Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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04/03/2011


CRIT: el gobierno morenovallista comienza a caminar

 

Con la instalación de la primera piedra del CRIT, el morenovallismo, por fin, mostró el rostro que encandiló a Puebla en los comicios locales: primer mundo, manejo mediático, sensibilidad social, operación política, manejo de relaciones nacionales y la parafernalia que hace la diferencia con los gobiernos aldeanos de Melquiades Morales y Mario Marín. Salvo por la ausencia repentina de Emilio Azcárraga Jean, el evento fue todo un éxito por una serie de factores concatenados. En primera instancia, como gobierno mostraron un rostro eficiente y decidido: el largo camino burocrático que rodea una obra semejante, autorización presupuestal, donación del terreno, cambio de uso de suelo, exención de impuestos en el Cabildo, fueron zanjados en apenas unos días gracias a la operación con todos los niveles de gobierno, especialmente el federal. Además, la Secretaría de Infraestructura de Tony Gali Fayad cumplió con los requerimientos mínimos de urbanización para la puesta de la primera piedra, sin atrasos ni mochadas. Si lo primero que se pide a un gobierno es que haga las cosas, el morenovallismo se mostró eficiente.


Por supuesto, el mayor impacto es mediático. El gobernador Moreno Valle tuvo exposición nacional todo el día con una causa que entusiasma a cualquiera: el apoyo a niños discapacitados. Primero tuvo segmentos en los programas matutinos de entretenimiento del “Canal de las Estrellas”, más tarde toda la ceremonia de colocación de la primera piedra fue transmitida por el sistema Sky en el canal 999. Y, por último, ganó nota en los noticieros de toda la cadena televisiva. Los mexicanos pudieron ver la imagen de un gobernador juvenil, amoroso con su esposa, interesado en las causas sociales y sensible ante el sufrimiento de sus gobernados, como en el caso del joven Abraham, a quien conocieron en el CRIT de Tlanepantla.


Discretamente hubo un operativo de movilización, en términos priistas de acarreo, de varios cientos de jóvenes estudiantes de primarias y secundarias. Digo discreto porque los autobuses fueron colocados a un kilómetro de distancia, por lo que la imagen generada fue que cada uno llegó por su propio pie. Y, pese a las horas de espera, los estudiantes poblanos se sintieron bien pagados por las breves actuaciones de Belanova y Edith Márquez, así como la presentación del ídolo de los niños, Chabelo, testigo de honor del evento junto al patiño de Adal Ramones, Mauricio Castillo. Los estudiantes no escatimaron aplausos para su gobernador, ni para su esposa y mucho menos para la cantante y actriz Lucero, cansina por su voz infantil.


La logística y las relaciones públicas del gobernador mejoraron ostensiblemente, pues prácticamente nadie de los invitados especiales fue olvidado o relegado. Por ejemplo, el lugar original del rector Agüera estaba ubicado en la cuarta fila, pero un atento Marcelo García Almaguer envió por él para llevarlo a primera fila e, incluso, cederle su lugar. Martha Erika Alonso tuvo un protagonismo natural como el rostro sensible de Rafael Moreno Valle, el papel que le toca ocupar. Los lugares para magistrados, diputados y miembros de la Comuna de San Andrés Cholula fueron respetados. La única mancha continúa siendo la profusión de guaruras armados por todos lados, especialmente custodiando a la prensa inmóvil en su corralito, una indignidad que podría modificarse.


La alianza con un poder fáctico nacional hubiera sido perfecta con la presencia de Emilio Azcárraga Jean, cabeza del emporio, quien canceló de última hora pese a la confirmación de su presencia desde hace varios días. Incluso el morenovallismo contó con suerte, pues en la ciudad de México el autobús que transportaba a los patronos de la Fundación Teletón sufrió un leve accidente, por lo que la llegada de Landeros y el resto se retrasó varios minutos, sin consecuencias que lamentar.


Seguramente sobrarán los inconformes, pese a que una iniciativa social como el Teletón es prácticamente inatacable pese a la inequidad de inversiones. Sin embargo, el morenovallismo mostró por primera vez el estilo nuevo de hacer las cosas que nos vendió en la campaña: un estilo juvenil, moderno, cercano a las causas ciudadanas, con alto impacto mediático y eficacia en las acciones de gobierno. ¿No fue por lo que votaron los poblanos? Y todavía falta la inauguración del CRIT, prevista para noviembre.

 



 
 

 

 
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