Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
@Nigromanterueda
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15/12/2011


No al canto de las sirenas; sí a la calidad educativa


Los promotores de Enrique Agüera que insisten en designarlo candidato al Senado deberían seguir el ejemplo del rector. Resistir el canto de las sirenas y dejarlo trabajar en lo que mejor sabe hacer: reforzar el modelo de calidad en la educación superior al interior de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y exportarlo a un mercado caracterizado por el abaratamiento. En apenas dos días Agüera mostró a sus porristas y enemigos por igual que sigue concentrado en su trabajo. Primero se reunió con los miembros de la Comisión de Educación del Congreso para avalar la iniciativa propuesta por Mario Riestra para meter en cintura a la cauda de universidades “patito” que hicieron el negocio de su vida gracias a las autoridades corruptas de la SEP que en los últimos dos sexenios entregaron Registros de Validez Oficial como larines a personajes sin la mínima experiencia o vocación. La iniciativa ya causa escozor en varios sectores y grupos de presión que ven en la iniciativa de Riestra un riesgo y quieren detenerla.


Por ejemplo, José Juan Espinosa fue uno de los que más duro se lanzó en contra de la iniciativa de Mario Riestra. Pero fue el rector Agüera quien lo paró en seco llamándolo “Juanito” en más de cinco ocasiones al pedirle que se definiera como un enemigo de la calidad en la educación superior. Por supuesto, el diputado de Movimiento Ciudadano salió por piernas.


Agüera se ha colocado a la cabeza de la exigencia por asegurar la calidad educativa en las universidades porque tiene la calidad moral para ello. El vuelco de los últimos años en la máxima casa de estudios es vertiginoso aprovechando los cimientos que le dejó Enrique Doger. Por tercer año consecutivo todos los programas han sido certificados por la SEP federal en su padrón de excelencia. El proyecto Minerva de calidad rinde resultados en la vinculación con empresas. De sobra está subrayar el crecimiento de la infraestructura con el Centro de Autoacceso y la Biblioteca Central, así como la finalización del Estadio Universitario. La máxima casa de estudios es una de las primeras universidades mexicanas, pero no decir la primera, que fija sus ojos en el lejano Oriente para establecer una oficina de intercambio con China.


El problema de la calidad educativa superior no está en la BUAP sino en las universidades que operan con los Revoes que indiscriminadamente les entregó la Secretaría de Educación con la complacencia sospechosa de Carlos Julián y Nácer y Darío Carmona. La explosión de “universidades patito” se convirtió en un negociazo creando un mercado abaratado para aquellos que no pueden ingresar a la Autónoma y no tienen dinero para pagar una de las grandes como UDLA, Ibero, Anáhuac, UPAEP y Tec de Monterrey. Educación barata para resultados baratos: la mayoría de los jóvenes que asisten a estas universidades no encuentran trabajo, y si lo hacen, se trata de sueldos mal pagados acorde a un conocimiento marginal.


La Ley de Educación Superior propuesta por Riestra dispara directo al corazón del negocio porque, además del famoso Revoe otorgado por la SEP, establece como obligación el contar con evaluaciones nacionales e internacionales. La “liga de universidades patito”, comandado por Gustavo Santín Nieto, argumenta que tales evaluaciones harán más caro el acceso a ellas, la matrícula descenderá y muchas cerrarán. Precisamente ese el objetivo: que las instituciones que no puedan asegurar un mínimo de calidad desparezcan del mercado. Y al frente de la batalla, en la exigencia a los diputados, se encuentra el rector de la BUAP.


Agüera no se pierde en el canto de las sirenas y mantiene el control interno en la Autónoma. Prueba de ellos es la celebración ayer del Consejo Universitario en la que se aprobó su Segundo Informe rendido en octubre y además, por primera vez, se aprobó el Presupuesto de la universidad antes de empezar el año fiscal y no después como era la tradición. La modificación del calendario es mérito del tesorero Alfonso Esparza Ortiz para armonizar las cuentas universitarias con la nueva Ley de Contabilidad Gubernamental, para lo que trabajó a marchas forzadas. Además, con la nueva Ley de Transparencia la institución será sujeta del escrutinio, por lo que ya se armonizan sistemas.

 

Mientras el mundo gira alrededor del futurismo, Enrique Agüera sigue concentrado en su trabajo. ¿Qué tiene posibilidades para ser candidato al Senado el próximo año? Por supuesto. Pero su posicionamiento no se lo debe a porristas pagados sino precisamente a lo que hizo en las últimas semanas. Levantar la bandera de la calidad educativa universitaria y mantener en unidad la institución. Porque eso de construir un delfín es pérdida de tiempo cuando ya se tiene uno muy sólido en Alfonso Esparza.

 



 
 

 

 
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