, y por fin autonomía de juicio de cada ciudadano, fundamentada en la instrucción laica: tales son los valores y principios esenciales de la laicidad. “


Así se contesta claramente a las preguntas básicas de la filosofía política. ¿Cómo unir a los diversos creyentes y a los ateos sin que ninguno sea favorecido ni despreciado por su opción espiritual?”


Así se contesta a esta polémica sobre los matrimonios gay.


Así se contesta a un gobierno que quiere que pensemos igual.


Libertad, igualdad, universalidad, y autonomía de juicio de cada ciudadano, palabras claves que debería de empezar a repetir los que hoy aspiran a gobernar diferentes entidades del país.


Al final lo que queda claro es que la libertad genera desarrollo, y el desarrollo genera libertad.

 

EXTRA


John Adams afirmaba: "la democracia lo envidiará todo, contenderá con todo, se empeña por acabar con todo; y cuando por casualidad consigue tomar el mando por un corto tiempo, será vengativa, sangrienta y cruel."


Tenemos que empezar a funcionar realmente como una República, ahora que está de moda hablar de reforma política es momento de estudiar la Constitución, modificarla, adecuarla y empezar a respetarla.

 

El gobernante no debe de tener -jamás- poder absoluto.

 

¡Carajo! Si ya Aristóteles definía  República cuando existe; división de poderes y su control recíproco, participación política activa de los ciudadanos y representación de todas las clases sociales dentro de las instituciones de gobierno.

 

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