Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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14/06/2012


El PRD se va a comer el voto duro de PRI y PAN en Puebla


En Puebla capital está a punto de romperse el bipartidismo que domina la capital desde 1996: desde entonces, alternativamente, gana el PRI o el PAN lo mismo en elecciones federales que estatales. Solamente en las municipales de 1998, cuando Emilio Maurer contendió en contra de Mario Marín por la alcaldía, el PRD logró ubicarse en el segundo lugar, al igual que en 2006 en la primera ola del lopezobradorismo. Pero fuera de esos dos momentos, la izquierda poblana caracterizada por sus tribus y divisiones vive confinada al tercer lugar. La última encuesta de Mas Data, así como las de los búnkers panista y priista, confirma que López Obrador podría sobrepasar la barrera de los 300 mil votos en la capital y con ello arrastrar los cuatro candidatos a la diputación federal y a Manuel Bartlett al primer lugar. El pesimismo es grande en ambos partidos porque nadie entiende de dónde salieron tantos simpatizantes del tabasqueño.


No en balde tanto los equipos de Peña Nieto como de Chepina Vázquez Mota tiraron la toalla y decidieron que no habría cierres de campaña en Puebla capital, rompiendo tradiciones muy antiguas. Fernando Morales y Alejandro Armenta, ante la incapacidad de llenar un aforo de por lo menos 10 mil personas, decidieron enviar al mexiquense a Izúcar y a Tepeaca. Y ya todo el país sabe cómo le fue.


El caso del PAN y Chepina Vázquez Mota es peor porque sus dos victorias presidenciales estuvieron precedidas, o hasta bautizadas, por cierres de campaña espectaculares en Puebla capital. En la memoria colectiva de los poblanos todavía vive el impresionante acto final de Vicente Fox cuando caminó del Paseo Bravo al zócalo en una avenida Reforma atestada de simpatizantes del guanajuatense. Y a Felipe Calderón no le fue peor también el zócalo cuando el PAN metió más de 15 mil poblanos.


Pero con encuestas en mano tanto Roberto Gil Zuarth como Luis Videgaray decidieron que en esta ocasión Puebla no valía la pena, en un reconocimiento tácito de que la plaza está perdida. Por supuesto, los jefes estatales Juan Carlos Mondragón y Fernando Morales Martínez trinaron en contra de la decisión de los coordinadores de campaña y mantienen su vela prendida para convencerlos. Pero la indicación desde México es clara: ni Peña ni Chepina tendrán cierres en Puebla porque no vale la pena. Es mejor privilegiar una plaza en la que sí puedan ganar.


Por el contrario, con la confianza de una movilización creciente, López Obrador decidió asumir el riesgo de tener un gran cierre de campaña. Y solamente para medir músculo decidieron hacerlo en el estadio Hermanos Serdán que deberán llenar por lo menos con 15 mil almas. Una misión increíble e imposible para tres partidos sin base social ni territorial en la entidad y que siempre vivieron destinados al tercer lugar por sus divisiones internas.


La pregunta que nadie atina a responder es: ¿de dónde salieron tantos simpatizantes de la izquierda? Dado que el universo de votantes es cerrado y que el padrón electoral se mantiene casi en los mismos términos que en 2010, es evidente que simpatizantes del PAN y del PRI ahora se van a mudar al PRD. ¿Pero en qué medida? ¿Cuál es la cuantificación?


Los datos preliminares, a reserva de confirmarlos el día de la elección, indican que por primera vez en la geografía electoral, el voto duro del PAN y del PRI sufrirá mermas importantes. Los expertos mapaches han cifrado en 150 mil votos el electorado más leal del tricolor: no importa quién sea el candidato —Marín, Montero o Doger—. Lo mínimo que tienen garantizado son 150 mil votos.


En el caso del PAN el voto duro es un poco menor y alcanza los 120 mil sufragios. Incluso el peor candidato de la historia panista, Sánchez Díaz de Rivera, los obtuvo. Por decirlo, es su piso mínimo.

 

Como decía, los análisis de momento indican que el lopezobradorismo se va a comer el voto duro tanto del PAN o del PRI. Es la única forma en que puede explicarse que el tabasqueño vaya alcanzar los 300 mil votos en la capital. Muy pronto más detalles.

 

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