Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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06/10/2011


Manzanilla responde a todo lo que quiso saber sobre el morenovallismo pero nunca se atrevió a preguntar


Descarta candidatura al 2012. Y afirma: “no tenemos la obligación de mantener a la prensa”



Su “no” es tajante. Contundente. Sin inflexión de duda. Fernando Manzanilla Prieto rechaza que su reciente activismo en varias regiones del estado donde sostiene reuniones con elites empresariales y políticas se deba a la aspiración por una candidatura en el 2012: “sigo el consejo de Melquiades, salirme a empolvar los zapatos”. No hace mucho inauguró su nueva oficina en Casa Aguayo, en el segundo piso, donde antes se ubicada el despacho del gobernador, hoy trasladado a Casa Puebla. Con una fotografía en gran formato del laureado Spencer Tunick de la plancha del zócalo, el secretario General de Gobierno recibe a CAMBIO para hablar de todo lo que inquieta a los críticos de la administración morenovallista. Absolutamente todo.


Respecto del incremento de las cifras de delitos reportado por el Sistema Nacional de Seguridad Pública y la percepción de que hay más violencia en la entidad por el cambio de gobierno, responde que “tal percepción afecta a todo el país”, aunque defiende que la anterior administración maquilló las cifras. “No se puede tapar el sol con un dedo, nosotros reportamos averiguaciones previas, no constancias de hechos; las cifras de ellos no eran reales”.


Un tema de particular importancia para el medio que lo entrevista: la relación de la prensa con el gobierno estatal. Manzanilla es contundente: “no estamos por mantener a los medios, para eso hay un mercado” y cavila que “tampoco es una inversión redituable, si fuera así el anterior grupo seguiría gobernando”. El secretario General de Gobierno pide adaptarse a la nueva realidad porque “la realidad no se adapta a ti”.


El reclamo de la numerosa presencia de “fuereños” en el gobierno estatal no le despierta mayores comentarios. “ellos vienen a nutrir de conocimientos y experiencias al gobierno estatal, son reclamos de grupos de interés”.


Y respecto de la demanda de más panistas en el gobierno estatal, Manzanilla tiene una respuesta que no les sentará bien a esos mismos grupos: “desde la campaña quedó claro que al PAN le tocaban espacios en legislativos y alcaldías, pero que el gobierno era otra cuestión, ahí iba a haber pluralidad”. Sin embargo, matiza: “en el futuro la relación con el partido será más cercana”.


Además de Spencer Tunick, la nueva oficina del secretario General de Gobierno está amueblada por la obra de jóvenes pintores mexicanos provenientes de su valiosa colección personal. Con exceso de tiempo para quien sufre una agenda saturada, prosigue respondiendo a todo lo que se le pregunta con una franqueza inaudita.


Valora los diez años desde que fue subsecretario de Egresos a la fecha como “un periodo de crecimiento. Cada miembro del Grupo Finanzas siguió sus inquietudes y ahora aportan desde sus propias perspectivas”.


¿El gobierno es autoritario?, le pregunto, ante las cada vez más frecuentes actuaciones de cuerpos de seguridad para impedir reclamos, siempre con Ardelio Vargas a la cabeza. “La sociedad mexicana está acostumbrada a negociar la ley, nosotros la aplicamos. La gente no está acostumbrada. Son dos lados de un mismo fenómeno: autoritarismo o aplicación de la ley”.


En Casa Aguayo se preparan para recibir una nueva manifestación de defraudados. Fernando Manzanilla comienza a tener dudas del movimiento: “elogian a figuras de la pasada administración, cuando ellos fueron quienes les permitieron funcionar e incluso el gobierno firmó convenios con el gobierno”. Decepcionado, afirma que “negocian dentro y declaran algo distinto fuera”. La única salida, dice, es comprometer recursos federales para Fipago, pero no depende sólo de ellos.


Como jefe de gabinete su impresión es que recibieron del marinismo una administración “abandonada….no teníamos sistemas, ni siquiera correos”.


Se le menciona como el todopoderoso. El hombre del cuarto de máquinas. Otros le dicen el vicegobernador. Fernando Manzanilla tiene claro su futuro. “Me veo como el secretario General de Gobierno. Seguiré aquí tanto tiempo como el gobernador siga contento con mi trabajo”.

