Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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19/09/2012


Cuatro finalistas para la sección 23


En la recta final de la sucesión en la sección 23 las cosas se clarifican en cuanto a cantidad de favoritos, pero no a la calidad. Eric Lara maniobra desesperadamente para dejar en la representación sindical a sus dos incondicionales, Eliuth Bravo González y Emilio Salgado Néstor, pero no logra ni el consenso de las bases, ni mucho menos de la línea nacional de Elba Esther Gordillo por el pobre perfil de ambos sujetos. El morenovallismo sigue teniendo a su favorito sentimental en Hugo Alejo, pero el rechazo al clan de los hermanos Alejo hace muy difícil su imposición. Y en el grupo de los independientes solamente destaca Salvador Escamilla Vargas. ¿Cuáles son los cuatro perfiles? ¿Por qué nadie obtiene un consenso? Demos un repaso a sus biografías.


Eliuth Bravo González es un “candidato real”, como lo menciona Lara Martínez, porque ha llegado a excesos que sólo se conciben en la ambición del poder; narran los profesores que en más de una ocasión se le ha visto amarrarle las agujetas de los zapatos o acomodarle la corbata a su “jefecito Eric”; pero eso es lo de menos, algo que realmente denigra a cualquier organización gremial es el hecho de agredir a sus representados y él es el ejemplo de un líder charro: cuando las bases al inicio de la administración de Eric Lara, se rebelaron, Eliuth preparó un grupo de choque armado para golpear a los “disidentes”, preparando todo un arsenal que fue encontrado por estos compañeros cuando tomaron las instalaciones del SNTE 23. Ha sido también el golpeador de los disidentes aliados de la CNTE.


Emilio Salgado Néstor no tiene antecedentes limpios. Este personaje que hoy se perfila como el hombre fuerte de Eric tiene un pasado de lo más impresentable que se pueda uno imaginar. Ha estado en medio de la corrupción y venta de plazas desde hace varios años. Inició siendo el “encargado” de Telesecundarias con Jorge Rodríguez Méndez cuando era responsable de Educación Básica de la sección 23, cuando éste fue secretario general de la 23, continuó al frente de este nivel educativo como integrante del Colegiado de Asuntos Laborales; estos años se enriqueció a tal grado que es el que más ha podido financiar su campaña viajando por todo el estado y comprando conciencias y voluntades.


En el actual periodo Eric lo designó como responsable del Fondo de Ahorro y Crédito (FAC 23); fondo que es imposible que quiebre porque aparte de las jugosas entradas por intereses generados por los préstamos de dinero o para la adquisición de autos o vivienda, se “nutre” con la “concurrencia económica” del gobierno del estado que suma varios millones de pesos anualmente. A este funesto personaje, también le había confiado el Fondo de Ahorro para la Jubiliación de los Maestros de la Sección 23 (F-3), pero ante las manifestaciones de inconformidad, Eric nombró a su pequeño cachorro Heleodoro González Flores, a quien se le debe el gran fraude económico en contra de los maestros poblanos, porque parte de ese dinero se destinó a la campaña política fallida por Nueva Alianza de Eric Lara por el distrito federal de Tepeaca. Heleodoro a la fecha, ostenta pagando las cuentas de parrandas y comilonas de Eric y su equipo de compinches con los “intereses” generados de dicho fondo de ahorro para la jubilación.


Veamos al favorito sentimental del morenovallismo, emanado del clan de los hermanos Alejo, cuyo líder Cupertino dominó por varios años la sección 23. Ellos siempre se han jactado de que en la región de Zacapoaxtla sólo ellos son entes pensantes y que los delegados que asisten a los congresos seccionales son como sus “corderitos”, a los que tienen a su disposición porque solos no saben tomar decisiones. Habría mucho que decir de esta funesta familia, pero para cerrar basta comentar que han hecho y deshecho en la SEP gracias a sus “relaciones” con los funcionarios en turno, como “ayudar” a familiares y cercanos, siempre con el lema de “el SNTE para los Alejo y los Alejo para los Alejo y sus amigos”.


Ahora, pretenden colocar como secretario general de la sección 23 en primer término a Hugo Alejo y si por ahí no se puede a Angélica María Castro Ramos (quien lleva tres periodos sindicales, uno de ellos al frente de educación especial, en donde es recordada por sus excesos y la venta de plazas; ha sido presentada a Elba Esther Gordillo y la ve con buenos ojos por ser mujer), y si no es ninguno de ellos, la carta sería Simón Ponce Lucas (el angelito es un dinosaurio que lleva “apenas” cinco periodos en el SNTE 23, 20 años amamantándose de las cuotas sindicales), estos dos últimos gente incondicional “a muerte” de los Alejo Domínguez. También pertenece a este grupo del SNTE 23, Olmos Lima Manzano, actual “responsable” de los maestros indígenas y quien junto con Angélica Castro y Simón Ponce le han sacado jugo a la venta de plazas de este nivel educativo.


Por último, el más sobresaliente de los llamados “independientes”, es Salvador Escamilla Vargas, este angelito únicamente tiene cuatro periodos en el comité del SNTE 23, se ha visto envuelto tanto en situaciones de corruptelas, como en abuso del poder que les da la representación de los profesores adheridos a la sección; ha mantenido un cacicazgo férreo en la región de Huauchinango gracias a su habilidad de negociar con los distintos grupos a cambio de canonjías para quienes lo encabezan.

 

Con razón la sucesión en SNTE 23 es un berenjenal. ¿A quién pueden convencer tamañas biografías sindicales?

 

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