SIN RODEOS


Marcela Jiménez Avendaño

22/07/2010


“EL QUE SE AGANDALLA PRIMERO SE AGANDALLA DOS VECES”


Interesante lo que empieza a perfilarse en los tres estados en los que el PRI perdió la gubernatura.

 

En Oaxaca, Puebla y Sinaloa sus respectivos gobernadores salientes pretenden imponer en la dirigencia de su partido a sus delfines perdedores. 

 

En el primero, Ulises Ruíz a la voz de “el que se agandalla primero se agandalla dos veces” colocó a Eviel Pérez como dirigente sin siquiera someterlo a votación, para ello utilizó la figura de prelación, solicitando la renuncia de quienes eran Presidente, Secretario General y Secretario de Organización dejando a Eviel en el lugar de este último para así lograr su inmediato ascenso al primer cargo.

 

En Sinaloa la cosa no estuvo tan fácil, pero no porque el priísmo se revelara e impidiera un nuevo ejercicio de imposición, sino debido a que el delfín los mandó lejos, muy lejos, anunció su retiro de la política y de México, mudándose a Beverly Hills desde donde continuará manejando sus múltiples negocios.

 

Finalmente, en Puebla, la situación no es muy diferente, pero no porque Javier López Zavala se haya mudado a EUA o a Chiapas, sino  porque ha iniciado el camino visto en la tierra de Juárez. Bajo el supuesto de una gira de agradecimiento, que aparentemente no ha sido muy concurrida, está buscando sumarse simpatías en aras de hacerse del único cargo que le es de interés a Mario Marín.

 

Ahora bien, calculo que Usted se estará preguntando ¿por qué tanto alboroto para quedarse con un partido perdedor?. Bueno, pues la respuesta es bien sencilla, resulta que al dueño de las siglas le corresponde aprobar y firmar el listado de candidatos a presentarse en los próximos comicios que serán en el 2012, además de manejar la relación con el gobierno entrante y su fracción en el Congreso, y disponer del presupuesto asignado por las instituciones electorales en función del porcentaje obtenido en la última elección. Nada despreciable verdad? 

 

Regresando al 2012, ese año se elegirán además de Presidente de la República, Diputados Federales y Senadores, así como una que otra elección local.  Futureando un poco podemos adelantar que al PRI en estos estados no le irá muy bien si su prioridad continúa siendo el puesto antes que el partido, el hueso antes que el establecimiento de una ruta crítica y los postulados de una auténtica renovación. Como sea, es posible que gane algunos espacios, pero lo único certero es que tendrá un Senador, pero para entender cómo entendamos primero el proceso de elección de estos cargos:

 

Para Diputados y Senadores se generan dos listas de candidatos: los de mayoría relativa y los de representación proporcional o plurinominales.  Los primeros son electos por el voto directo de los ciudadanos, mientras que los segundos ganan de acuerdo al porcentaje de votación obtenido por cada partido.  Ahora bien, las listas de plurinominales del PRI son palomeadas por la dirigencia nacional del partido, los personajes con mayor poder dentro del mismo y sus gobernadores más fuertes. Como podrá imaginarse, nada pueden hacer los simples presidentes de partido locales en la oposición para colocar a sus militantes, es decir, es casi seguro que no lograrán espacios las propuestas emanadas de Oaxaca, Puebla y Sinaloa.

 

Sin embargo, en lo que al Senado se refiere la cosa cambia, resulta que nuestro sistema político establece que cada uno de los 31 estados y el Distrito Federal elige 2 senadores, más uno que se le otorga a la primera minoría (ojo, esto es además de la lista de 32 senadores pluris). Cada partido registra dos candidatos propietarios, que son llamados Primera y Segunda Fórmula respectivamente, ambos ganan en Fórmula al obtener el mayor número de votos; la tercera senaduría es otorgada al candidato de Primera Fórmula del partido político que haya obtenido el segundo lugar en votos.

 

Calculando que las prácticas democráticas no son el fuerte de los tres gobernadores salientes podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, que nos recetarán los mismos estilos antidemocráticos de hacer política. Y que mejor manera de hacerlo que con un autodedazo directo al Senado. Divino! 

 

Pero en tanto el futuro nos alcanza, mejor nos leemos la próxima semana…….

 



 
 

 

 
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