Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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05/09/2012


Apuntes para entender a Audi, el mayor logro sexenal


1.- Al buen periodismo solamente el tiempo lo confirma. El 22 de septiembre de 2011 Rafael Moreno Valle arrancó una gira comercial por Alemania bajo el pretexto oficial de irse a reunir con empresarios germanos. CAMBIO reveló, en exclusiva, que el motivo real del periplo era entrevistarse con integrantes del Consejo Directivo de Volkswagen AG para analizar las posibilidades de traer la nueva planta de Audi a Puebla, un proyecto anunciado meses antes por 2 mil millones de dólares en un plan de inversiones globales de la marca. A su regreso, el gobernador poblano fingió demencia y sus críticos se burlaron de la posibilidad de traer la planta. Pero desde ese momento arrancaron las negociaciones secretas que, un año después, tuvieron un final feliz. CAMBIO lo adelantó en exclusiva.


2.- El protocolo de negociaciones secretas con el Consejo Directivo de Volkswagen AG fue muy estricto: cero filtraciones a la prensa en una batalla despiadada con las otras sedes posibles. El Consejo de Audi primero tuvo que elegir entre México y Estados Unidos, donde tiene una planta en Chatanooga, Tennesse. Los jaloneos entre directivos, pese a tratarse de la misma empresa, fueron terribles y en más de una ocasión se tiraron borregazos mediáticos, con el objetivo de que los supuestos perdedores hicieran declaraciones tronantes y con ello, automáticamente quedaran fuera de la carrera.


3.- Cuando Rupert Stadler, el CEO de Audi anunció el 18 de abril que la planta venía a México y no a Estados Unidos, inició la batalla regional por conseguir los 2 mil millones de dólares de inversión directa. Pero al morenovallismo no lo tomaron por sorpresa: los requerimientos en materia de terrenos ya estaban cubiertos y solamente unos cuantos funcionarios sabían en dónde se encontraban. Aunque Intolerancia y Socorro López Espinoza especularon que se ubicaban en Quecholac, la realidad los desmintió: las 80 hectáreas se encuentran en San José Chiapa, un minúsculo municipio en la región de Lara Grajales al que, literalmente, llegará la fiebre del oro.


4.- El columnista reveló en exclusiva, ayer a las 6 de la mañana, que Audi había elegido a Puebla para su nueva planta. Alrededor del mediodía llegó la confirmación con un boletín desde el Consejo Directivo de la marca de los anillos, en el que se detallan las razones que los llevaron a elegir nuestra entidad. Veamos los argumentos: "las condiciones del terreno, posibilidades de conexión logística, infraestructura, calificación de los empleados, mano de obra calificada y calidad de vida han sido los criterios decisivos para la elección del lugar, así como localización central, sus buenas conexiones logísticas, y las reconocidas universidades y escuelas superiores técnicas con las que cuenta”. Una vez más, el conocimiento y la educación como palanca de desarrollo.


5.- El comunicado que hace oficial la decisión del Consejo Directivo de Audi también señala la importante participación del gobierno poblano en el proyecto. Aquí se presenta la diferencia fundamental: mientras en 2010 el marinismo ni siquiera metió las manos para impedir que la fábrica de motores de Volkswagen se fuera a Silao y se perdiera una inversión de 500 millones de dólares, el morenovallismo desde el principio encontró una oportunidad para desarrollar el proyecto económico del sexenio. Su plan de trabajo fue consistente para convencer a los alemanes en un punto específico: la estabilidad laboral y la relación con el Sindicato Independiente. No en balde la última negociación salarial fue la más tersa de los últimos años, y el acuerdo fue oficializado con la presencia del gobernador como árbitro. Más interés, imposible.


6.- Aunque Moreno Valle apenas va rumbo a su Segundo Informe de Gobierno, la llegada de Audi definirá su sexenio porque se trata de la inversión extranjera más importante desde 1964, cuando Volkswagen decidió instalarse en Puebla para convertirse en el pulmón económico de la entidad, del que depende buena parte del PIB local. Un trabajo cuasi clandestino de 13 meses surtió efecto. La tenacidad fue clave, pero también la disciplina de un protocolo de trabajo cuasi secreto, que incluyó a pocos funcionarios que guardaron celosamente dónde compraron los terrenos, así como el plan de infraestructura añadido que requiere la planta Audi: caminos, carreteras y obras hidráulicas.

 

7.- Un largo camino de 13 meses para dejar una huella en la eternidad. Aunque algunos periodistas mezquinos tenían las serpentinas listas para festejar cuando Audi anunciara que se iba a Guanajuato o a Querétaro, se quedaron con las ganas. Otra vez. Son los mismos que rieron de CAMBIO cuando adelantó el sentido del viaje a Alemania o de Pablo Rodríguez Regordosa cuando declaró que preparaban todas las facilidades para Volkswagen y ya se preveía la compra de terrenos. Al final, el periodismo puso a todos nuevamente en su lugar. Los mezquinos a rabiar. Y a los que sí alegra el desarrollo de Puebla pues a festejar el logro histórico de la administración morenovallista. Honor a quien honor merece.

 

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