Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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03/09/2010


Los estudiantes burritos poblanos y su futuro a manos de Elba Esther


El gobierno marinista fracasó en su expectativa de terminar el sexenio entre los 10 primeros lugares de calidad educativa del país de acuerdo a la prueba Enlace, indicador oficial construido por la SEP federal. Tras una subida sostenida desde el 2006, Darío Carmona entregará su oficina ubicando a Puebla en el promedio ponderado del sitio 16 en las pruebas de Matemáticas y Español para la educación básica. Prácticamente en la misma posición en la que se ubicó a la entidad en 2009. Se trata de la clásica visión del vaso medio lleno o medio vacío. Por una parte, es cierto que el avance desde el final del sexenio de Melquiades Morales es importante: pasamos del peor estado del país en calidad educativa a la media tabla. En un país de burrazos, los estudiantes poblanos ya sólo son medio burros.


El vaso medio vacío es que de 2009 a 2010 no se avanzó en nada. Muchas razones pueden atribuirse, pero sin duda hay una razón objetiva: el largo año electoral pasó factura, porque maestros, directivos de escuelas y planta administrativa de la SEP tuvieron cosas más importantes qué hacer: el SNTE en preparar su gigantesco apoyo a Rafael Moreno Valle y Darío Carmona en operar para su amigo Javier López Zavala la estructura de la burocracia estatal. Con semejantes trabajos encima, ¿quién diablos se iba a poner a enseñar Matemáticas y Español a los niños poblanos? ¿Quién iba a supervisar a los maestros? ¿Los líderes sindicales Eric Lara y Cirilo Salas tendrían otro interés que en operar para Moreno Valle? ¿Y Darío Carmona, tendría algún interés en coordinar los esfuerzos por subir un peldaño más en calidad cuanto tenía abiertas las puertas el paraíso sexenal?


Convienen estas reflexiones sobre la calidad educativa y la prueba Enlace porque el gobernador electo declaró que su sexenio será el sexenio de la educación. Y cómo no podría serlo si la gran ganadora de los comicios fue Elba Esther Gordillo y ya, desde ahora, ve a la SEP poblana como su coto personal. Uno más de los que ya tiene. Si “La Maestra” fuera una buena influencia, por supuesto que los poblanos agradeceríamos su intervención en la educación poblana, pero resulta que ella es la directamente responsable de un país ignorante y atrasado que no puede sobrepasar los estándares mínimos de la OCDE pese a los miles de millones que los gobiernos panistas han invertido en la materia. En vez de mejorar la calidad educativa, lo único que se ha logrado es fortalecer las finanzas del magisterio para construir un brazo político como lo es el Panal. Elba Esther, SNTE y Panal son la tríada maldita de la educación en México. Y para desgracia, los poblanos deberemos convivir con tales fuerzas en el próximo sexenio.


Pese a las numerosas críticas que en este espacio se han realizado al gobierno marinistas, nunca he regateado que su único éxito es el trabajo de Darío Carmona por elevar el ranking de calidad educativa que en 2005 recibieron como el último lugar del país. Y casualmente, lo recibieron así de manos de otro morenovallista que se prepara a regresar al gobierno tras un exilio sexenal, Carlos Alberto Julián y Nácer, quien fue el último titular de Educación Pública de Melquiades Morales. A partir del 2006 en que el Gobierno federal acordó con las entidades federativas y el SNTE la realización de la prueba ENLACE como indicador único de la calidad educativa, la subida fue progresiva pero consistente hasta el 2009, cuando justo arribamos a la mitad de la tabla general.


La Secretaría de Educación Pública es la gran papa caliente para Rafael Moreno Valle, pues es la posición estratégica que le debe a Elba Esther Gordillo y al SNTE. El pago de facturas por la operación electoral y de defensa del voto que le hicieron el 4 de julio, y claro que el favor irá a pagarlo con muchas otras cosas, pero con los primeros es con el control de la SEP. Ese por el menos el estilo de las exigencias mafiosas de la maestra. ¿No gracias a Calderón se convirtió en juez y parte cuando designó a su yerno Fernando González como subsecretario de Educación Básica? ¿No golpeteó hasta el cansancio a Josefina Vázquez Mota por contradecir sus intereses? ¿No es feliz ahora que tiene un secretario cómodo como Alonso Lujambio?

 

La situación de la entidad en materia educativa es crítica. Si a nivel nacional el coeficiente promedio en Español y Matemáticas está más cerca de los países subsaharianos que del primer mundo, ¿qué puede esperarse de los estudiantes poblanos? ¿Cómo cumplirá Moreno Valle su promesa del sexenio de la educación si encima tiene a Elba Esther Gordillo, la fuerza más retardataria en la materia?

 



 
 

 

 
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