Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
@Nigromanterueda
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12/09/2012


La línea de Elba Esther no ha llegado a las secciones 23 y 51


Quienes conocen a fondo las entrañas de las secciones 23 y 51 del SNTE, afirman que la renovación de sus dirigencias es el proceso más convulso de los últimos años. Proceso que puede culminar en desmanes semejantes o peores a los ocurridos hace cuatro años, cuando la intervención del gobierno marinista detuvo la revuelta contra los ganadores Cirilo Salas y Eric Lara. Pese a su activa participación en el morenovallismo, ambos han perdido totalmente el control de las bases, pero aun así tratan de imponer a sus delfines. El caso más grave ocurre en la sección 23 porque Lara busca dejar a su cómplice en el fraude del fondo de ahorro, Emilio Salgado Néstor, francamente repudiado por las bases. Y en la sección 51, Cirilo Salas tiene menos problemas pero, aun así lucha contra sus antecesores Jorge Rodríguez, Leticia Jasso y Guillermo Aréchiga. De cara al Octavo Congreso Extraordinario Seccional, todos esperan la decisión vertical de Elba Esther Gordillo. Pero La Maestra, al día de hoy, no ha señalado con su dedo divino a los favoritos.


Para mañana y el viernes se tiene prevista la primera etapa del Octavo Congreso Seccional para escoger a los 800 delegados de la sección 23, y 400 delegados de la sección 51, que escogerán a los nuevos líderes. El gobierno morenovallista permanece a la expectativa de conocer a la línea oficial de Elba Esther, por lo que hasta el momento ni Luis Maldonado Venegas ni Fernando Manzanilla han intervenido en el proceso para respetar escrupulosamente la política interna del SNTE.


El problema es que ante la ausencia de línea oficial, por primera vez en cada una de las secciones hay por lo menos una decena de aspirantes, de entre los que nadie sobresale verdaderamente, lo que evidencia la falta de control de Eric Lara y Cirilo Salas, rebasados complemente por la ausencia de las herramientas tradicionales para la cooptación y negociación con los aspirantes a sucederlos, especialmente la asignación arbitraria de plazas. Y aunque ambos ofrecen secretarías del comité al por mayor, ahora todos sienten a su alcance el premio mayor. Para este fin de semana se espera la presencia en Puebla del secretario general del SNTE, Juan Díaz, para negociar con la docena de aspirantes de cada sección para, por lo menos, dejar dos o máximo tres en la ronda final.


Pero al secretario general del SNTE, o a los operadores locales Luis Maldonado o Fernando Manzanilla, les faltan los instrumentos tradicionales para la negociación con los aspirantes: el mecanismo de entrega de plazas y horas se modificó sustancialmente con el acuerdo por la calidad educativa firmado con el gobierno federal. Aunque es cierto que todavía la SEP tiene un cierto margen de maniobra, la mayor parte de las plazas debe ser entregada por medio del concurso público. Antes del acuerdo, los arreglos eran más sencillos, tal y como lo hizo Darío Carmona con el conflicto de 2008.


Otra distorsión importante es la fusión del SNTE con Nueva Alianza, el partido magisterial. Y es que muchos de los aspirantes a líderes de las secciones 23 y 51 en realidad buscan negociar posiciones y candidaturas para el 2013. Pero la línea marcada por Mónica Arriola a Gerardo Islas es que el Panal debe respetar el proceso interno del SNTE: una intervención para beneficiar a algún aspirante podría provocar defecciones en el partido para alimentar a la CNTE o la facción de maestros del tricolor liderada por Cutberto Cantorán. El mensaje es claro: no ofrecer posiciones políticas para solucionar problemas sindicales.


Y por si hiciera falta, la presencia de la Coordinadora es creciente en los últimos meses, a partir de los constantes rumores que señalan el retiro de Elba Esther Gordillo de la dirigencia vitalicia del SNTE. Los opositores se envalentonan ante la posibilidad de un retiro forzado directamente por Enrique Peña Nieto y la redefinición de la relación del gobierno federal con el sindicato educativo.


El gobierno morenovallista espera la línea de Elba Esther para actuar, pero ello no ocurrirá antes del fin de semana, por lo que la elección de delegados será juego libre, lo que aumenta el grado de incertidumbre del resultado final. En la sección 23 hay un favorito sentimental en el diputado local Hugo Alejo, hermano de Cupertino Alejo, quien busca desde hace años la posición que ahora sí cree obtendrá. Pero del favoritismo sentimental a la ventaja real hay mucha distancia.


En la sección 51 la elección podría inclinarse por Martha Cortés Chumacero, apadrinada por la exsenadora Leticia Jasso, y muy lejos se ve a Dinorah García, que es impulsada por Gustavo Velázquez. El grupo dominante de Guillermo Aréchiga espera instrucciones tanto de Elba Esther como del morenovallismo, atento al principio del que obedece no se equivoca.

 

Los actores de la vida magisterial, sin embargo, coinciden en que los procesos previstos para el 17 y 18 de septiembre, la próxima semana, tienen un altísimo grado de incertidumbre y no descartan escenarios de violencia. Pero el máximo temor es que los disidentes puedan pescar en el río revuelto de las secciones 23 y 51, por lo que Luis Maldonado Venegas tendría que estar muy al pendiente para que no haya sorpresas.

 

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