 

Arturo Rueda (AR): La organización de Isabel Miranda de Wallace tiene cifras que dicen que la delincuencia ha aumentado, la violencia ha crecido. Pero en materia estadística ustedes dicen que el gobierno anterior maquillaba las cifras. ¿Por qué ustedes asumen dar las cifras reales?


Fernando Manzanilla Prieto (FMP): Creo que es un hecho de que hoy hay más violencia en todo el país. Eso no escapa de la realidad que todos vivimos. Hace un año cuando uno le preguntaba a la gente su mayor preocupación y refería la violencia o la delincuencia era mucho menor a la que es hoy, porque estamos inmersos en un entorno violento. Particularmente, tenemos en las fronteras un gran problema, en el caso de Veracruz donde están los grupos de delincuencia que operan allá que van y vienen. Vivimos en un entorno crecientemente complicado en el país, incluyendo Puebla porque no podemos ser ajenos. Lo que es cierto es que, si bien se empeoran las cosas, cuando se dan los datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública nosotros, en lugar de reportar un hecho como antes, reportamos averiguaciones previas y eso hace que salten los índices. No es cuestión del gobierno anterior, yo veía cifras de otros estados donde es público y notorio que hay secuestros  y violencia, y los números están en ceros, pero eso es tratar de tapar el sol con un dedo. Hay que decir cómo son las cosas y, sobre eso, trabajar. Yo no quisiera decir que aquí no pasa nada, eso no es cierto, estamos en un entorno difícil en el país y aquí en Puebla, pero lo que es cierto es que las cifras anteriores no eran reales. 


AR: En ese sentido como jefe de gabinete, ¿cómo definirías el estado de la administración pública heredada de la administración anterior?


FMP: He referido en otros momentos, en un estado de abandono, es la palabra que mejor resume lo que recibimos, no existían bases de datos, vaya ni de correos electrónicos para los funcionarios, no existían procesos. Si no hay sistemas, procesos, lineamientos, es difícil trabajar y tienes que empezar de cero en varias áreas.


AR: Hay un reclamo de un sector, del círculo rojo sobre los fuereños en el gabinete, que los poblanos están desplazados, el despido masivo…


FMP: Uno de los temas es que se respetó a toda la gente que tenía una trayectoria transexenal, de muchos años. Pero si el gobierno pasado no se caracterizó por tener una buena administración, pues esa gente salió —como es natural— en transiciones de gobierno, incluso del mismo partido. Cuando entró Marín, todos los melquiadistas o gran parte de ellos se fueron. Son reclamos de grupos que también tienen cierto interés.


AR: ¿Respecto a los fuereños?


FMP: Creo que hay de todo. Hay gente de Puebla y fuera de Puebla. Es cierto que tradicionalmente había una preeminencia de poblanos en las posiciones de gobierno y uno de los temas del nuevo gobierno ha sido abrir eso. Tenemos gente de Puebla en distintos niveles y gente de fuera de Puebla a distintos niveles. Eso va a generar resistencia, creo que hasta normal, porque la gente que pierde espacios siente que vienen a quitarle algo, pero es una cara de la moneda y, otra, es que tenemos gente relevante, talentosa y otras perspectivas, otras formas de pensar y que vienen con la gente local a construir algo nuevo y a nutrir este nuevo gobierno. Yo pienso que la gente que viene de fuera viene a nutrir.


AR: Hace años, el gobernador era secretario de Finanzas y tú, el subsecretario de Egresos, entre otros y se les llamó el Grupo Finanzas. ¿Cómo cambió ese grupo en 10 años?


FMP: Creo que hubo distintas experiencias. Algunas personas de aquellos días siguieron trabajando con el gobernador como es el caso de la contralora que trabajó con Moreno Valle en el Senado. Muchos siguieron sus propios caminos, algunos en la arena partidista como Cabalán Macari, en mi caso en la parte privada, en emprender iniciativas empresariales. Cada uno de nosotros tomó nuestro camino y se dio la circunstancia que en el proyecto de la gubernatura se sumaron, pero no se sumaron todos. Todos tenemos el origen común, pero experiencias diversas y eso abona a la diversidad de puntos de vista.


AR: El gobierno emana de una megacoalición y sí hay una gran conexión con grupos diversos, pero el gobierno no se ve que tenga un partido político como base social. El PAN reclama la distancia porque sólo hay un panista en el gabinete.


