Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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16/05/2011


Salida digna al escándalo Arabian que no fue escándalo


Se equivocará rotundamente quien interprete como una crisis del morenovallismo la estrepitosa caída de Myriam Arabian por la simple y sencilla razón de que la panista no era parte del núcleo del grupo en el poder. Es bastante sabido que Luis Banck Serrato era el hombre que Moreno Valle quería para el cargo de secretario de Desarrollo Social, pero la petición presidencial se atravesó en su camino. También se sabe que Arabian era la titular de un ministerio bastante debilitado en materia financiera y de programas si la comparamos con los de Javier López Zavala y Juan Carlos Lastiri: muchos de los programas estrellas de la administración fueron trasladados al DIF y otras dependencias. Y que la panista vivía la permanente insubordinación de su subsecretario Néstor Gordillo, operador eficaz en los tiempos de desgracia y soldado leal del gobernador, quien hacía y deshacía a su antojo sin que le importara mucho la opinión o regaños de su presunta jefa. Por último: con el beneplácito de Felipe Calderón y el Yunque local, Arabian pensaba luchar por una de las candidaturas al Senado de la República y aguarle la fiesta a los aspirantes surgidos del morenovallismo. Fin de la historia: es altamente improbable que regrese a despachar como titular de Desarrollo Social y, tras contar con una orden de aprehensión, casi imposible que alcance la candidatura al Senado, a menos que quiera entregarse al PRI una candidata vulnerable.


La ola expansiva del escándalo detonado por CAMBIO y La Quintacolumna la tarde del viernes a eso de la 17 horas, una auténtica exclusiva, no alcanza a Rafael Moreno Valle y su gobierno. Los hechos materia de la denuncia y posterior orden de aprehensión no ocurrieron en su administración, sino en el 2009 cuando era candidata tras ocupar la Coordinación de Delegaciones de la Sedesol federal. No hay una malversación de fondos poblanos ni una pérdida de confianza de cara a los ciudadanos. Tampoco un encubrimiento ni protección. Rafael Moreno Valle queda indemne al dejar sola a Arabian a enfrentar las consecuencias de su proceso jurídico. Nadie de la jerarquía la acompañó en su rueda de prensa convocada luego de liarse en un debate tuiteriano bastante estéril con Selene Ríos, cuando al principio trató de descalificar la exclusiva pero después debió recular y convocar a la prensa para las 18 horas en la que reconoció la existencia de la orden de aprehensión y la necesidad de solicitar una licencia al cargo.


Por supuesto que hay muchas dudas, y nada afecta más a la honorabilidad que la oscuridad. De entrada, la gran suspicacia es el porqué de la orden de aprehensión cuando Myriam Arabian es amiga personal de Margarita Zavala, la esposa del Presidente, y de Calderón mismo. En nuestro sistema político, el procurador y el fiscal especial de FEPADE son empleados del Ejecutivo. Una llamada basta para que “el Mar Rojo se abra”. ¿Por qué Arabian no pudo recurrir a sus amigos? Y hablamos, por supuesto, de una denuncia menor con motivo del proceso electoral del 2009. Casi una banalidad que termina arrumbada en los juzgados de turno traspapelada. ¿Por qué proceder contra una amiga presidencial?


Mi impresión es que Arabian se encuentra sola ante el proceso jurídico y no habrá amistad presidencial que valga. Por ello es casi imposible que regrese al gabinete trascurridos los 15 días de licencia. El escándalo, sí, se detonó el viernes en nuestros portales y se convirtió en una marea imparable en las redes sociales. Pero no se equivoquen: Arabian sabía de la orden de aprehensión desde tres días antes de que saltara a la opinión pública, ya que un conveniente pitazo evitó que fuera detenida y desapareció convenientemente. Por ello fue la ausencia notoria de la secretaria de Desarrollo Social en el acto de la celebración de los cien días del gobierno morenovallista.


En resumen: Arabian recibió una salida digna del gabinete que cubre a todos. Moreno Valle pudo destituirla fulminantemente, pero le dio un salvoconducto de 15 días a una compañera de partido y para no quedar mal con la elite yunquista, y tampoco con el presidente que fue quien se la recomendó para el cargo. En última instancia, el peor golpe se lo lleva Acción Nacional, y por ello la obligación de cubrirla. Pero en cualquier parte del mundo una orden de aprehensión es un misil mortal para cualquier carrera política. Arabian está herida de muerte. Es evidente que cuenta con una suspensión provisional de amparo que le permite caminar por las calles, pero luce imposible que retome su proyecto de pelear por la senaduría.

 

En estricto sentido, es una fugitiva. Y limpiar su nombre no se llevará 15 días, sino un tiempo mayor. Lo importante fue la habilidad mediática de Moreno Valle para impedir que el primer escándalo de su gobierno no se convirtiera en escándalo. La batalla por la comunicación es la batalla por el poder.

 



 
 

 

 
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