Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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27/07/2010


Los sueños de grandeza del morenovallismo


Depresión y excitación son estados alterados de la mente, distorsiones emocionales: evaluaciones erróneas de la realidad que llevan a la tristeza o la euforia. Los resultados electorales del 4 de julio, derrota y la victoria como las dos caras de la moneda, han producido tales reacciones emocionales en ambos bandos. Ayer detallamos la reacción de los marinistas: derrumbe de castillos en el aire, pesadillas de persecución y cárcel, traiciones múltiples en aras de la sobrevivencia. Pero los excesos también están a la orden del día en el bando ganador. Para muestra un botón: el destape de Rafael Moreno Valle como candidato presidencial del PAN para el 2012, realizado a manos de Rafael von Raesfeld, miembro distinguido del Yunque. Bastaron tres semanas de haber ganado la gubernatura para que algunos perdieran las coordenadas de la realidad y ahora se sueñen habitantes de Los Pinos. No han gobernado un minuto, pero la exitosa pasarela del gobernador electo ante funcionarios federales y su presencia en medios nacionales de comunicación ya han convertido a Moreno Valle en el nuevo Peña Nieto. Y nadie se sorprende de que la conquista de la gubernatura entrañe un proyecto presidencial, sino que todo se apresure a unos cuantos días de la victoria.


Ayer, en CAMBIO TV, Rafael Von Raesfeld sorprendió a propios y extraños cuando defendió la relación del gobernador electo con el PAN, al grado de que, según contó, algunas empresas encuestadoras ya incluyen el nombre de Moreno Valle su lista de posibles por Acción Nacional, según le han narrado amigos de otras partes del país. A continuación, avaló tal posibilidad y ejecutó un destape inimaginable ante la caballada flaca de su partido, en el que los nombres más rescatables son Santiago Creel, Josefina Vázquez Mota y Ernesto Cordero. Es digno de resaltarse la calidad de quien realiza el destape, nada más y nada menos que un miembro de la facción más conservadora del PAN, conocido  popularmente como El Yunque. Así que a contrapelo de la imaginación popular, las familias custodias están eufóricas con el triunfo de Moreno Valle y no hay tal distanciamiento o separación. Tan contentos que están dispuestos a llevarlo a la Presidencia.


A nadie sorprende que el proyecto de poder llamado Moreno Valle entrañe al mismo tiempo un proyecto presidencial similar al de Enrique Peña Nieto. Pero esa realidad se veía lejana, más rumbo al 2018, luego de abandonar Casa Puebla. Pero la flaca caballada panista rumbo a Los Pinos parece acelerar las cosas para incluirlo de una vez. Tres semanas bastaron para engendrar sueños de grandeza.


El problema de Moreno Valle no es falta de empaque para tal misión, sino lo apretado de los tiempos. Y es que si consideramos un cronograma político, el candidato presidencial del PAN deberá ser designado por ahí de noviembre o diciembre de 2011, cuando el ya gobernador constitucional poblano no cumpla ni un año en el poder. Esa es su gran limitación, pues una eventual candidatura sufriría debilidades como el señalamiento de ser un político chapulín. ¿Y qué explicación podría ofrecer a su millón 138 mil electores poblanos? ¿Dónde quedarían los cambios ofrecidos?


En contrapartida, Moreno Valle es un político en el que podrían converger una gran alianza de intereses: el PAN, el PRD, y……..Elba Esther Gordillo con su ejército pretoriano de maestros. Y esa es su gran oportunidad. Y es que aunque todo pueda calificarse como un sueño de grandeza, similar a cuando Mario Marín sintió que podía representar al Benito Juárez del siglo XXI, alrededor de los proyectos presidenciales siempre hay un halo de incertidumbre. Sobre todo porque se construye una alianza PAN-PRD para las elecciones en el Estado de México, y una derrota representaría la piedra de toque para Enrique Peña Nieto, quien vería disminuida su fortaleza política y mediática.


En cualquier caso, a Moreno Valle le falta proyección nacional, pero sus alianzas con Televisa y Carlos Slim pueden ayudar a subsanarlo. Y por si fuera poco, tiene una oportunidad dorada en caso de enjuiciar a Mario Marín y sentarlo a la silla de los acusados. Hacer pagar al gobernador desprestigiado, como lo llamó Bartlett, seguramente le daría muchos puntos ante la opinión pública nacional y lo convertirían en héroe a la vista de muchos.


Claro que estos pueden ser los sueños de grandeza de unos pocos eufóricos, y que en el gobernador electo haya más sentido de la responsabilidad y realismo así como en su equipo compacto. Que comprendan que no pueden decepcionar a los poblanos que creyeron en el proyecto de un cambio, y que una candidatura presidencial en el 2018 luego de un ejercicio sólido de gobierno y resultados. Que la soberbia es la tumba política si incurren en ella. Y que tras sus vacaciones, haga oídos sordos al canto de las sirenas y fauna aduladora.

 

Aunque claro, si la ocasión llama a la puerta…..

 

*** Un reconocimiento a Rodolfo Rivera Pacheco. Nunca fue la intención de una columna anterior denostar a Rodolfo Rivera Pacheco y su equipo de trabajo en el BEAP. Para mí, es un profesional serio y reconocido, avalado por su biografía de aciertos. Si sintió una ofensa, va desde aquí un ofrecimiento honesto de disculpas. La intención era polemizar sobre el trabajo de los encuestadores en la elección del  4 de julio: la responsabilidad de resistir a las presiones del poder. Polémica que mañana llevaré el tema de los medios de comunicación. Mientras, mi reconocimiento a Rivera Pacheco.

 



 
 

 

 
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