FMP: Desde que se conformó la coalición, entiendo que lo que se comentó con todos los partidos es que habría una serie de posiciones de carácter de elección popular, en el Congreso, en presidencias municipales, pero en aquel entonces quedó claro que en el gobierno habría un gobierno plural en la lógica de la megacoalición, incluso por la lógica de una transición. La prioridad del gobernador es que el gobierno trabaje para resultados y no para partidos. Ahora, indudablemente él emana del Partido Acción Nacional y hay un interés y se irá mostrando más adelante en el gobierno con una relación más estrecha con ese partido. Pero desde la concepción del gobierno está construido para dar resultados, generar una historia de éxitos y contraste en Puebla. El objetivo final es satisfacer al cliente final que es el ciudadano.    


AR: El pensamiento político de los mexicanos se caracteriza por el futurismo. Si vas a Huauchinango, si sales en los medios, empieza la rumorología palaciega por intereses políticos.


FMP: Parte de mi interés para regresar a la parte de gobierno era para transmitir ciertas ideas que para mí son importantes y que tienen que ver la idea de reflejar un nuevo México. Tú conociste mi proyecto empresarial y se llama Imagina México, creo que parte de la creación, como decía Einstein que la creación empieza con la imaginación, y la imaginación empieza con aquello que sí deseamos, empieza por transformar patrones de conducta personales y, en ese sentido, ser un referente. Creo que el gobierno tiene la gran posibilidad, si bien no de incidir o de obligar a alguien a hacer algo, sí de modelar una conducta, y la conducta y los valores que modelen el gobierno, son conductas y valores que tome el ciudadano. No es ajeno haber visto que en Puebla se respiró, incluso a nivel ciudadano, una cultura de corrupción porque el gobierno modelaba esa cultura. Por eso, en mi función, salir en los medios, hablar de mis ideas, es una gran oportunidad, es un privilegio y es parte de la responsabilidad que tengo de abonar a esa transformación personal, primero yo y luego colectiva. Por eso mi presencia en medios. Por otro lado, cuando trabajaba con el hoy gobernador y con el exgobernador Melquiades Morales nos decía que saliéramos a empolvarnos los zapatos. Los primeros seis meses fueron intensos en organizarnos y la secretaría está marchando, pero si no salgo, si no hablo con la gente, no vivo una realidad real. Seguiré saliendo a las regiones, y los otros miembros de gabinete hemos tratado el tema de que salgan y estén presentes.


AR: ¿Tienes aspiraciones para el 2012?


FMP: No, no tengo ninguna aspiración para el 2012.


AR: En este sentido en la relación con los alcaldes, hay sectores que hablan de molestia de los alcaldes por los convenios de obra, el sistema Peso por Peso, porque el gobierno ejecuta con las finanzas de los municipios.  


FMP: Lo que he identificado es que los alcaldes no tienen las posibilidades de entrarle a todos los programas. El alcalde tiene la posibilidad de entrarle o no. No es a fuerza, no hay una razón en lo particular para estar molestos. Nosotros no estamos obligando a nadie a hacer nada. Creo que un poco lo que ha pasado, es que los programas del gobierno del estado son el Peso a Peso, y ellos no están en la posibilidad de entrarle a todos los proyectos. El gobernador comentaba la posibilidad de retomar otros programas que antes nos funcionaron, como el fondo concursable, donde para el tema de obras intermunicipales el estado tiene mayor participación y los municipios podrán hacerlo de manera colectiva. Lo estamos analizando, y creo que eso les dará mayores posibilidades.


AR: Puebla es la primera entidad que recibe recursos de la Iniciativa Mérida y serán para la construcción de una Academia Nacional de Policía, y crece la leyenda en la izquierda progresista sobre la base militar de Estados Unidos.


