Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
[email protected]
[email protected]


03/06/2011


Dos majos poblanos en España


Para los dogmáticos, atender la salvación de las almas es un imperativo superior a los asuntos públicos. Al grito de ¡religión y fueros!, los príncipes del Yunque, Eduardo Rivera Pérez y Pablo Rodríguez Regordosa, desatenderán por unos días las obligaciones con los ciudadanos poblanos para ostentar la representación de la organización en la beatificación de Juan de Palafox y Mendoza. El acto que se celebrará en España, por supuesto, es de profunda naturaleza religiosa, y refiere al credo personal católico que ambos practican. Pese a ser un viaje que responde a los intereses de su fuero interno, ambos han decidido que sean todos los poblanos quienes paguemos, a través del erario, la satisfacción a la ley eterna. Además del turismo religioso con recursos públicos, la cosa empeora si vemos que ambos funcionarios dejan en Puebla un montón de temas atrasados. Y quien peor la lleva es el alcalde Rivera, quien viaja en medio de un paro de labores del sindicato porque los empleados de Servicios Públicos no tienen los insumos para realizar su trabajo. Además, enfrenta la parálisis de la obra pública, específicamente el programa de las mil calles con la renuncia de Rodolfo Rondero Pacheco. Y qué decir de la guerra contra Blanca Alcalá, un ridículo luego de que corrigieran en lo oscurito la tontería de confundir 430 millones de pesos con 4.3 evidenciada por CAMBIO.


Pablo Rodríguez Regordosa tampoco las trae consigo. Tras pasar la crisis de la Feria de Puebla y de un grupo importante de poblanos disgustados con el festejo anual, se ha dedicado a atender la crisis de las relaciones entre el gobernador Moreno Valle y el Yunque luego de la batalla por el Consejo Estatal del PAN. Atrapado entre la espada y la pared, ha tratado de convencer al gobernador de que recurrir a Ángel Alonso Díaz Caneja y Roberto Grajales es un acto de violencia innecesaria para la organización, y que sus fuerzas pueden cooperar con el gobierno si retira a ambos de la operación electoral al interior del PAN. Rodríguez Regordosa también se prepara para coordinar la precampaña presidencial de Ernesto Cordero en la entidad y, si todo le sale bien, convertirse en la segunda fórmula del PAN rumbo al Senado. Todo perfecto. Pero ¿y la Secotrade? Bien, gracias.


A los poblanos no se les olvida que uno de los retos significativos del gobernador, y entre los que empeñó su palabra de retirarse a la mitad del sexenio en caso de no cumplirlos, fue el ascenso en los rankings nacionales de competitividad. Y eso, hasta donde sabemos, es tarea fundamental de Pablo Rodríguez Regordosa. El titular de la Secotrade debe responder a la rigurosa metodología del Instituto Mexicano de la Competitividad y además cumplir con la agenda de Actívate por Puebla. Y en lugar de atender ambos compromisos, decide irse de turismo religioso a la beatificación de Palafox y Mendoza.


A los príncipes del Yunque las críticas les rebotan. Los diputados locales anotados para el periplo, incluido el panista Mario Riestra Piña, ante el escándalo de violar el Estado laico por utilizar recursos públicos, decidieron viajar con dinero de su propio patrimonio. Pero el alcalde y al miembro del gabinete morenovallista les da igual. Miembros de la casta dorada del servicio público, han decidido actuar igual que los marinistas: pagar sus devociones privadas con dinero público. Sacristanes de la administración pública. Dos majos católicos en España. Mínimo un recuerdito, ¿no? Un silicio obsequio del Opus Dei, inspiración del Yunque. Que Escribá de Balaguer los redima.


*** Los buenos tratos de Piña Kurczyn en Servicios Legales. “No puedo, por convicción y por ética, permitir que hoy, con lujo de fuerza y de omnipotencia, despidieran sin razón alguna, sin fundamento alguno a una compañera, Defensor Público como lo soy yo, una, que levantó la voz y se negó a extender una renuncia injustificada, que se negó a no tener voz, y por lo mismo, hubo de ser extraída de su puesto de trabajo al que le dedicó horas de esfuerzo, tiempo, familia, dedicada a un trabajo que es extenuante y excesivo. Uno de esos que los grandes jerarcas del poder jamás entenderán porque nunca lo han tenido, ¡sacada con la fuerza pública! ¡Con policías como si fuera delincuente!…cuando su única labor ha sido y era atender a los más necesitados, a los olvidados de Dios y de los hombres a resolver de alguna manera, gratuita, sus problemas legales….¡como un delincuente!…¡ojalá este tipo de acciones se dieran para que un sexenio de impunes rateros fueran detenidos y obligados a rendir cuentas!


”Persigan a los maleantes, persigan a los que sin vergüenza alguna se hincharon los bolsillos a nuestras costillas, persigan a esos que tanto temen y ante los cuales les vence el miedo y la cobardía, no a los servidores públicos que dejamos la vida en nuestros trabajos, que cumplimos cabalmente con ellos, que nos esforzamos todos los días con miles de asuntos interminables, que creemos en la justicia todavía aún cuando esta sea cada vez más escasa.


Este hecho indignante del que fui testigo el día de hoy me dice que nadie está seguro en este país, ni en su hogar, ni en sus derechos, ni en su trabajo, ni en sus familias, México de prepotentes que buscan puestos y generan vacantes a como dé lugar para ofrecérselos a aquellos con los que tienen compromisos a punta de violencia. Sin importar ni los años trabajados, ni la experiencia laboral, ni el esfuerzo…uno se va sin nada, tal y como llegó porque no hay ni liquidación, ni prestaciones…nada.

 

La ExProcuraduría del Ciudadano es una de las pocas instituciones que se jacta de ser efectiva, honesta, de resultados, una de las pocas que genera sentencias favorables a tantísimos necesitados, y estas acciones arbitrarias y vejatorias, me hacen dudar muchísimo de la capacidad de aquellos que están entrando a dirigirla, de las formas para hacerlo, es increíble que al día de hoy, después de tres meses de trabajo no hayan convocado una sola reunión con el nuevo secretario, que no lo conozcamos ni nos haya dado la cara…éramos once defensores y ahora quedan nueve, atiborrados de juicios a un grado inhumano, impráctico y absurdo, jugando a la guerra de la resistencia, a ver quién declina…siempre había pensado que los cambios eran buenos, apartidista de hueso colorado como lo soy, creí que esta renovación traería inteligencia, apoyo, mejorías y prosperidad a nuestro esfuerzo y a nuestras vidas, veo con pena que no sólo eso sino que estamos expuestos a un poder fascista y contra todo derecho para ser despojados de nuestro centro de trabajo que es todo lo que tenemos”.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas