Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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08/04/2011


Puebla, el laboratorio educativo de Elba y RMV

 

Si no es ahora, no será nunca. Por primera vez en su historia, Puebla tiene la oportunidad de unir a todos los agentes alrededor del problema educativo y provocar una auténtica revolución en la materia. Ayer ocurrió el primer gran ejercicio de corresponsabilidad entre gobierno, sindicato, rectores y padres de familia. La presencia política de Elba Esther Gordillo por supuesto es relevante, así como el torneo de elogios con el gobernador poblano, pero lo es más el compromiso mostrado por la lideresa vitalicia del sindicato para hacer de Puebla un gran laboratorio de pruebas para que los resultados puedan utilizarse en el resto del país. Tengo la impresión de que va en serio de acuerdo al seguimiento de los artículos que ha publicado en las últimas semanas en El Universal: si bien es cierto que “la maestra” ostenta un gran poder, también es cierto que el peso de la opinión pública sobre ella es cada vez mayor, y por tanto, el SNTE debe dar resultados que mejoren la posición de México en los índices de la OCDE. Y Puebla, de la mano de Moreno Valle, es su gran oportunidad para demostrar la validez de su tesis.


El círculo educativo se cierra con los estudiantes: no es casualidad entonces que el día en que se firmó el gran acuerdo educativo también se haya lanzado la revolución alimentaria para los niños de escasos recursos. Martha Erika Alonso decidió apostar fuerte por la nutrición y cambiar por completo el menú de los desayunos calientes que daba el marinismo, consistentes en su mayoría por comida chatarra. Tengo la impresión de que se trata de aplicar la misma revolucionaria idea de Rafael Moreno Valle Suárez al frente de la Fundación UNAM como método para elevar las calificaciones de los universitarios. Tras probar con apoyo psicológico y asesoría personalizada sin resultados óptimos, en la máxima casa de estudios descubrieron que un problema de la calidad educativa es la pésima alimentación. Tras una prueba piloto de análisis clínicos, descubrieron que los jóvenes presentaban anemia. ¿Cómo puede alguien aprender si sólo lleva un café y galletas de animalitos en el estómago? Desde entonces la Fundación UNAM empezó a repartir desayunos nutritivos y ¡sorpresa!, los promedios se elevaron sustancialmente.


La mayoría de los analistas centran los problemas de Elba Esther Gordillo como un poder fáctico gracias a su dominio del sindicato magisterial y de un partido político de su propiedad. Pero el análisis debe ir más allá, específicamente en su responsabilidad en el proceso educativo. A lo largo de un serial de artículo en El Universal, Gordillo plantea la tesis de que la calidad educativa no es un proceso que dependa exclusivamente del maestro en el aula, sino un conflicto del entorno. En otras palabras: para exigir la evaluación de los profesores, el gobierno primero debe cumplir con requerimientos básicos para ellos como sueldos dignos, actualización permanente e insumos tecnológicos. Pero eso ni siquiera basta: alrededor del proceso educativo también se centra la responsabilidad de los gobiernos en dotar de infraestructura a las escuelas, pero también el papel que juegan los padres de familia y los mismos estudiantes. Sin ese círculo, la calidad educativa de México nunca crecerá en los índices internacionales.


Bueno, pues Elba Esther Gordillo tendrá su laboratorio particular en Puebla para demostrarle al país que su método funciona para resolver el problema endémico del país. Rafael Moreno Valle es su amigo, fan y discípulo, por lo que por dinero no pararán. Dos, el titular local de la SEP, Luis Maldonado Venegas, es también su amigo “entrañable” como lo definió el mismo convergente, además de un funcionario brillante que ha propuesto sustituir el mecanismo tradicional de calificaciones por evaluaciones métricas por objetivos. Las dos secciones del SNTE en Puebla, 23 y 51, sienten además una responsabilidad alta al formar parte de la coalición ganadora Compromiso por Puebla. Los rectores de las universidades, especialmente Enrique Agüera, no escasean esfuerzos por apoyar, como en el caso de la campaña por la alfabetización. Quizá el punto más débil sean las asociaciones de padres de familia que viven cacicazgos insoportables y su única preocupación es la recolección de cuotas.


El círculo se cierra con la revolución alimentaria que impulsa Martha Erika desde el DIF estatal. Juntos, gobierno, sindicato, líderes, profesores, padres de familia y estudiantes bien alimentados pueden darle un vuelco al retraso educativo histórico de la entidad. Quizá esto sea la corresponsabilidad en la materia de la que tanto habla Moreno Valle. Al contrario de los privilegios que se espera entregue al SNTE, yo creo que la responsabilidad es mayor por su alianza natural con Elba Esther Gordillo: Puebla es la oportunidad de ambos para mostrarle a México que las cosas pueden ser diferentes.

 



 
 

 

 
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