Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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06/10/2010


Un crédito de 3 mil millones para arrancar el gobierno morenovallista


Rafael Moreno Valle ha centrado toda su atención y energía en que sus primeros cien días de gobierno resulten sencillamente espectaculares. Poco más de tres meses recorriendo los 217 municipios e inaugurando por lo menos una obra en cada uno de ellos y, por supuesto, el lanzamiento espectacular de sus cinco proyectos estratégicos. En ese mismo periodo su gabinete estará presto a recibir a todo tipo de funcionarios federales y empresarios nacionales, así como a los representantes de las fuerzas políticas que lo ayudaron a ganar. El gobernador electo sostiene que la única forma de mantener el bono democrático es ofrecer resultados a la gente que optó por el cambio y abrió los ojos. El éxito de la administración morenovallista estaría fincado en esos primeros cien días de gobierno, extensión hiperactiva de su propia personalidad política. Sin embargo, para que sean un éxito, dependen de varios factores, pero quizá dos esenciales: contar con los recursos suficientes para echar a andar los proyectos; y dos, la conjunción de las fuerzas políticas y alcaldes que emanan de la alianza opositora que ganó las elecciones.


El tema de los recursos es prioritario y preocupa cada vez más al equipo financiero. La variable fundamental, además de los problemas ya avizorados con el pago del servicio de la deuda pública y el tema del supuesto adeudo ante Hacienda por el ISR no reportado, es cuánto dinero dejará en caja Gerardo Pérez Salazar y los compromisos por cobrar. Si bien Moreno Valle tiene la palabra del titular de Hacienda, Ernesto Cordero, de disponer de 3 mil millones para iniciar sus proyectos prioritarios tan pronto tome protesta, lo cierto es que por mucha voluntad que tenga el ministro de finanzas, nada puede vencer la absurda tramitología que domina la burocracia de este país.


Sin dinero en caja que deje el marinismo, y ante la lentitud del flujo de los recursos federales, Moreno Valle no tendrá un peso disponible para iniciar a tambor batiente sus primeros cien días de gobierno. Así que el equipo financiero sopesa una decisión drástica para paliar la falta de flujo de efectivo: solicitar un crédito por 3 mil millones de pesos, la misma cantidad que le tiene prometida Ernesto Cordero. El gobierno del cambio, entonces, iniciaría el sexenio de la misma forma en que lo terminó el marinismo: pidiendo dinero prestado.


Sin embargo, hay un argumento diferente: el crédito de 3 mil millones de pesos, apalabrados ya gracias a los contactos financieros de Moreno Valle senior y Fernando Manzanilla, se liquidarían el mismo año, una vez que Hacienda fuera depositando los recursos prometidos. De esta forma, el monto histórico que el marinismo heredará de 9 mil millones de pesos, más los supuestos 3 mil 500 del ISR, no crecería. El crédito no se firmaría a 20 o diez años para gravar a los próximos gobiernos o generaciones, sino que solamente se usaría para paliar la falta de disponible.


Con dinero en la mano, se necesita saber en qué gastarlo para no construir ocurrencias o elefantes blancos. Por ello, en las reuniones que Moreno Valle ha tenido con los alcaldes electos, incluido Lalo Rivera, les ha impuesto una sola exigencia: sólo habrá dinero y apoyos si hay proyectos ejecutivos validados. Por validados debe entenderse costo y beneficio social. El gabinete no autorizará ocurrencias ni puntadas. A diferencia del marinismo, el próximo sexenio tomará sus decisiones con herramientas científicas y no tomando la dirección del viento.


Así pues, el protagonismo limitado que Moreno Valle se ha impuesto a sí mismo tiene que ver con ese tiempo de preparación de proyectos que corre al mismo tiempo que la evaluación de perfiles para el gabinete. De hecho ha trascendido que quienes serán secretarios ya lo saben, y guardan tal nombramiento en lo más profundo del corazón. En ese sentido, algunos nombres que han trascendido —excepto el de Manzanilla— no serían más que señuelos destinados a proteger los nombres de los auténticos titulares. Con cuatro meses por delante todavía, ¿creen tan ingenuo a Moreno Valle para revelar los nombres de los auténticamente elegidos para que la jauría tricolor los despedace?


Por último: una gran parte de las acciones que se iniciarán en los cien primeros días de gobierno provendrán de las propuestas surgidas de los foros que se llevarán a cabo a partir de noviembre y hasta enero, cuando el gobernador electo y su Comisión de Transición programen foros de amplia convocatoria social para escuchar la visión de los sectores sociales en la construcción del programa de gobierno.


Si el cronograma de trabajo se cumple, los poblanos seremos testigos de cien días de gobierno esplendorosos. ¿Y después?


*** Juicio de protección de derechos políticos. De acuerdo a algunas fuentes consultadas, los exdirigentes estatales del tricolor Luis Antonio Godina e Ignacio Mier Velasco habrían echado a andar la judicialización del proceso interno para seleccionar al dirigente tricolor. De acuerdo con la fuente consultada, ayer por la tarde habrían interpuesto su juicio de protección de derechos políticos en la modalidad per saltum y notificado a Alejandro Armenta Mier, en su calidad de presidente de la Comisión Política Permanente. Mañana tendremos más información.


*** El debut de un gran analista en materia de seguridad pública y nacional. No tienen pierde las colaboraciones del brillante Óscar de Lassé, asesor de Manuel Bartlett Díaz en su paso por Gobernación y el gobierno poblano. Se trata de un auténtico especialista que ha tomado cursos en muchos de los órganos de seguridad de élite a nivel mundial. En esta ocasión, dividida en tres partes, analiza la polémica propuesta del mando único policial. En próximas semanas, varios de los temas más polémicos del debate estatal abordados a través de una metodología precisa. En verdad, no tiene pierde.  

 



 
 

 

 
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