Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
@Nigromanterueda
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26/01/2012


Nadie duerme en el marinismo: la paranoia


Su nerviosismo es evidente. El insomnio es consecuencia directa. Muchos exfuncionarios y empresarios han decidido, de plano, ausentarse de Puebla por una temporada y abandonar esposas e hijos. Aprovechar la oportunidad de un exilio dorado, pero exilio al fin antes de pisar la cárcel. Son 40 los nombres seleccionados para purgar la corrupción más escandalosa que nunca vio Puebla. Y todos, eventualmente, por el mismo delito que les da pocas oportunidades de defenderse: enriquecimiento ilícito. Pero para los marinistas lo peor está por venir. No sólo están en riesgo de perder la libertad. Algo peor se avecina: la pérdida de su oscuro patrimonio que creían a salvo a ponerlo a nombre de familiares y colaboradores. Los beneficiarios del Antiguo Régimen pasan por alto una de las iniciativas más importantes aprobadas el año pasado a propuesta del gobernador Moreno Valle: la Ley de Extinción de Dominio que permitirá al gobierno estatal recuperar los bienes e inmuebles, así como cuentas bancarias, al patrimonio de todos los poblanos. Reintegrar el desfalco y desposeerlos de los bienes detectados como ilegales. Los marinistas se irán sin nada: sin prestigio, sin libertad... y sin amado dinero malhabido. Y lo peor: el Servicio de Administración Tributaria (SAT) se prepara para investigar el tema fiscal y sumar delitos federales a la causa.


Los mariachis callaron. Lejos se encuentran las largas francachelas, las hermosas mujeres, los caros licores, los fajos de billetes por comisiones millonarias. Las largas comidas en los mejores restaurantes de Puebla aderezadas con vinos de raigambre. El festejo del saqueo se terminó y ahora la paranoia se ha desatado. De esa lista inicial de 40 marinistas marcados con la cruz de la justicia apenas se conocen 5 nombres: Alfredo Arango, Javier García Ramírez, Rodrigo Lazcano, Juan Manuel Alcántara Silva y Efraín Ruiz. Pero no se crea que en la lista VIP de perseguidos se encuentran únicamente exfuncionarios. También hay empresarios y periodistas. Así lo revelan las fuentes privilegiadas que se niegan a proporcionar los nombres de los otros 35 poblanos contra los que hay expedientes completos listos para consignarse en el Poder Judicial Estatal.


Las órdenes de aprehensión sobre Alfredo Arango y Javier García Ramírez han tenido un efecto purificador en la vida pública de Puebla. Mario Marín les enseñó a sus compinches que todo valía y que su cinismo no tenía límites. Que se podía vender el aparato de justicia y repartir el erario como un botín entre amigos y compadritos. Por eso hoy hay caras largas, nerviosismo, paranoia, miedo a la persecución. Tarde, pero esta forma de crimen organizado conformada por funcionarios, empresarios y periodistas afiliados al marinismo saben que hay consecuencias. Sus cientos de millones valen poco frente a la incertidumbre. La fotografía presentada hace unos días por CAMBIO, del extitular de Salud en su celda del Cereso acompañado por otros presos provocó escozor en unos y alegría en muchos. Así es la justicia.


Se entiende el miedo que recorre Puebla: y es que casi nadie podría justificar la legalidad de su patrimonio incrementado. Pobres diablos que de un año a otro se convirtieron en supermillonarios. Empresarios medianos que gracias a la mano mágica de Mario Marín se descubrieron señores de sociedad. Constructores que levantaron rascacielos que se encuentran vacíos. Reporteros que vivían en unidades de interés social y ahora poseen mansiones en exclusivos residenciales. Hasta extranjeros que se beneficiaron de la “fiebre del oro” local. ¿Hay alguien limpio?


No el PRI puesto que todos están tocados. Además de los casos públicos conocidos, casi todas las figuras del tricolor están en riesgo. De Blanca Alcalá se conocen sus problemas para solventar la cuenta del 2010 con sus mil millones de pesos observados. Javier López Zavala fue acusado por el hoy gobernador de tener una fortuna de 38 millones de pesos a nombre de sus padres en ranchos y bienes inmuebles. Juan Carlos Lastiri fue el último secretario de Desarrollo Social y su expediente es abultado.


Señalamos arriba que para el marinismo lo peor está por venir. La Ley de Extinción de Dominio permitirá al gobierno morenovallista “expropiar” —expresión jurídicamente incorrecta al caso— los bienes malhabidos para rematarlos y legítimamente devolver a los poblanos lo que nos pertenece.


No sabemos todavía el resto de los 35 marinistas que habrán de ser perseguidos. Las opciones son pocas para los paranoicos. Irse de Puebla, por lo menos de aquí a las elecciones. Tramitar “amparos buscadores” que más tarde que temprano se filtrarán a la prensa y evidenciarán el estado de nerviosismo de varios personajes. Y para los que tienen que quedarse, periodistas marinistas incluidos, cantidades ingentes de Tafil y té de tila. En el marinismo nadie duerme.


**** Sí hay esperanza. En el informe de los diputados panistas locales Mario Riestra Piña brilló con luz propia. Encarna el nuevo modelo de político poblano, preparado académicamente, operador inteligente y popular en las calles. Su conducción sobria de la fracción parlamentaria le permitió ser un puente eficiente entre los intereses de El Yunque y del morenovallismo. Ambos grupos, sin duda, valoran su actuación. En las oportunidades por venir habrá que tomarlo en cuenta.

 

**** Cambios en Sedeso. La nueva estrategia requiere una nueva conducción. Se esperan cambios en el encargado de despacho de Desarrollo Social.

 

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