SIN RODEOS


Marcela Jiménez Avendaño

03/09/2009


¿USTED VOTA INFLUENCIADO POR LAS ENCUESTAS?


La confianza o desconfianza en los resultados presentados por las empresas encuestadoras depende del nivel de cercanía o contradicción sobre lo que se percibe de forma generalizada. Con esta aseveración es obvio que no estoy descubriendo el hilo negro, de hecho esto mismo puede observarse en todos los aspectos de la política.  Un claro ejemplo es la molestia que generaron las declaraciones de Felipe Calderón en su 3° Informe de Gobierno al asegurar que, en materia de crisis económica, ya tocamos fondo y ahora vamos para arriba, o que no se han perdido empleos del todo de modo que los pocos desempleados se trasladaron al comercio informal. Nada más alejado de la realidad que sentimos y vivimos a diario todos los mexicanos. Bueno, pues casi lo mismo sucede con las encuestas, con la salvedad que en el caso del Presidente pensamos está loco y cada vez más cerca de acabar con una camisa de fuerza, en tanto que las empresas encuestadoras simplemente son tachadas de compradas, manipuladas, y, en general, de mentirosas.

 

Esto es importante aclararlo a la luz de los más recientes sondeos de opinión  que nos reportaron, para nuestro estado, una distancia de solamente 5 puntos entre el PAN y el PRI lo que, como era de esperarse, provocó la ira de unos y el festejo de otros; descalificación, incredulidad y hasta pontificación fueron solo algunas reacciones.

 

Sin embargo, para quienes hacemos análisis más a fondo, el crecimiento gigantesco del PAN presentado en dicho estudio –sube 10 puntos más por encima del resultado electoral logrado hace tan solo un mes- es a todas luces ilógico.  En 30 días no pudo haber cambiado tan drásticamente le percepción de la gente, sobretodo si consideramos que no se ha presentado un hecho relevante que pudiera haber afectado, de forma radical, la intención de voto del poblano.  

 

En términos generales, los ciudadanos siguen igualmente hastiados de la política, mantienen su postura acerca del fracaso en las acciones emprendidas por Calderón, sienten que el país va a la deriva y tienen poca esperanza de que su situación personal y nacional mejoren.  Ante este escenario Usted cree que la gente saldrá a votar el próximo año?, ¿ha vuelto a confiar en el PAN?, ¿Usted votaría hoy por el PAN?. Si su respuesta a las tres anteriores preguntas fue sí, le sugerimos acuda al mismo psiquiatra de Calderón; si contesto si a dos y no a una, aún tiene esperanzas y puede atenderse con el propio Calderón; si contestó si a una y a dos no, Usted está en el camino de la salvación; pero si contesto a las tres no, entonces es Usted un negativo.

 

Fuera de broma, lo cierto es que creo que hoy día la gente no votaría por nadie ante el clima de desesperanza y descontento hacia la percepción de poca eficiencia de la clase política.  Ello nos llevaría a obtener un resultado muy similar al visto en la pasada elección en que los partidos solo lograron llevar a las urnas al voto duro, voto con el que, por cierto, gana el PRI al tener el mayor porcentaje y estructura.

 

Ahora bien, también es importante no descalificar de facto cualquier encuesta o toda la encuesta, de pronto nos pueden dar algunos indicativos interesantes que no tienen nada que ver con la diferencia porcentual. 

 

En el caso concreto de la presentada por Gabinete de Comunicación Estratégica resalta el hecho de que de los estados gobernados por el PRI que tendrán elecciones en el 2010, solo Puebla y Oaxaca presentan un pequeño diferencial de puntos entre el PRI y el PAN, en los otros se manejan más de 10 puntos a favor del Revolucionario Institucional. En este sentido surgen, al menos, tres hipótesis:

 

  1. En Puebla y Oaxaca la población está más politizada que en estados como Tamaulipas, Durango, Chihuahua, Sinaloa y Veracruz, y por tanto el nivel de participación es más alto y más competitivo;

  2.  

  3. El enfrentamiento cotidiano entre las bandas del crimen organizado al que continuamente se ven sometidos los habitantes de Tamaulipas, Durango, Chihuahua, Sinaloa y Veracruz, impacta más negativamente al Gobierno Federal y al PAN.

  4.  

  5. O, finalmente, en Puebla y Oaxaca el PRI no está operando, a nivel de percepción, adecuadamente su proceso de selección de candidatos.

 

Sea como sea, en Puebla deberíamos promover la formación de un Colegio de Estudios de Opinión con la participación de instituciones educativas y empresas de medios con el fin directo de auditar la metodología, cuestionarios e incluso, aleatoriamente, revisar la veracidad del número de encuestados y nombres de los mismos, a modo de garantizar que lo que se presenta a la opinión pública es real. Algo así como una Procuraduría social del Consumidor de Estudios de Opinión.

 

Las encuestas son positivas para la toma de decisiones en cualquier ámbito –comercial, de mercado, industrial y de políticas públicas-, nos ahorran la realización de censos, referendos y elecciones, pero desgraciadamente no son lo confiables que debieran ser.

 

Amigo lector, hemos insistido en este espacio sobre la necesidad de medir perfiles antes que nombres y partidos.  Por lo que le adelanto que en la próxima columna definiremos los tipos de políticos poblanos que somos y tenemos: el oficial, el tradicionalista, el institucional, el disidente, el opositor, el crítico independiente y el oportunista.

 

Pero por ahora, nos leemos la próxima semana.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas