Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
@Nigromanterueda
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03/05/2012


El orgullo de ser poblano y desfilar el 5 de mayo


El gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, declaró la conmemoración del 5 de mayo como “fiesta oficial” en la entidad que alberga a la comunidad poblana más grande en Estados Unidos. El vicepresidente de ese país, Joe Bidden, organizó un desayuno con motivo de la victoria contra los franceses en el Observatorio Naval, su residencia oficial, con la comunidad hispana, y afirmó que la victoria sobre los franceses hace 150 años “es un ejemplo del espíritu que todavía une a nuestros dos países”.


Los carteles de la fiesta adornan como patrocinador oficial la primera gran pelea de box del año, Floyd Mayweather contra Miguel Cotto, así como el jalisciense Saúl “Canelo” Álvarez, que expondrá su título CMB, contra el estadounidense Shane Mosley en Las Vegas. La transmisión de los festejos llegará a todo el país en una cadena que unirá a TV Azteca, Televisa y Univisión en la coronación de los festejos el próximo sábado.


Tres de los historiadores más importantes del país —Jean Meyer, Héctor Aguilar Camín y Enrique Krauze— aportaron sus visiones en libros, documentales y coloquios. Carlos Fuentes, premio Cervantes y gloria de las letras nacionales, tendrá su participación especial en Puebla TV. El documental 5 de mayo: un día de gloria es transmitido y retransmitido por Discovery Channel, uno de los canales más prestigiados del mundo y con una audiencia global en el continente Latinoamericano.


La reserva de hoteles se encuentra agotada desde hace semanas. Entre el concierto de Alondra de la Parra, el desfile oficial y el megafestejo nocturno en Los Fuertes organizado por Five Currents, está confirmada prácticamente la asistencia de todo el gabinete federal y los gobernadores de los estados, así como embajadores de varios países, una delegación de Francia y hasta ministros de relaciones exteriores. Además del Presidente Calderón, todavía hay expectación por la posible presencia de Hillary Clinton, secretaria de Estado en Estados Unidos.


La apretada agenda de Moreno Valle en Estados Unidos, donde el 5 de mayo se conmemora como el día de la hispanidad, incluye la presencia del gobernador en la Casa Blanca junto a Barack Obama, que en plena campaña intenta retener el apoyo de sus votantes latinos.


En las últimas semanas, los noticieros nacionales y los mejores periódicos, así como sus portales, incluyen especiales turísticos sobre Puebla. A la bola de nieve mediática contribuye el sentimiento de desazón de las campañas electorales que no entusiasman a nadie.


Puebla, pues, está en el ojo del mundo y de México como pocas veces había sucedido. Y lo está por buenas razones, no por violar los derechos fundamentales de una periodista y por la podredumbre de su sistema de procuración de justicia. Hasta hace unos años, la entidad solamente era conocida por las trapacerías de Marín y su caterva de ladrones. Le duela a quien le duela, Puebla tiene un nuevo posicionamiento. La apuesta que hizo el morenovallismo fue exitosa.


No eran pocos –me incluyo a mí mismo– quienes pensaron que los festejos del 150 Aniversario de la Batalla del 5 de Mayo podían terminar en un desastre parecido a lo que fueron el Bicentenario y el Centenario en 2010: derroche, corrupción, obras inútiles y un impacto muy lejano en el espíritu patriótico del país, en el marco de la guerra contra el narco. La Estela de Luz representa precisamente el fracaso de los esfuerzos del gobierno federal así como el dinero malgastado.


Pero Moreno Valle está a punto de llevar a buen puerto la fiesta de los poblanos. Como estudiante del Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec me tocó desfilar seis años seguidos. Los auténticos poblanos conocen el significado de los preparativos, los uniformes, los meses de entrenamiento y la ilusión de contribuir un poco al legado de héroes como Zaragoza y los zacapoaxtlas que con machete en mano hicieron retroceder a los soldados franceses.


El 5 mayo es un orgullo para los poblanos, pero en los últimos años lo habíamos abandonado. Como nadie es monedita de oro, hay muchos que desprecian el esfuerzo del gobierno estatal por darle lustre al nombre de Puebla, pero son los herederos de aquellos que le negaron apoyo a Zaragoza y un año después, cuando la ciudad cayó, recibieron con arcos de triunfo a los franceses y los hicieron sentir como en casa. Traidores y conservadores siempre habrá.


Y aunque se habla de un despliegue millonario, la realidad es que la mayor parte de los gastos se dedicaron a las obras monumentales que harán de la nueva zona de Los Fuertes un recinto que pueda competir en materia de turismo y convenciones con la Macroplaza de Monterrey. Las obras, puentes, pasos a desnivel se hicieron con motivo del 150 aniversario, pero se quedan ahí. Nadie se las va a llevar. Y para quienes afirmaron que era una promoción personal, por todos lados se ve la cara de Ximena Navarrete, no la de Moreno Valle.

 

Ya se cuentan las horas para el cierre espectacular.

 



 
 

 

 
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