SIN RODEOS


Marcela Jiménez Avendaño

03/06/2010


¡QUÉ SIMPATICOS SOMOS LOS PRIÍSTAS!


Siendo que soy priísta de hace al menos quince años, me voy a permitir explicarles algo del comportamiento de mis compañeros de partido solo por diversión, ya van a ver que somos bien simpáticos.


Veamos una de nuestras más frecuentes prácticas -y que conste que no me enorgullezco de ellas-. Cuando hay un ungido todos se suman en la imagen, recuerden la famosa frase “del que se mueve no sale en la foto”, aunque no sea necesariamente cierto en la realidad. Y la razón es sencilla de explicar: quien no lo haga será repudiado por el resto -aunque en el fondo de su corazón le aplaudan- y será exiliado por, al menos, el tiempo que dure en el cargo el priista al que se despreció. ¿Le suena conocido?


Pero para entenderlo mejor analicémoslo a la luz de un evento reciente. El sábado pasado tomó protesta como nuevo Secretario General de la CNOP nacional, Emilio Gamboa Patrón. Este político altamente  “apreciado por los mexicanos” logró contar entre sus invitados a 12 gobernadores emanados de ese mismo instituto político, entre ellos Mario Marín.  Después del beso y el apapacho surgieron numerosos pronunciamientos por parte de esos mismos personajes, en su propia voz o de sus canchanchanes, respaldando la labor de Beatriz Paredes al frente del PRI y apostando por su permanencia en ese cargo hasta el 2012.  La relación entre ambos hechos se debe a la intención de Gamboa de utilizar al sector popular como trampolín para hacerse después de la silla que hoy ocupa Paredes. En términos más mundanos sería algo así como si yo invito a mis amigos a una fiesta en mi casa, todo son sonrisas y abrazos, pero apenas salen envían varios mensajes para dejarme en claro que no fueron para acompañarme o porque me quieran un chorro, sino para demostrar que ellos mandan. 


Ahí lo que quedó claro es que la fuerza del priísmo está en sus gobernadores y que, ellos solo ellos, definirán el rumbo hacia donde vaya su partido y la elección del candidato presidencial. De ahí su intención de dejar como sucesores en los estados que gobiernan a sus más allegados.  Lo que ponen en juego no es solo la continuidad de su mandato sino el reparto del pastel en la Presidencia de la República, en momentos en que el PRI tiene grandes posibilidades de regresar a los Pinos.


El reto, sin embargo, para que esa misma tendencia continúe con tal ventaja es que los nuevos gobernadores hagan un buen papel y no se les descomponga el estado tal como sucede con el niño de Natividad González Paras, Rodrigo Medina, para quien no pasó siquiera un año en el cargo y cambiar drásticamente a Nuevo León para mal, hoy día está muchísisisimo peor de cómo lo dejó su antecesor.


En Puebla el fenómeno es similar, muchos priístas no se sienten contentos con el ungido aunque no se note.  Ello puede ser un negativo en su desempeño para este proceso electoral y aunque yo en lo personal creo que Javier López Zavala será el triunfador de la contienda, nunca está demás atender a los heridos y agraviados dejados en el camino y sumar esas simpatías.


¿Verdad que somos simpáticos?.................hasta ahí por ahora y mejor nos leemos la próxima semana.

 



 
 

 

 
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