Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
@Nigromanterueda
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14/08/2012


Las contiendas internas por la alcaldía: dolor de cabeza


La lluvia de destapes tendrá un final infeliz cuando deban definirse los mecanismos de selección del candidato a la alcaldía de Puebla. ¿Cómo podrá armarse un acuerdo político estable cuando del lado del PAN hay, con el destape oficial de Myriam Arabian, 11 aspirantes visibles? ¿Cómo resolverán en el PRI su conflicto interno cuando Fernando Morales ya hizo públicos a 5 Magníficos —en oposición a los 4 Fantásticos— a los que más tarde que temprano se sumará Javier López Zavala, el aspirante oficial a todo? El tránsito por las aduanas del partido es un paso complejo que deja heridas abiertas, resta tiempo de campaña y provoca un desgaste inevitable que se paga en la elección constitucional. El mejor ejemplo es Josefina Vázquez Mota: aunque el PAN se congratuló de ser el único partido democrático que tuvo interna, más tarde lo pagaron caro frente a Enrique Peña Nieto y López Obrador que llegaron a la presidencial sin despeinarse.


En el PAN las cosas lucen francamente difíciles por la pugna entre el Yunque y el morenovallismo. De entrada existe una duda existencial en la clase política local: ¿cuál es el sentido de la carrera entre los 4 Fantásticos? O mejor dicho: ¿por qué el gobernador Moreno Valle puso a competir a sus propios funcionarios? ¿Cuáles serán los indicadores que le darán la victoria a Manzanilla, Gali, Chedraui o Amy? La pugna se torna más enigmática cuando queda claro que su competencia, oficialmente, no incluye golpes bajos entre ellos, aunque extraoficialmente se sabe que filtran patadas por debajo de la mesa al grupo de periodistas conocidos como la Liga de la Justicia.


Si en la carrera de los 4 Fantásticos no puede haber golpes, y el único referí es Moreno Valle, ¿cómo se va a determinar al ganador? El objetivo es construir, pero hacia dónde. ¿Ganarse a la militancia panista o privilegiar el perfil ganador de la elección constitucional? Las estrategias difieren. Manzanilla ya se adhirió al PAN y mantiene reuniones constantes con los activos. Aguilar Chedraui parece privilegiar el posicionamiento de cara a la contienda constitucional, aunque ya se declaró simpatizante del albiazul sin llegar a registrarse. Gali de plano descarta al PAN y dice estar abierto al PRI o al PRD. Y Amy ya transitó alguna vez la aduana del Yunque.


Moreno Valle tendría que estar contento porque hasta el momento la carrera de los 4 Fantásticos avanza por buen camino: el gabinete no se ha fraccionado y tiene 4 perfiles para 4 circunstancias diferentes. Y aunque tiene todo el poder el Comité Nacional para imponer al que quiera como candidato, al parecer comienza a tomar forma la idea de una contienda interna para amarrar el apoyo de la organización. Un gallo a gallo. Es decir: del morenovallismo saldrá uno de los Fantásticos. Y del Yunque sacarán al suyo. Y ambos gallos se enfrentarán en la interna panista más apasionante de todos los tiempos.


El gallo del morenovallismo contra el gallo del Yunque. La lógica luce impecable: que gane el mejor. Y ambos grupos están obligados a apoyar al ganador sin que nadie pueda rajarse. El problema son los tiempos que consumirán ambos procesos. La declaratoria de triunfo al interior de los 4 Fantásticos, y luego la interna panista, harán que el proceso se vaya a finales de febrero. Por si fuera poco, el candidato luego deberá consolidar la nueva megacoalición con los partidos de izquierda y Nueva Alianza. Demasiada operación política y desgaste que pueden hacerlo sufrir un proceso semejante al de Josefina Vázquez Mota. Pero ya hay experiencia de éxito: Moreno Valle primero se sometió a la interna panista contra Ana Tere, y ya después se dedicó a consolidar Compromiso por Puebla.


La designación de candidatos en el PRI para los comicios locales del 2013 inaugurará la nueva relación entre Enrique Peña Nieto y su partido. Para uno, el Presidente volverá a ser el jefazo, máximo repartidor del pastel entre los grupos, y lo mismo podrá imponer a un candidato competitivo que un amigo personal aunque sea un ilustre desconocido. Otros, en cambio, creen que Peña Nieto respetará su convicción competitiva y se dedicará a apoyar a los mejores candidatos con el potencial para regresar al PRI a su viejo esplendor.


El cruce de caminos se ejemplifica perfectamente cuando Peña Nieto debe elegir a algunos de los dos candidatazos que tiene para la alcaldía —Doger y Agüera— o decantarse por el muy poco competitivo José Chedraui Budib, a quien algunos grupos de interés del tricolor promueven con intenciones aviesas. Pero al final, pese a las presiones, Peña Nieto deberá decidir si quiere regresar al esquema de las candidaturas amiguistas pero poco competitivas, o permanecer en la lógica del PRI-acorazado que tan buen resultado dio en 2012.

 

Del lado del PAN parece inevitable una contienda interna desgastante y lenta. En el PRI la designación del dedo divino y el acostumbrado mecanismo de compensación con cargos en el gobierno federal y puestos de elección popular. Queda claro que, por lo menos en el papel, los priistas ya tiene un paso adelante en la batalla del 2013.

 

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