SIN RODEOS


Marcela Jiménez Avendaño

25/11/2010


¡PERO QUÉ BIEN EMPIEZAS LASTIRI!


Hace unos días tomó protesta, por segunda ocasión en menos de un mes, el nuevo Presidente del PRI en Puebla, esta vez ante los altos mandos –Beatriz Paredes- y varios invitados de poder como el Senador Melquiades Morales; el gobernador de Tlaxcala, Mariano González Zarur y el propio mandatario poblano, Mario Marín –entre algunos otros-. Pese a ello, diversas crónicas periodísticas dieron cuenta de lo vacío y desangelado que lucía el acto.

 

Y ello parecería un tanto lógico si se considera que el Revolucionario Institucional está a dos meses de dejar el poder y convertirse, por primera vez en su historia, en un partido en la oposición. El desánimo en las bases es generalizado, el miedo de represalias en las cúpulas es focalizado y el desgano de los mandos medios es evidente.  Siendo así las cosas, entonces asumiríamos que muchos priístas desairaron la invitación.

 

Pero, para sorpresa de todos, la cosa no fue así.  Resulta que nadie se tomó la molestia de invitar a un montón de consejeros políticos estatales, a muchísimos militantes y bueno, de la base mejor ni se acordaron.  Mal empieza esta dirigencia que inicia repitiendo los vicios de que hemos sido testigos en el PRI nacional y en algunos otros estados.

 

Y solo por poner un pequeño ejemplo, el festejo del 80 Aniversario del PRI –que debió haber sido un acto multitudinario con repercusión en todo el país- se llevó a Querétaro y se invitó a un número reducidisísimo de priístas de cúpula –casi puras cabecitas blancas-, y no conformes con ello, se decidió que habrían de asistir todos los Presidentes estatales con lo que se impidió se llevaran a cabo eventos locales. Todo un acontecimiento que mostró el verdadero rostro del “nuevo” partido, ese que se presume “del siglo XXI” y al que, vergonzosamente, pertenezco.

 

También hace unos días charlando con este nuevo Presidente priísta, me entusiasmó el ánimo que mostró de renovación, de apertura a nuevas ideas y rostros, de búsqueda de esquemas novedosos de modernización y de acercamiento con la sociedad. ¡Qué pena!, tan solo una semana después las viejas formas de hacer política arraigadas en los nuestros fueron nuevamente puestas en práctica.

 

¿Cuáles sería la motivación de Lastiri al cerrar la puerta al priísmo poblano?, ¿cómo pensará generar unidad en torno a su dirigencia si comienza excluyendo al resto de los grupos?, ¿bajo qué estrategia estará basando su futura capacidad de interlocución con las fuerzas partidistas que hoy despreció?.  Honestamente me asumo incapaz de contestar a estas interrogantes bajo un mando lógico.

 

La práctica política diría que era necesario generar un ejercicio de catarsis que llevara a todo el priísmo que quisiera expresarse a hacerlo y ello debió iniciar en el acto del domingo pasado.  Ahí debió haberse agradecido a las bases, de cara a ellas, todo su trabajo y esfuerzo en las pasadas elecciones, debió haberse ofrecido una disculpa por no cumplir con las expectativas y errar el mando para después convocar a toda la militancia a una serie de foros para recopilar las ideas del príismo sobre el futuro de ellos mismos.  Pero en este punto tal parece que se tiene terror de lo que mis compañeros pudiesen decir públicamente, lo cual no es entendible dado que lo peor que podría pasar es que la sociedad nos quitara su voto y ¿qué creen? ESO YA NOS SUCEDIÓ.

 

Se desperdició la oportunidad de fortalecerse, de generar credibilidad sobre la puesta en marcha del cambio de fondo que el partido necesita.  A partir de ahora, la cuesta es mucho más empinada de cómo la dejó López Zavala, la capacidad de liderazgo de esta dirigencia será increíblemente cuestionada y muy probablemente superada.

 

Pese a lo anterior, le deseo la mejor de las suertes a mi compañero de partido al que le reconozco su ánimo y valentía.

 

Y en tanto inicia la diversión, nos leemos la próxima semana……

 



 
 

 

 
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