Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
@Nigromanterueda
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10/07/2012


Los súperpoderes de los 4 fantásticos


Como en todo historia de superhéroes, los 4 fantásticos que van por la alcaldía de Puebla tienen poderes, cualidades especiales en las que se fijó Moreno Valle para hacerlos sus proyectos políticos rumbo al 2013 y más. Fernando Manzanilla, Jorge Aguilar Chedraui, Amy Camacho y Antonio Gali Fayad, sin embargo, tienen sus debilidades que los hacen vulnerables a los ataques de sus enemigos. Juntos, sin embargo, conforman un equipo difícil de derrotar. Quizá sea esa la lógica que impulsó el desayuno de Casa Puebla: el posicionamiento de cuatro perfiles diferentes que pueden acomodarse en la coyuntura complicada del próximo año, cuando el PRI que acaba de recuperar la Presidencia de México también quiera recuperar la presidencia municipal que hoy ocupa Eduardo Rivera, ya sea con Enrique Doger o Enrique Agüera, los dos mejor posicionados.


La precisión resulta importante: cuando Moreno Valle cuestionó a los miembros de su equipo sobre sus aspiraciones políticas en el desayuno de Casa Puebla no lo hizo para frenar la ventaja que Manzanilla ya había ganado con su acelerado proselitismo en medios de comunicación y las giras en la capital con pretexto de las jornadas por la paz. En otras palabras: el secretario general de Gobierno no dejó de ser el proyecto más consolidado. Lo único que hizo el gobernador fue abrir sus opciones, generar más cartas en la baraja, ante cualquier eventualidad que pueda ocurrir el próximo año. Siempre es mejor tener cuatro buenos perfiles que uno solo. Y que entre todos pueden subsanar sus debilidades.


Vayamos por ejemplos. El secretario de Infraestructura es, potencialmente, un candidato extraordinario según algunos estudios cualitativos. Por presencia física, tiene un atractivo innegable entre el electorado femenino de todas las edades. Las ancianitas lo ven como su hijo; las jovencitas como su papá. Y las maduras como su novio. Su pegue también alcanza a los jóvenes que lo ven como una figura paterna a imitar. El apellido Gali, por supuesto, es muy popular. Y el resultado de la obra pública le da un gran respaldo que lo hace aparecer constantemente en medios. Su gran victoria es terminar en tiempo y forma las obras conmemorativas del 5 de mayo.


Pero Gali tiene un debilidad: sus nexos políticos familiares que lo hacen intransitable como candidato del PAN. Su hijo es diputado del PRD. Y su concuño, Jorge Estefan, es el poblano más cercano al equipo de Enrique Peña Nieto. Ambas condiciones lo ponen como un aspirante poco idóneo para la derecha, pero absolutamente correcto para la izquierda, en caso de que se necesitara un perfil semejante dada la reciente votación en la capital a favor del PRD.


Amy Camacho también tiene grandes ventajas en su perfil. Empresaria exitosa, forma parte de la vida pública de la entidad desde hace varios años y casi es patrimonio poblano gracias a Africam Safari. Es bien vista por la cúpula de la derecha, que en varias ocasiones la ha querido como candidata a la alcaldía o a una diputación, aunque Amy ha dicho que no. La última vez que se la ofrecieron fue en 2010 cuando la coalición de Compromiso por Puebla le hizo la invitación de contender por la presidencia municipal. Y aunque la dueña de Africam en principio aceptó, al final se echó para atrás. Nadie olvida que ya cruzó la aduana de la ultraderecha, por lo menos una vez.


La titular del Medio Ambiente, sin embargo, tiene su kryptonita en la poca experiencia en el trabajo gubernamental, lo que haría complejo un gobierno municipal encabezado por ella. Su fuerte no es la administración pública. Y aunque de inicio el tipo de perfiles ciudadanos son atractivos al electorado, en la realidad es difícil gestionar el equipo de campaña por sus desavenencias con las estructuras partidarias. Véase el ejemplo de Isabel Miranda de Wallace en el DF. Por último, es conocida la bipolaridad de ánimo de Amy: la misma que un día la llevó a aceptar la candidatura a la alcaldía y al siguiente echarse para atrás.


Jorge Aguilar Chedraui forma parte del equipo cercano de Moreno Valle desde hace una década. En los años más difíciles del proyecto mostró su absoluta lealtad pese a que los vientos soplaban en su contra. Las encuestas muestran que el trabajo más apreciado por la ciudadanía poblana en la administración morenovallista es la gestión de la Salud. Su carisma es apreciado, sobre todo, por el electorado femenino. Y ya para terminar, el apellido Chedraui es garantía de posicionamiento.


El titular de Salud también tiene sus debilidades: la principal es que nunca ha sido candidato, y la contienda del 2013 luce muy complicada. Y que además no se le identifica con ningún aparato partidario. En términos estrictos podría decirse que es el hijo político de Moreno Valle.


Nadie duda que Manzanilla Prieto sea el líder de los 4 fantásticos y que supere al resto en casi todo. Su preparación académica es un lujo, así como los años que lleva al lado de Moreno Valle como su consejero más cercano y principal operador de sus decisiones. Se trata de un funcionario íntegro con una gran calidad humana, cualidades difíciles de encontrar. En las últimas semanas ha tejido una relación fina con el voto duro panista y con sus liderazgos, así como con casi todos los medios de comunicación, incluidos los periodistas marinistas. El secretario general de Gobierno lo tiene casi todo.


Sin embargo, tiene dos puntos flacos importantes: los poblanos no lo identifican como poblano pese a que ya recibió la ciudadanía por parte del Congreso. Y dos, la relación familiar con los Moreno Valle que podría hacerlo flanco de ataques y guerra sucia.

 

Por separado, los 4 fantásticos son derrotables. Juntos, como equipo, no lo son porque suman sus fortalezas y diluyen sus debilidades. Quizá es el auténtico proyecto político de Moreno Valle: cuatro súper perfiles de los que puede echar mano según se vayan presentando las circunstancias.

 

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