Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
@Nigromanterueda
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07/03/2012


El nuevo peso político de Puebla en las grandes ligas


Los tiempos de la transición política le han dado un nuevo peso a la entidad. No me refiero a la inevitable inversión para regenerar la imagen maltrecha que nos heredó Mario Marín, sino a la fuerza que representa la posición geopolítica privilegiada que hasta hoy había sido desaprovechada. Hasta hace un año, Puebla era una ínsula aislada de las elites nacionales pese a la cercanía geográfica con el Distrito Federal, una fortaleza subutilizada lo mismo por la clase política que por la empresarial y la intelectual. En estricto sentido, una aldea. La leyenda comienza a terminarse y hechos puntuales reflejan nuestro nuevo peso: gane quien gane la Presidencia de la República, Puebla tendrá más legisladores federales que nunca en su historia. En San Lázaro, además de los 16 diputados de mayoría, se sumarán por lo menos otros cinco gracias a posiciones privilegiadas en la lista plurinominal. Y si en la lista de las izquierdas lograra colarse otro, hablamos de un hipotético número 22.


La cuestión no es menor porque el peso de la bancada regional es determinante en la negociación presupuestal. A los 16 diputados federales correspondientes a la misma cantidad de distritos uninominales hay que sumarles a los dos que se colaron en la Cuarta Circunscripción por el PRI, Javier López Zavala y Soraya Córdova del movimiento antorchista.


En la lista plurinominal del PAN la cosecha fue mejor, ya que los tres posiciones poblanas, Rafael Micalco, Eukid Castañón y Ruth Ramos, prácticamente tienen los pies dentro de la Cámara de Diputados, con lo que el número hipotético de legisladores llegaría a los 21, una cifra histórica que colocaría a Puebla solamente detrás de las bancadas del Estado de México y del Distrito Federal.


A falta de conocerse la lista de plurinominales por los partidos de izquierda, otros poblanos más podrían colarse en las filas del PT, del PRD y de Movimiento Ciudadano. Y claro, habría que tomar en cuenta también la lista del partido de Elba Esther Gordillo, en la que podría incluirse en lugar privilegiado a Guillermo Aréchiga.


Pero la cifra segura, hasta el momento es de 21 diputados. Y sucede gracias al impulso que representa una entidad con el quinto padrón electoral más grande del país. Con una economía que crece por encima del promedio nacional y con un gobierno legitimado ante grupos empresariales y mediáticos, que no duda en echar la casa por la ventana con los festejos del 150 Aniversario de la Batalla del 5 de Mayo. Más que un acto patriotero, hablamos de reactivar la imagen turística y empresarial de Puebla como motor del crecimiento económico.


En la Cámara Alta nuestra entidad ya aseguró cuatro escaños, uno menos que en la Legislatura anterior en la que ingresaron Rafael Moreno Valle —suplido después por Leticia Jasso—, Humberto Aguilar Coronado, Jorge Ocejo, Ángel Alonso Díaz Caneja y Melquiades Morales.


Ahora, además de los dos ganadores más la primera minoría, se sumará Luis Miguel Barbosa, número uno de la lista del PRD. En caso de que Manuel Bartlett se quedara en tercer lugar, de todos modos entraría al Senado por ocupar la posición 1 del PT, con lo que llegaríamos al mismo número de cinco senadores. ¡Ah! y claro, en el muy remoto caso que el PAN superara la barrera de los 35 puntos porcentuales, Ana Teresa Aranda accedería a la Cámara Alta y se convertiría en la senadora seis de la entidad.


En la lista del PRI no se coló ningún poblano pero cerca, muy cerca de Enrique Peña Nieto y su equipo se encuentra Jorge Estefan Chidiac, quien de ganar el mexiquense, tiene asegurada una posición de primer nivel en el gabinete económico.


21 diputados federales y seis senadores no suenan nada mal para una entidad que hasta hace un año era ignorada sistemáticamente por las cúpulas partidarias y las elites empresariales, además del linchamiento de los medios nacionales. El mérito, por supuesto, no es de Rafael Moreno Valle aunque el principal impulso proviene de él.

 

El mérito es de todos los poblanos que en el momento correcto nos quitamos el yugo de Mario Marín y hoy vivimos en libertad, con los problemas y beneficios que atrae. Bienvenida la modernidad. Día a día demostramos que nuestro destino no es ser aldeanos.

 



 
 

 

 
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