Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
@Nigromanterueda
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16/07/2012


¿Chepina presidenta…pero del PAN?


El dúo patético tiene un nuevo delirio de poder: derrumbados sus castillos presidenciales en el aire, Juan Carlos Mondragón y Eduardo Rivera tienen un nuevo sueño de fuga. Juran, por enésima ocasión, que los morenovallistas pagarán las cuentas pendientes ahora que Josefina Vázquez Mota asuma la dirigencia nacional del PAN para sustituir al debilitado Gustavo Madero, responsable fundamental de la debacle en el 2012. Según sus cuentas de la lechera, es cuestión de días para que la candidata presidencial fallida regrese por la puerta grande y entonces ellos encuentren nuevos espacios en los que puedan negociar su supervivencia política y hundir al odioso morenovallismo que los puso en desgracia.


En el nuevo delirio de poder, Josefina pagará su lealtad con un puesto en el CEN para Mondragón, y una plurinominal para Rivera en el 2015, además de negociar sus cuentas públicas pendientes. Y de ahí, a conquistar el mundo y la gubernatura de Puebla.


Escribo “delirio” porque no se ve por ningún lado la forma en que Gustavo Madero será renunciado de la dirigencia nacional cuando su periodo estatutario termina a finales de 2013. Es decir, será presidente del CEN albiazul cuando toque definir las candidaturas poblanas del próximo año a alcaldes y diputados, con lo que se fortalece la hipótesis de que no habrá contienda interna en Puebla capital, en sentido contrario a los deseos del Yunque que ven en ese momento la última oportunidad para negociar las cuentas públicas del alcalde Rivera. Madero entendió la lección de la interna presidencial panista: aunque elogiada la forma en que Josefina Vázquez Mota fue designada abanderada, las heridas con los equipos rivales nunca cerraron y el tiempo para negociar los devoró. Por ello, Madero comparte con Moreno Valle la misma idea fundamental: en 2013 no debe haber internas porque el PAN se juega las pocas posiciones de poder que les quedan.


Juan Carlos y Lelo, digo Lalo, además olvidan que el próximo dirigente panista se elegirá por el nuevo Consejo Nacional que surgirá probablemente en mayo de 2013. Para ese momento confluirán varias circunstancias. Una, Mondragón ya no será dirigente local del albiazul, y muy probablemente ya esté exiliado en España o Alemania. Dos, el PAN ya resentirá con fuerza inusitada los estragos de haber entregado Los Pinos al PRI. Es decir, se cumplirán los presagios de ver a 250 mil panistas fuera del gobierno federal, sin asesoría ni prebendas, y quizá a uno u otro calderonista en la cárcel. La inopia total y absoluta.


El PAN entró en una zona de redefinición, y por tanto, resulta aventurado apostar por quiénes dominarán el próximo Consejo Nacional y quién será el próximo presidente del partido. No se duda que Josefina tenga ganas, pero no parece haber muchos cuadros distinguidos dispuestos a apoyarla, empezando por quien el próximo año ya será el expresidente Felipe Calderón


Parece increíble que Rivera y Mondragón, el auténtico dúo patético, sigan sin entender que su política de odio hacia Rafael Moreno Valle lo único que provoca son descalabros electorales. Y que de cara al próximo año, frente a un PRI que va por todas las canicas según ya anunció Enrique Doger, sólo un ejército panista unificado podrá hacer frente para retener la mayoría en las alcaldías y el Congreso local. Eso, más la alianza en el que participen los partidos de izquierda, así como Nueva Alianza para reeditar los éxitos de Compromiso por Puebla en el 2010.


Se entiende el radicalismo de Juan Carlos Mondragón, quien ve un futuro negro porque todos los espacios se le han cerrado y su nueva forma de enfrentar el día a día, es el delirio de imaginar a Josefina Vázquez Mota como dirigente nacional del PAN. Pero y ¿Eduardo Rivera? El alcalde poblano tiene otro tipo de responsabilidad: las más graves son las de fiscalización de recursos públicos ante el OFS. Pero también tiene el deber de entregar su mandato a otro panista. ¿O a poco prefiere traspasarle el gobierno municipal a un priista como Enrique Doger?

 

La apuesta es doble contra sencillo. Madero se mantendrá hasta el 2013 como dirigente nacional del PAN e incluso aún tendrá tiempo de sacar las candidaturas poblanas. El escenario para que Josefina Vázquez Mota no es que sea imposible, pero de momento es altamente improbable. Lo que sí es imposible es que desbanque a Madero. Muchas cosas cambiarán en el PAN cuando se queden en plena orfandad, luego de la transmisión del poder a Enrique Peña Nieto. Y que nadie olvide que Moreno Valle también juega con baraja propia.

 

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