SEROTONINA PURA


Javier Palou

28/04/2009

BINGO III


“El hombre es lo que escribe”
Federico Nietzsche


Ante todo agradecer la gran cantidad de correos recibidos manifestando prácticamente todos, la preocupación por esta terrible realidad. Sigan mandando sus testimonios que son sumamente valiosos.
Toca el turno a un trabajador de un centro de apuestas, sí, de esos que abundan ya en nuestra ciudad, por obvias razones lo llamaremos Juanito, quien tiene una larga trayectoria como empleado en un lugar bastante conocido y concurrido de Puebla.

 

“… He visto de todo, pero son más las lágrimas que las sonrisas”

 

“Constantemente vienen esposas de políticos, futbolistas y de empresarios, he recibido muchas peticiones para que les abone dinero y me dejan empeñados ya sea su teléfono o su reloj, muchas veces el anillo o la cadena, lo tenemos prohibido, pero es que la desesperación en sus rostros es evidente así como su nerviosismo que se manifiesta de formas diferentes en los y las clientes. Soy testigo de que arriesgan hasta la colegiatura de sus hijos, el dinero del súper o del celular, cuando han perdido todo, recurren al gerente a solicitarle cortesías para poder seguir jugando, esperanzada(o)s en recuperarse. No sé cuantas veces me han dicho: ahora sí, no regreso jamás y al otro día siempre regresan.


Me ha tocado ver a un joven empresario de origen libanés perder hasta 50 mil pesos en tan solo media hora. Sin duda el porcentaje de mujeres es mayor al de hombres, aunque últimamente se van emparejando, el tiempo promedio es de tres horas, pero si pierden, siempre regresan por la tarde otras tres horas, he escuchado como le hablan a la muchacha para que haga la comida y tenga todo listo, he visto no una ni dos, sino cientos de veces a las señoras salir corriendo a contestar el teléfono; al baño o afuera del establecimiento, al principio me causaba mucha gracia, ahora es tan normal que ya ni me fijo. Tantas veces que le hablan a una amiga para que recojan a sus hijos en el colegio…”

 

“… Varias ocasiones los clientes esperan a que den las doce de la noche para poder retirar nuevamente dinero del cajero y seguir apostando, ya que durante el día retiraron la cantidad límite por día.”

 

“Tenemos constantemente capacitaciones y dentro de ellas hay una sesión para poder lidiar con jugadores problemáticos y nos han hecho mucho énfasis en que la gente está desesperada y que en esos casos es mejor llamar al jefe de sala, aquí no se llaman “maquinitas” como tu les dices, son terminales, tenemos cerca de doscientas y sé que esta sala tiene que reportar ingresos superiores a 500 mil pesos diarios, todas las salas de la república están rankeadas ya sea en salas con mayor afluencia o la que más premios entrega, etc. etc. Puebla va bien, la gente está respondiendo, he escuchado comentar a los jefes.”

 

“Por último te comento, como anécdota o situación curiosa que he visto pleitos entre esposos y tantas, tantas infidelidades que ya no me sorprende, aquí trabajamos hombres y mujeres y,  a los dos nos tiran constantemente el “can” como se dice y hay clientas que bien valen la pena…”

 

Así termina esta entrevista, Juanito sigue con la sonrisa que le caracteriza y yo estoy seguro, segurísimo que no me dijo casi nada de lo mucho que sabe.

 

La próxima semana le presentaré las conclusiones de este trabajo de investigación, sobre las consecuencias que originan estos  centros de apuestas.

 

Mientras tanto, sigue brillando la palabra CASINO por la zona de la Noria sin que las autoridades hagan algo al respecto.

 

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