FMP: En la transición, Mauricio Tornero que ya trabaja con nosotros en el asunto de seguridad pública mantenía algunos contactos con la embajada. Nosotros ya habíamos empezado a pensar en una Academia de Policía para resolver el problema de la capacitación de nuestros elementos. En una plática con los de la embajada nos dijeron que habría recursos para un proyecto de esta naturaleza y que tenían dinero para equipamiento y capacitación. De ahí lo que era una idea pequeña, pasó a algo más relevante que servirá no sólo al estado sino al país y a todos los municipios. Empezaron las pláticas, se dieron pláticas con la embajada, de la Iniciativa Mérida, con el gobierno federal y culminó con un compromiso de 5 millones de dólares para equipamiento y capacitación de primer nivel. Ya arrancó con 240 millones de infraestructura, más equipamiento y capacitación y se inaugurará el 5 de mayo. Si vamos a capacitar a otros policías debemos empezar con los nuestros y, cuando lo abramos, pues se generará un negocio que tendrá recursos para crecer.


AR: ¿No es una base militar de Estados Unidos?


FMP: (Risas) No, bueno para serlo deberían ser ellos lo que operaran. Es como si llegaran profesores de Kentucky a la BUAP y dijeran que vienen los americanos a transformar la conciencia de los poblanos, es parte de esas teorías de la conspiración, un poco absurdo. Pero la Academia será operada por mexicanos, por poblanos que conozcan los temas de la Academia.


AR: Hace unos momentos hablábamos de una cultura de la corrupción, yo le llamo de la colusión. Muchos extrañan esos hábitos de las maletas repletas de dinero, la obra pública. ¿Qué tanto permeó en la sociedad esa cultura cuando hoy vemos críticas de esos nostálgicos de esa cultura?


FMP: Creo que es normal, es como todo patrón de conducta que genera un hábito. Dicen que se requieren 21 días de hacer lo mismo para generar un hábito, y una vez que lo generas eso te va generando una forma de hacer las cosas. Romper un hábito genera inconformidad, dolor, estás perdiendo algo que ya te era natural. En todo esto es lo mismo, son hábitos. Hay un libro que viene a mi memoria Who move my cheesee? (¿Quién se comió mi queso?) habla del ratoncito éste que cuando llegaba al queso ya no está ahí y tiene que ver con otras formas. Pero no pasa nada, los seres humanos tenemos la capacidad de crear, de adaptarnos, de construir en cualquier entorno, y en el momento en que cambian las reglas se genera inconformidad hasta que se genera una nueva cultura, unos nuevos hábitos, y todos tenemos la capacidad de ser, de hacer, de crecer y que no pasa absolutamente nada.


AR: ¿Cómo defines la relación la prensa? Hay grupos mediáticos que reclaman persecución, exterminio financiero, de cerrazón de parte del gobierno.


FMP: En realidad no lo veo así. Creo que hay un cambio en las reglas, eso no quiere decir que haya cerrazón… había una serie de hábitos de cómo se relacionaba el poder con la prensa, con ciertos medios de comunicación y cuando eso cambia se genera inconformidad de aquellos que perciben que pierden algo. Pero creo que gana la oportunidad de hacer otras cosas, de construir de otra manera, de ser más constructivos, y gratificantes en términos personales. Pero la parte de tener acceso a la comunicación, a la información, a todo aquello que les permita hacer su trabajo es parte de nuestra responsabilidad. No es parte de nuestra responsabilidad mantener a los medios de comunicación, para eso hay un mercado, y nosotros podemos coadyuvar a que exista una comunicación por parte del gobierno. El gobierno podrá generar campañas de publicidad y promoción, pero nosotros no estamos en el negocio de mantener a los medios de comunicación. Creo que tampoco resulta una inversión muy rentable, porque si hubiera sido rentable pues está claro que el gobierno anterior hubiera ganado, siendo francos. Creo que no es fácil, yo entiendo, tengo muchos amigos en la prensa escrita, y no es fácil cambiar una conducta de años. Decía Einstein que el generar un mismo patrón de conducta esperando un resultado distinto, a eso se le llama locura. Pues cuando la realidad cambia, uno debe adaptarse a la realidad, la realidad no se adapta a uno.


AR: Los defraudados, como se hacen llamar por estos grupos, reclaman a ustedes que les den solución a un problema personal de ahorros en empresas particulares.


