Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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22/06/2011


A Maldonado Venegas no lo calienta ni el sol


Las altas, altísimas expectativas en torno a la gestión de Luis Maldonado Venegas al frente de la SEP local comienzan a diluirse lentamente. Algo no termina de cuadrar  en su acomodo en Puebla. Poco tiene que ver con su gran capacidad para las relaciones públicas, pero su poca afición al trabajo de escritorio. Tampoco el callejón sin salida al que se metió cuando desconoció, desde el primer día del sexenio, al indefendible Refugio Rivas, aspirante a cacique del sindicato del Cobaep, pleito que dejó como saldo ayer la dramática caída de José Manuel del Río Virgen, el titular del Colegio de Bachilleres que pasará a la historia de la entidad sin pena ni gloria. Tampoco que el equipo de fuereños con los que atiborró la dependencia se sienten auténticos conquistadores que vienen a colonizar a los poblanos. Eso, y que algunas de sus apuestas personales como la desaparición de la Secretaría de Cultura para transformarla en un Consejo han resultado francamente absurdas, y que los hombres elegidos para ciertos cargos brillan por su ausencia como Youshimatz y Saúl Juárez Vega, un auténtico desconocido que sustituyó a Fernando Viveros Castañeda, quien apenas duró nueve días al frente del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes.


Luis Maldonado Venegas, pese a su excepcional talento político, no acaba de aclimatarse a la alta responsabilidad de conducir la revolución educativa que pactaron Rafael Moreno Valle y Elba Esther Gordillo con la firma de varios convenios. Si Puebla es un gran laboratorio que expondrá a nivel nacional los resultados de una colaboración absoluta entre el gobierno y el SNTE, conducir los resultados excepcionales es una responsabilidad del titular de la SEP. Pero algo no le acomoda al senador con licencia y ya es rumor palaciego: que la relación de Luis Maldonado y el gobernador Rafael Moreno Valle no pasa por su mejor momento. Vaya, que como aliados políticos y amigos funcionaron de maravilla, pero que como jefe y subordinado nada más no se entienden.


La hipótesis incide en el factor humano de la política que a veces los analistas pasamos por alto. Durante casi una década, Maldonado Venegas y Moreno Valle siguieron carreras paralelas y construyeron una sólida alianza cuyo factor principal es que ambos, de alguna forma, se encontraban en el mismo nivel. Por ejemplo, ambos fueron diputados federales en la misma Legislatura, y también senadores. Sin embargo, la ecuación de la relación cambió cuando aceptó el encargo de venirse a Puebla como titular de la SEP. De aliado pasó a empleado. Y muchos conocen la experiencia de tener como jefe al gobernador: simplemente pavorosa.


Luis Maldonado Venegas dejó de ser el consiglieri del grupo, el mentor, para convertirse en un subordinado. De lujo, pero subordinado al fin. Sus opiniones ya no tienen el mismo peso, y en la estructura gubernamental se encuentra por debajo de Fernando Manzanilla Prieto, y quizá hasta de algunos más cercanos como Cabalán Macari y Roberto Moya. Y aunque sigue manteniendo excelentes relaciones nacionales, la estrella de la fiesta es siempre el gobernador y él….un secretario de Educación estatal.


Cuentan las fuentes que por lo menos en dos ocasiones ha estado a punto de presentar su renuncia, y preparando el embarque, ha regado algunas versiones. Primero, que Enrique Peña Nieto lo ha requerido para ir como coordinador de una de las muchas coordinaciones que tiene un candidato a presidente de la República. Y dos, que Elba Esther lo ha llamado para hacerse cargo de la dirigencia nacional del Panal, hecho controvertible porque los medios nacionales ven ahí a Roberto Campa Cifrián e incluso el Consejo Nacional ratificó por unos meses a Jorge Kahwagi durante el fin de semana.


A la incomodidad se suma el hecho de que Luis Maldonado Venegas tampoco tiene ya una posición de privilegio en Convergencia, pues a partir de que Dante Delgado retomó el control de partido para ofrecérselo a Andrés Manuel López Obrador los espacios se empezaron a cerrar para el titular de la SEP.


Y ahora sume usted los hechos tropicales: un pleito sin sentido con la dirigencia sindical del indefendible Refugio Rivas, el desconocimiento de una suspensión de amparo, la creación de un sindicato charro y ahora la caída del director del Cobaep, tras lo que se prevé hoy un paro masivo de trabajadores en todos los planteles. El caso es que Maldonado Venegas tiene pocas cosas para presumir en materia educativa, pues se pasa responsabilizando de todo al anterior régimen. Tan pocos logros que uno de sus hechos a presumir es sacarse la foto con el primer actor Ignacio López Tarso.

 

Ahora entiendo por qué a Luis Maldonado Venegas no lo calienta ni el sol.

 



 
 

 

 
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