Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
[email protected]
[email protected]


17/08/2011


Puebla sigue sin modelo de desarrollo económico


Presagios funestos se ciernen sobre casi todas las naciones del mundo ante la perspectiva de una nueva crisis económica global sin que ninguna se recupere completamente de los estragos de la conmoción del 2008. El déficit que enfrentan varios países europeos, y los problemas de Estados Unidos para enfrentar su deuda pública advierten de una nueva etapa de recesión que golpeará más a los países como México. O eso creen todos los economistas del ITAM que dominan las finanzas públicas nacionales. El gobernador Moreno Valle prepara un esquema de austeridad ante un posible presupuesto federal 2012 que no cumpla con sus expectativas, y para amarrarse el cinturón decidió bajar el costo de la burocracia, así como deshacerse de oficinas y funcionarios inútiles que únicamente provocan gastos. Pese a su cercanía con Ernesto Cordero, así como la de su secretario de Finanzas, Roberto Moya Clemente, las perspectivas de un aumento de recursos se vuelve cada vez más inviable ante la presión del PRI que quiere dejar sin dinero a las entidades gobernadas por Acción Nacional de cara a los comicios federales. Ya se conoce el viejo apotegma: si Estados Unidos estornuda, a México le da pulmonía.


Sin embargo, no todas las noticias son malas. En su colaboración del lunes en El País, Andrés Oppenhaimer revela una ventana a de oportunidad que inmiscuye directamente a los poblanos y su gobierno. La recuperación salarial en China está provocando que la mayor parte de las automotrices volteen a ver nuevamente a México como el paraíso laboral para instalar plantas armadoras. Con los salarios nivelados, en transporte de los insumos y los productos es más barato desde nuestro país que desde la nación asiática. No en balde, marcas poderosísimas como Ford, Volkswagen, Toyota y Mazda han anunciado la apertura de nuevas plantas, o la ampliación de las existentes. Gigantes de la industria aeronáutica como Airbus, Eurocopter y Bombardier también se preparan para iniciar operaciones en México. Sin embargo, todas esas inversiones se están canalizando hacia el Bajío. Entonces, ante un panorama ventajoso de inversión ¿qué diablos está haciendo Pablo Rodríguez Regordosa en su calidad de titular de Desarrollo Económico para captarlas? ¿Por qué todas esas inversiones van al Bajío e ignoran olímpicamente a Puebla pese a su codiciada posición geoestratégica?


Ya conocemos algunas respuestas bajo las que el titular de Secotrade se va a parapetar. Que el marinismo nunca realizó una promoción adecuada de las ventajas de la entidad, ni ofreció incentivos fiscales, y por ello hasta Volkswagen mandó a Silao su planta de motores. Que la mayor parte de las automotrices eligen el Bajío porque hay carreteras directas que conectan al puerto de Manzanillo, enlace con Asia, un camino que Puebla no tiene. Lo cierto es que a un semestre en el cargo, Rodríguez Regordosa ha ofrecido muy pobres resultados para levantar la economía estatal y disparar la generación de empleos. Y como si el tiempo le sobrara, decidió que podía alternar sus funciones públicas con la coordinación estatal de la campaña de Ernesto Cordero, el delfín presidencial que no sube en las encuestas.


Los resultados de sus giras comerciales a España y Canadá simplemente no existen. No podemos afirmar el fallo absoluto en la promoción estatal como causa del fracaso. La omisión grave de Pablo Rodríguez es su incapacidad para entrar a discutir el modelo de desarrollo de la entidad: cuáles son las variables fundamentales de la competitividad para insertarnos en un modelo que redefine la vocación industrial y empresarial de la entidad. ¿Cuáles son nuestras oportunidades y nuestros puntos fuertes? El mito de que nuestra cercanía al Distrito Federal y una relativa seguridad comparada con otros lugares del país cae por sí sola, dado que las grandes empresas prefieren irse al Bajío.


¿Es un problema de infraestructura? ¿De incentivos fiscales? ¿Qué tipo de vinculación empresa-universidades se requiere en la competencia global? ¿Cumplimos los poblanos con el perfil requerido? ¿Estamos destinados a ser obreros automotrices, campesinos, maquiladores, operadores de call center? La pregunta que se postergado desde hace varios sexenios, y a la que Pablo Rodríguez Regordosa tampoco quiere entrarle es la definición del modelo de desarrollo local que se debe priorizar. Rafael Moreno Valle señala insistentemente que quiere cambiar a Puebla por los próximos 30 años, pero no podrá hacerlo si su Secretario de Economía no tiene un modelo de desarrollo y crecimiento económico a implementar. El INEGI ya prendió los focos rojos de la economía poblana: al término del primer semestre, Puebla se convirtió en la quinta entidad en la que más creció el desempleo. ¿Cuáles son las respuestas de Pablo Rodríguez?

 

Concluye Oppenhaimer diciendo: “el aumento de los salarios chinos es una bendición para México, y podría ser una gran ayuda para Centroamérica. Podría ser la mejor oportunidad que ha tenido México en los últimos años para salir de su estancamiento y convertirse en una potencia económica emergente de primera línea como Brasil, Sudáfrica o India. Pero para lograrlo, México tendrá que reducir sus niveles de violencia y aprobar las muy demoradas reformas laborales, fiscales y energéticas”. ¿Y qué deberían hacer los gobiernos locales? Sería bueno que Pablo Rodríguez lo explicara. Pero está muy ocupado promocionando a Ernesto Cordero antes que atender la compleja economía local y la generación de empleos.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas