Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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11/12/2012


Irse por las buenas o por las malas, los caminos de Elba


La ausencia de Elba Esther Gordillo lo dijo todo. A la presentación de la reforma educativa que le quita al SNTE el poder sobre el ingreso y escalafón de la carrera magisterial, “La Maestra” no llegó o de plano no fue invitada al museo de Antropología. En el primer caso hizo patente su irritación por la ofensiva en su contra y prefirió desairar. En el segundo caso, al no requerirla, le enviaron un mensaje sutil pero estremecedor: no eres bienvenida en el sexenio. Gordillo tendrá que procesar ambos mensajes y tomar una decisión inaplazable. Retirarse voluntariamente del cacicazgo sindical, o prepararse para resistir el quinazo inminente que podría darse en pleno periodo vacacional.


La única opción que no tienen Peña Nieto ni Chuayffet es echarse para atrás, a costa de convertirse en la burla nacional por las altas expectativas creadas con el manotazo en el sistema educativo.


Si Elba Esther Gordillo no es bienvenida en el sexenio, tampoco lo es su partido Nueva Alianza, que nuevamente fue excluido del Pacto por México. Ahí el mensaje parece conjunto de las tres principales fuerzas políticas: el partido magisterial ni debió ni debe existir porque se trata de una disfunción del sistema político. Un virus incontrolable que debe ser exterminado antes de causar más daños al llevar la representación sindical al Congreso. PRI, PAN y PRD tienen un objetivo común: aislar a Nueva Alianza para exterminarlo.


Dice el investigador y coordinador de la Maestría en Periodismo en el CIDE, Ricardo Raphael de la Madrid, que asistimos a un quinazo del siglo XXI. Es decir, que nadie debe esperar una acción penal ejecutada por la PGR de Murillo Karam o una persecución fiscal lanzada desde Hacienda. Basta con que aprueben las modificaciones legales que sustentan la reforma educativa, y el dominio de Elba Esther sobre los maestros tendrá una muerte natural. Entonces dejará de hacerle daño a la calidad educativa y al sistema político.


¿Por qué una muerte natural? Porque el control de Elba Esther y el SNTE sobre los maestros se base en los criterios de operación política y no los de calidad: ingresan y ascienden en el escalafón no los maestros más preparados o talentosos, sino aquellos que cumplan ciegamente las órdenes y se sometan a la disciplina sindical. Los puntos centrales de la reforma ayer los resumió magistralmente Emilio Chuayffet:


“Uno, la obligación de la evaluación que no es potestativa y que producirá consecuencias jurídicas. Dos, la no sujeción de la evaluación a caprichos o intereses particulares. Tres, la imposibilidad de pactar o diferir la evaluación”. ¿Quién rechazó la evaluación de los profesores, pidió diferirla y al final se salió con la suya para que no tuviera consecuencias? Pues Elba Esther Gordillo.


La modificación del artículo 3 constitucional y la reforma a la Ley General de Educación, así como la autonomía al Instituto Nacional de Evaluación Educativa, serán aprobados ipso facto por el Congreso de la Unión antes de terminar el periodo ordinario de sesiones. La voluntad común del PRI, PAN y PRD es absoluta: ni un minuto más al dominio de Elba Esther.


Una vez más, la soberbia de “La Maestra” provocó otros traspiés en su estrategia. Si se hubiera presentado al museo de Antropología y hubiera recibido la reforma educativa con los brazos abiertos, el margen de especulación sería suficiente para pensar que quizá asistimos a una pantomima del poder. Pero no es difícil imaginar cómo se le revolvió el estómago a la Gordillo tras leer en El Universal, Reforma, La Razón y Milenio la filtración de la iniciativa, y todos compartiendo la intención común lanzada desde Los Pinos: se trata de una Ley #AntiElbaEsther.


La clase política mexiquense es experta en mensajes cifrados basados sobre las presencias y ausencias. No estuvo Elba Esther, pero sí en primera fila Claudio X. González de Mexicanos Primero. También con lugar de privilegio Ricardo Raphael de la Madrid, autor del libro Los socios de Elba Esther y uno de sus principales críticos.


¿Cuáles son los siguientes pasos del cerco que se tiende? El SNTE tiene previsto salir a dar una rueda de prensa hoy en la que seguramente de dientes para afuera se manifestará de acuerdo con la reforma educativa para tratar de minimizar los impactos mediáticos. Pero con la aprobación de la reforma constitucional, Elba Esther Gordillo sólo tendrá dos caminos: irse por la buena o irse por la mala. De la misma forma en que Carlos Jongitud selló su destino hace 23 años.

 

Irse por la buena significa conservar los miles de millones que acumuló en más de dos décadas. Y su libertad para viajar a Estados Unidos a atender sus recurrentes crisis de salud. Irse por la mala es enfrentar una persecución judicial y hasta fiscal. El manotazo es inminente y podría darse en las dos semanas de puente vacacional. Si la fortaleza de “La Maestra” son sus maestros, ¿no sería oportuno dar el golpe cuando andan dispersos y festejando?

 

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