FMP: Otra vez tiene que ver con la idea de que el gobierno les tiene que dar la solución, respuesta a los problemas de todo y de todos. Este tema lo hemos comentado, tiene dos vertientes: los defraudados por las cajas de ahorro que están supervisados por la Comisión Nacional Bancaria de Valores y que sí tienen esquema del Fipago, se establece que en el presupuesto del próximo año se tendrá dinero para ese tema. Ahora, para los otros defraudados, es como si tú y yo pusiéramos una fonda con Selene y ella se fuera con nuestro dinero a Chilpancingo. Luego tú y yo llegáramos con el gobierno a exigirle que nos pagaran lo que Selene se llevó. Francamente, es un absurdo. Sin embargo, lo que sí es cierto es que muchas familias lamentabilísimamente están en esta situación, como 20 mil personas en Puebla, y al ser éste el caso, el gobierno debe ver qué puede hacer. Pero nosotros sólo podemos hacer que Fipago se active con otros defraudados. Sin embargo, percibo que es claro que existen grupos políticos que tienen un interés de alentar esto y curiosamente son los mismos grupos que dejaron, mantuvieron, alentaron estas empresas, las asociaron con el gobierno anterior, y es parte de los temas que revisaremos. Pero hemos sido claros, en ambos casos. Basta ver las declaraciones de algunos líderes que salen de aquí y dicen otras cosas y exaltan a figuras de la otra administración, lo cual resulta sospechoso.


AR: A veces hay manifestaciones de otros grupos y llega al frente Ardelio Vargas para liberar las calles. Eso lleva a decir a algunos que hay mano dura, que el gobierno es autoritario.


FMP: Parte de los problemas que tenemos en México es que no somos una cultura asociada al orden, somos de una cultura donde la ley siempre es negociable, donde se maneja que yo presiono al otro, el otro cede y la ley queda en un asunto secundario. En otras situaciones el costo que le genera a la sociedad tener una calle parada, que 100 personas quieran parar una calle que afecte a miles de personas, creo que hay veces que, cuando el diálogo no lleva a una solución pronta, pues se aplica la ley. Se percibe como algo autoritario, porque es algo distinto a lo que estamos acostumbrados a ver. En ese sentido es primero, tratemos de conciliar, pero si alguien altera el orden se aplica la ley y la fuerza para restablecer el orden y aplicar la legalidad. Son dos formas de ver un mismo tema: autoritarismo o aplicación de la ley.


AR: ¿Antorcha ya no podrá instalarse 10 meses?


FMP: Podrán instalarse, pero no obstruir la avenida. Por ejemplo, hace poco tuvimos el desalojo de invasores, no puedes llegar a un predio y tomarlo sin que pase nada. No hay más, aplicar la ley no siempre es bonito, pero es necesario para el orden.


AR: La creación de este instituto para ordenar la propiedad privada…


FMP: La fusión del Instituto Registral y Catastral es que podamos fusionar la información, localización, los datos con los registros de quién tiene qué. Es un instituto que ha avanzado a lo largo de muchos años. El Registro Público de la Propiedad es un desorden, y es la base de definir quién tiene el derecho de propiedad. Para ponerlo en perspectiva, la mitad de los datos en catastro es incorrecto y eso no quiere decir que los dueños no sean los dueños. Hay malos datos, mala información y la única forma de ordenar es generar sistemas, información, que sean registros sistematizados, no tanto de mano. Es un tema que llevará mucho tiempo. A partir del próximo año veremos mejoras.


AR: ¿Cómo va la relación con el notariado? Los notarios se quejan de la falta de firmas…


FMP: Tuve una comida con ellos, y ellos serán parte de la transformación. Tendrán que adaptarse a estos cambios, habrá más certidumbre jurídica. Internamente tenemos deficiencias y acordamos definir una ruta crítica interna de qué implica cuando un notario trae su libro, para que ellos tengan tiempo límite, ahí sí son temas internos nuestros y debemos darles certidumbre de los tiempos máximos que pueden esperar para continuar con sus procesos. 


AR: He escuchado varios conceptos sobre ti: el vicegobernador, el hombre del cuarto de máquinas, el todopoderoso… ¿Cómo te ves a ti mismo?

 

FMP: Me veo como el secretario General de Gobierno. Creo que es una posición que te permite estar en contacto con la problemática social, política. Me siento honrado, tratando de hacer lo mejor que pueda y, en la medida que me vea a gusto haciendo mi tarea y si el gobernador siente que mi labor cuenta, me tendré que quedar aquí. En la medida en que el gobernador esté contento con la labor que se hace y yo sienta que puedo hacer algo constructivo, en la medida que eso se dé, me quedaré.

 



 
 

 

 
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