Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda / Distrito Federal / Enviado Especial
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04/10/2011


Elogio del camaleonismo político


Una anécdota del General Moreno Valle que su nieto cuenta en el círculo íntimo ilustra a la perfección su concepción de la política. Imagina una alberca solitaria y un niño que cayó ahí por accidente se ahoga. Tú puedes ir pasando por ahí y tienes que tomar una decisión: salvarlo o no. Se trata de una coyuntura: puedes pasar por ahí y tener miedo, dejarlo que se ahogue. O pasar por ahí y que no sepas nadar: el niño morirá en lo que buscas ayuda. Puedes pasar por ahí, crudo y desvelado: vas a tener mucho trabajo para salvarlo. O puedes pasar por ahí, saber nada, tener una perfecta condición física y, por supuesto, salvarlo con facilidad. Pero incluso el caso más extremo: saber nadar, tener una perfecta condición física, pero no te tocó pasar por la alberca cuando el niño se ahogaba. Resumiendo: todo es una circunstancia. Pero hay condiciones que facilitan: siempre es mejor estar preparado. Pero aun así, a lo mejor no te toca.


Valga la reflexión que cuadra perfectamente con la coyuntura que enfrenta Enrique Agüera de cara a su informe y su enorme despliegue de publicidad por todo el estado, bardas incluidas. El rector de la BUAP no sabe qué papel le tocará jugar en el 2012. Pero por si las dudas, es mejor estar preparado con un buen posicionamiento en el electorado. Y lo mejor: tal despliegue está autorizado, tiene el visto bueno del gobernador Moreno Valle, que en público y en privado reconoce en Agüera un perfecto marco de colaboración pese a que en el proceso electoral de 2010 se la jugó con Javier López Zavala. El rector es la prueba viva, dice el gobernador, de que las diferencias pueden ser superadas.


Pero el entendimiento parece ir más allá. La clase política debe reconocer en Agüera a un superviviente de la política con habilidades camaleónicas: una y otra vez ha debido enfrentar escenarios funestos. Y en todos ha salido adelante. En la sucesión de Enrique Doger el frente de la universidad el gran favorito era Armando Valerdi que contaba con el apoyo del entonces candidato a la gubernatura tricolor Mario Marín. Pasados unos meses, ya era tan marinista como los miembros de la burbuja y el exgobernador le entregó toda clase de responsabilidades y presupuesto para sacar adelante a la máxima casa de estudios.


Por supuesto, su transición del dogerismo al marinismo le trajo roces con quien lo había instalado en la rectoría. Pero ya se sabe que la política es lo que es y no lo que debe ser. Agüera se alineó al grupo en el poder para beneficio de la BUAP.


Desde el 2007 al rector se le empezó a ver como un posible plan B de Mario Marín, una carta oculta en caso de que su proyecto transexenal encarnado en Javier López Zavala se derrumbara. Sin embargo, Agüera encarna a esa generación de políticos torpedeada por la reforma electoral que prohibió que apareciera nombre, rostro o voz de los funcionarios públicos en la propaganda institucional. Justo cuando alcanzaba ya el 50 por ciento de conocimiento estatal, de pronto se frenó su crecimiento. Si no hubiera sido así seguramente habría derrotado a Zavala.


Leal al grupo al que se había adherido, Agüera fue uno de aquellos que respaldó a Javier López Zavala de mala gana. Para muchos, la victoria de Rafael Moreno Valle era un sudario para el rector, una sentencia de muerte. Y una vez más, volvió a sobrevivir para sorpresa de propios y extraños.


Un día antes de su informe, el gobernador Moreno Valle le dio todo su respaldo político acompañándolo a la inauguración de un paquete de obras, así como a supervisar el estadio Universitario. Comprometió su apoyo para se construya la Biblioteca Central Universitaria. Y con su presencia en CU avaló la enorme campaña de difusión estatal con la que posiciona su nombre por lo que se ofrezca en el 2012.


El escenario de ensueño de Enrique Agüera era impensable hace un año cuando enfrentó la oscura embestida mediática que cuestionó su integridad y patrimonio, e incluso provocó un enfrentamiento con su tocayo Doger a quien hizo responsable. Los corrillos políticos, sin embargo, dicen que se trató de un “estate quieto” del nuevo grupo en el poder, y que el rector entendió rápido la lección. Tras esas crisis, hoy vive un escenario inmejorable. Y aplicando la anécdota del General: Agüera se ha puesto en la mejor condición física, sabe nadar y hasta traje de baño trae puesto. Nunca se sabe cuando hay que tirarse a rescatar a un niño que se ahoga.


***** Los Marín de plano no entienden el nivel de repudio que generan. Ayer, el CEN tricolor expulsó de plano al exmandatario local de su estrategia electoral el 2012. Pero la familia no entiende. Trascendió ya que detrás de las movilizaciones de supuestos defraudados por Sitma, Invergroup y compañía en realidad son cilindreados por Julieta Marín, quien se siente a salvo de una persecución gracias a su fuero federal.

 

Miss Prada olvida que para tener la lengua larga, se debe tener la cola corta. Además, muchos de los integrantes del movimiento que nuevamente marcharán hoy exigiendo justicia, se sabe que muchos de ellos ni siquiera eran ahorradores o han inflado los montos que tenían ingresados. Al final, ellos mismos son responsables de entregar sus ahorros a empresas dudosas para tener ganancias enormes. Y eso, en el mundo real, no existe. ¿Por qué tendríamos que cargar todos con sus errores?

 



 
 

 

 
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