Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
@Nigromanterueda
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13/09/2012


Peña Nieto: sin amigos, pero con aliados (incluso en el PAN)


Una parte fundamental de la política es entender que hay tiempos para sumar y tiempos para restar. Ciclos del poder, nada personal. En plena campaña electoral un candidato se sienta con todos, seduce al por mayor y es capaz de realizar los actos más inimaginables para subir a su navío poderes fácticos, voluntades, electores, empresarios potentados, aventureros e inversionistas financieros. Pero tras ganar, llega la hora de restar: en el navío ya no caben todos, y son selectos los poderes fácticos, empresarios, potentados, aventureros e inversionistas que llegan a buen puerto para cobrar sus réditos. Pretextos del hombre del poder sobran: un desliz, un comentario malintencionado, fricciones de grupos, ofensas inventadas, agravios inexistentes. La purga es inevitable y por ello Enrique Peña Nieto declara que será un presidente sin amigos pero con aliados: en otras palabras, llegó la hora de deshacerse de los bucaneros.


Si la seducción de la campaña electoral es un arte propio de un candidato telegénico como Enrique Peña Nieto, gobernar es otro cantar: el mejor histrión es capaz de hundirse bajo el peso de las responsabilidades de Estado. Los amigos ayudaron a ganar la presidencia. Los aliados serán los encargados de gestionar los complejos procesos del sistema político y la conservación del poder. Ninguna sorpresa, aunque sí muchos sorprendidos.


Tras el corte de caja, amigos y aventureros que pensaban enriquecerse al lado del candidato Peña Nieto deberán bajarse de la nave que conduce el presidente electo Peña Nieto. Simplemente no hay espacio para la repartición del botín, porque la misión de seducir se acabó y ahora viene la hora de legitimar el regreso del PRI a Los Pinos. Y por lo menos durante los dos primeros años del sexenio, el mexiquense deberá abocarse a conseguir resultados tangibles que le permiten abordar el reto de conseguir la mayoría en San Lázaro para el 2015. En pocas palabras, llegó la hora de los aliados institucionales.


Por eso ayer Peña Nieto se reunió con la cúpula panista en el afamado restaurante Churchill’s: Gustavo Madero y seis gobernadores, entre ellos Rafael Moreno Valle. Ambas partes, según trascendió del encuentro, manifestaron su voluntad de trabajar al margen de las diferencias ideológicas. Las coyunturas electorales quedaron atrás y llegó la hora de los acuerdos con aliados con capacidad de legitimar el ejercicio presidencial.


La excelente actitud de Peña Nieto con los gobernadores panistas confirma una hipótesis lanzada por el columnista hace un par de semanas: en el 2013 no veremos a un presidente que ponga en riesgo la posibilidad de concretar reformas estratégicas en el Congreso a cambio de arrebatar las 14 capitales que renovarán sus alcaldías el próximo año, entre ellas Puebla. Es decir, permitirá un juego libre de competencia democrática pero no se propone avasallar ni a Moreno Valle ni a ninguno de los otros gobernadores. Gana mucho y pierde poco.


Así lo escribimos el pasado 27 de agosto: “Peña Nieto, por lo menos en el primer tramo del sexenio, deberá ser un presidente con tendencia a los acuerdos y a la colaboración con las otras fuerzas. De capital importancia será que su equipo más leal como Videgaray, Osorio Chong y Murillo Karam puedan tener interlocutores confiables entre gobernadores, dirigencias y liderazgos de la oposición. Con ellos se harán las grandes negociaciones que permitirán sacar adelante a las reformas laboral, fiscal y energética.


”El talante colaborativo de Peña Nieto es de capital importancia en vista de las elecciones locales del 2013. Los priistas, y quizá hasta el gobernador, se preguntan hasta dónde llegará el Presidente para hacer sentir su cargada. El calendario electoral del próximo año señala que habrá comicios en 14 entidades federativas, y de ellas, solamente Baja California elegirá gobernador. El resto se trata de elecciones municipales y Congresos locales. Por tamaño e importancia, además de Puebla, las ciudades en disputa serán Veracruz, Oaxaca, Pachuca y Tijuana.


”¿Cuál será el plan de Peña Nieto para 2013? Algunos esperan que el nuevo Presidente dé un manotazo y juegue al límite para humillar a Moreno Valle. Pero otros creen lo contrario: que el mexiquense abrirá diálogo para que la contienda por la alcaldía de Puebla y el Congreso local sea una buena competencia, pero que la sangre no llegue al río para no perder a un buen interlocutor con el PAN como es Moreno Valle.


”Particularmente creo que el presidente priista no se va a jugar a que le abollen la corona, o a poner en riesgo las cruciales reformas estratégicas por encapricharse por unas cuantas alcaldías. ¿Gana algo extra? No lo creo: en ese escenario, y a condición de poner paz en Acción Nacional, podría haber una oportunidad para que el morenovallismo sea capaz de ganar Puebla capital. Pero las evidencias del juego de Peña llegarán hasta el próximo año”.

 

La narrativa del poder propuesta por Peña Nieto al afirmar que un presidente no tiene amigos sino aliados, nos deja en claro, una vez más, que lejos de ser un inexperto telegénico en realidad se trata de un político que en los seis años como mandatario del Estado de México aprendió una diferencia de capital importancia: que hay tiempos para seducir y tiempos para gobernar.

 

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