Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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01/02/2011


Los poblanos quieren a los marinistas en la piedra de los sacrificios


Los poblanos lo tienen claro: para que Rafael Moreno Valle conserve el bono democrático ganado en los comicios y altas calificaciones a su gestión, además de ofrecer mejora en empleos y oportunidades, así como seguridad pública, un 44 por ciento de los ciudadanos encuestados por la consultora Más Data quiere castigo a la corrupción marinista. De hecho, es la segunda demanda detrás de la mejora en la economía y se ubica antes que la seguridad pública. Así que el ajuste de cuentas con el pasado es la segunda prioridad de los poblanos en la víspera del cambio de poderes y la asunción de Rafael Moreno Valle. En pocas palabras: el pacto de impunidad que se celebró con el ya exgobernador Marín tendrá un costo en la aprobación de la ciudadanía. Pero la palabra sellada por Moreno Valle tiene un alto precio y, pese a los costos, la cumplirá. En aras de la gobernabilidad podemos decirle adiós a la cacería de brujas, y a ver a Marín con su uniforme color caqui ingresando al Cereso de San Miguel. La cuarta prioridad en las expectativas ciudadanas, mejorar la impartición de justicia, también tiene un alto espacio de incertidumbre en virtud de que el próximo presidente del TSJ emanará de los mismos magistrados que corrompieron el sistema judicial, y el procurador Carrancá tardará tiempo en conocer la estructura de la administración de justicia.


La consultora Más Data elaboró una encuesta domiciliaria en Puebla capital para conocer el estado de ánimo de los poblanos rumbo al cambio de gobierno. El brillante José Zenteno encontró datos interesantes para conocer el nivel de expectativas hacia Rafael Moreno Valle, así como la calificación con la que se despide a Mario Marín. En el primer rubro, por ejemplo, un 74 por ciento de los poblanos cree que Rafael Moreno Valle va a ser un buen/regular gobernador, y apenas un 10 por ciento que será malo. Por el contrario, el ya exgobernador se va con una aprobación marginal de tres de cada diez poblanos, pues el 63 por ciento de los encuestados opina que hizo un mal gobierno.


Otras conclusiones de la encuesta domiciliaria de Más Data consistente en 600 entrevistas y un margen de error de más menos cuatro puntos son: “Al final de los gobiernos estatal y municipal es muy baja la calificación de los ciudadanos del municipio de Puebla hacia sus autoridades locales. En este momento un poco más de la mitad de los ciudadanos manifiesta estar de acuerdo con la gestión del presidente de la República, mientras que poco más de la mitad está en desacuerdo con el trabajo de la presidenta municipal, y el gobernador del estado acumula dos tercios de desacuerdo con su gestión.


“Por lo que hace a la imagen de las autoridades salientes y las entrantes, el gobernador Rafael Moreno Valle tiene la imagen positiva más sólida, mientras que el exgobernador Mario Marín presenta la imagen negativa más pronunciada. Tanto Moreno Valle como Eduardo Rivera cuentan con un balance positivo en sus imágenes, mientras que el balance es negativo para Mario Marín y Blanca Alcalá.


“Uno de cada cuatro ciudadanos confía en el nuevo gobernador del estado, mientras que la confianza es de uno de cada tres para el nuevo presidente municipal. La desconfianza en ambos es apenas mayor a uno de cada diez. Uno de cada dos informantes manifiestan desconfianza en Mario Marín, mientras que la desconfianza en Blanca Alcalá es de uno de cada tres”.


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Todos Los Hombres del Gobernador, con pocos cambios. El boletín que oficializó los nombres de las mujeres y hombres que acompañarán a Rafael Moreno Valle tuvo pocas sorpresas en relación al reportaje presentado ayer en CAMBIO sobre el C1 y el C2 del nuevo grupo en el poder. Quizá la novedad más importante sea que Mercedes Aguilar ganó la guerra por la Secretaría Particular y Gustavo Casillas se hará cargo de la Coordinación de Asesores. Juan Pablo Piña, pese a ser enlistado en la Procuraduría del Ciudadano, recibirá la dependencia y cuando sea eliminada por el Congreso se convertirá en un muy poderoso consejero Jurídico que absorberá las acciones de la Procuraduría del Ciudadano. En esta función será acompañado por el maestro Héctor Reyes Pacheco. Carlos Alberto Julián y Nácer, tal y como fue advertido en esta columna, será un simple asesor en espera de cómo se acomode el Tribunal Superior de Justicia.


Por cierto, Emilio Trinidad no se incorporará a la todopoderosa Secretaría General de Gobierno porque a la mera hora no le cumplieron lo prometido, pese a que lo hicieron renunciar a Comunicación Social del Ayuntamiento. Así de simple. Ah, y en lugar del maestro Reyes Pacheco fue ubicado el abogado Julio Méndez como secretario particular de Fernando Manzanilla.

 



 
 

 

 
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