El Sonido y la Furia


Gerardo Oviedo


CUENTOS CORTOS PARA POLÍTICOS SUSPIRANTES
(O GANOSOS)


a Gerardo Arturo Zepeda Ondorica y Julia Salinas por sus cumpleaños


—¡Yo quiero ser gobernador ­de Puebla! —suspiró a su amante con la intención de buscar el apoyo a través de sus ojos mientras hacían el amor. Y aunque sabía que algo no marchaba bien en su vida, lo repitió mientras seguía esforzándose en arañarle la pupila, los pechos y el trasero durante los 5 minutos que duraban sus encontronazos sexuales. Freud había predicho como un relojero el instinto sexual en los seres humanos. Arraigado hasta el tuétano, pero algo que no pudo prever, fue el instinto de poder que le empezaba a crecer al suspirante a gobernador como un coagulo de grasa en las arterias. El poder era todo lo que necesitaba. Sólo poder y nada más. El sexo se había vuelto sólo una rutina para él, un cronómetro para ejercitar los músculos de las nalgas mientras pensaba en política: “¿Ya le hablé al licenciado...? ¿Mi secre habrá llamado a todos para la junta de mañana...? ¡Tengo que escribir el mejor discurso de toda la historia de Puebla, me cai...! Espero que le haya gustado el regalazo que le envié al jefe, yo creo que sí, al fin, chupa fino... ¿Cómo se llamaba el wey que me iba a presentar a uno de ligas mayores, de los del gabinete presidencial? ¿Igor? No, imbécil, Igor es el de Frankenstein, mejor concéntrate en esta chava que está rebuena y deja de pensar pendejadas. Al fin es joven y está durita, pero ¿y si no me eligen? ¿Si les caigo mal y me comienzan a dar periodicazos, o columnazos? Me lleva, debería de haberle mandado algo esta navidad a todos los directores editoriales y no sólo a unos cuantos cuates. Aunque son como los pinches reporteros muertos de hambre, sólo quieren la nota para seguir comiendo a mis costillas. Pero creo que me llevo bien con la mayoría, menos con ese imbécil que me está pega y pega todos los días. Hasta parece que es mi esposa. Chale. Y nada que ver con esta niña con la que estoy ahorita. Y hasta tiene los ojos color durazno, sí, duraznos como los que le regalé a la licenciada. Estaban rebuenos. Pero era para demostrarle mi lealtad y compromiso. Eso mero, también lo puedo meter en el discurso del sábado: Lealtad y compromiso: Dos virtudes que ustedes, ciudadanos y ciudadanas, ven en mí. Sí, está chido. Aunque la licenciada ni siquiera me habló para darme las gracias por los duraznos, pinche vieja, pero ya verá cuando llegue a la cima, tendré el mundo a mis pies. Es más, he hecho todos los amarres políticos que se necesitan para alcanzar la gubernatura, y si se descuidan tantito, me voy a la presidencia de México. ¡Lástima que no haya algo así como rey del mundo porque si no también me lo echaba a la bolsa! Aunque quién sabe con eso de los marcianos. A lo mejor sí existen como dice mi amigo Mausán. Por eso siempre la diplomacia ante todo. Que tal que vengan y necesiten un virrey para el planeta. Ahí sí me voy a la grande. Nada de andar de diputadito local o regidor. El mundo me ha quedado chico. Puebla no existe en México. Ya verán de lo que soy capaz. Y cuando llegué, ja, entonces no me temblará la mano. Y tendré todo, todo, todo. Ah... Seré el hombre más poderoso del universo, ni que el imbécil de Bush ni que nada. Ah... Seré como Dios. Ah... ah...  Dictaré cátedra divina y a quien me dé lata le daré de cosco... y, y, y... ah... ah... ah...


—¿Se siente bien, licenciado? ¿Licenciado? ¡Licenciadooooooo!

EXTRA 1: Los talleres de la casa del escritor comienzan el 1ero de julio. No se te olvide inscribirte al Taller de periodismo, coordinado por Javier Palou y al Taller de novela, impartido por tu servidor (quien espera sea invitado a participar en el XXXVII Congreso Internacional del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana organizado por la BUAP del 24 al 28 de junio de este año, para decir Pío, pío, pío sobre vanguardias y retaguardias literarias). Informes: Casa del Escritor 5 oriente #201, col. Centro. Tel. 2463329

 

www.taller-de-novela-de-gerardo-oviedo.blogspot.com

 



 
 

 

 
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