Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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22/10/2012


El odioso centralismo de Pedro Joaquín Coldwell


Los diputados poblanos se ahorraron el escándalo en la renovación del Consejo General del IEE, y mañana que voten la renovación del organismo electoral, tendrán un día plácido porque a 24 horas de culminar el proceso solamente hay disputa al interior del tricolor por uno de los dos asientos que les corresponden. En su visita al CEN el jueves pasado, Edgar Salomón Escorza y Fernando Morales Martínez recibieron la orden de promover a un tal José Luis Martínez López, ilustre desconocido cuyo único mérito, según defendió el dirigente nacional del PRI, residiría en ser hermano de la secretaria de la secretaria privada de Luis Videgaray, la mano derecha de Enrique Peña Nieto. Influyentazo de República Bananera, pues.


El presidente del PRI, Pedro Joaquín Coldwell, pidió desplazar uno de los lugares asignados al tricolor, específicamente el de Juan Carlos de la Hera Bada. E incluso afirmó que el asunto ya había sido platicado entre Jorge Estefan y Fernando Manzanilla Prieto, el secretario general de Gobierno. Por supuesto, Salomón Escorza y Morales pusieron cara de what y pidieron más explicaciones del porqué debían promover al tal José Luis Martínez López, y por qué si el asunto era de interés directo de Luis Videgaray no tenía comunicación al respecto. Ambos se negaron a desplazar a De la Hera con una argumentación adecuada: si se trata de defender los intereses del PRI en el órgano electoral, podrá hacerlo mejor quien ya fue consejero que un ilustre desconocido cuyo único antecedente visible es “responsable de la unidad de docencia electoral” del TEE.


Peligroso el pensamiento de Joaquín Coldwell porque se trata de la reedición de uno de los más acentuados vicios del priismo: el “influyentismo” por parentesco, cercanía o compadrazgo con alguien “bien parado” en las grandes ligas nacionales. Imagínese: vaya agravio ofender a la secretaria de la secretaria privada de Luis Videgaray negándole un lugar a su hermano en el IEE, pasando por alto a aspirantes netamente poblanos con mejores méritos académicos o de experiencia. Simplemente absurdo.


Pero así era el viejo PRI y así parece que será el nuevo: netamente centralista, adorador del “influyentismo”. Con otras coordenadas pero en la misma lógica de pensamiento se infla la “eventual” candidatura de José Chedraui Budib para la alcaldía de Puebla bajo el gran mérito —y único— de ser amigo de Enrique Peña Nieto a quien conoció durante las reuniones del grupo Amistad. Poco importa que no tenga la menor idea de cómo se gobierna una ciudad o se desarrolla una campaña electoral. Que hasta su edad madura no haya desempeñado una actividad política o puesto en el sector público. Que carezca de una idea de metrópoli y que además su posicionamiento sea francamente menor al de Enrique Agüera o Enrique Doger. No. Todo se remedia con que sea “amigo” de Peña Nieto, así como es más importante que José Luis Martínez López sea consejero en lugar de De la Hera porque no se vaya a ofender la secretaria de la secretaria privada de Luis Videgaray.


Otra cosa es que, en efecto, la mano derecha de Enrique Peña Nieto quiera la posición y dos priistas poblanos puedan venderle el favor o ganarse el agradecimiento. Por ello es que solicitaron a Joaquín Coldwell una comunicación directa con él para confirmar que en verdad quiere a José Luis Martínez López en el IEE de Puebla, y lo más importante, para qué quiere un alfil.


Tampoco estaría de más aclarar el supuesto acuerdo entre Jorge Estefan y Fernando Manzanilla para desplazar a Juan Carlos de la Hera por el ilustre desconocido José Luis Martínez López. El secretario general de Gobierno, dicen, también le quiere hacer un favor a su antiguo compañero de licenciatura en el ITAM, aun cuando la instrucción fue que al interior del PRI debían definir los nombres de los dos asientos que tendrán. Se trata de un conflicto interno del tricolor en el que el morenovallismo no tiene vela en el entierro.


La improbable sustitución de Juan Carlos de la Hera por José Luis Martínez López es el único movimiento que podría registrarse en la conformación del IEE, en el que por primera vez parece que no habrá escándalo. La lista sigue sin moverse. Los morenovallistas tocados por el beneplácito divino son Víctor Cánovas, Lupita Esquitin, Garmendia y Juan Pablo Mirón. Por cierto, el secretario particular es justo reconocer que sí tiene antecedentes en la materia puesto que fue consejero municipal del IEE en Puebla capital en 2007 y 2010. De esta forma, no es improvisado.

 

Para el PAN continúan firmes los nombres de Olga Lazcano Ponce y Fidencio Aguilar Víquez, aunque un sector de la ultraderecha sigue empujando a José Manuel Rodoreda pese a que no pasó los filtros adecuados. Y como ya establecimos, la única pugna en el PRI es la de De la Hera porque Paul Monterrosas sigue firme. Tocará analizar los acomodos y desacomodos que se den en las horas previas.

 

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