Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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29/06/2010


En un juego cruel, Montero puede morir y Zavala vivir


Con la calculadora en mano tras la impresionante movilización de la Alianza Opositora que llenó hasta las lámparas el Estadio Cuauhtémoc, el mensaje de Rafael Moreno Valle al marinismo fue que en materia de movilización va derecho y no se quita para competir en los mismos terrenos que quiera imponerle la estructura electoral del tricolor. Prácticamente sin sacar la lengua ni agotarse la Alianza Opositora reunió casi 70 mil simpatizantes gracias a que sus mejores números se encuentran en la capital del estado y su zona conurbada, donde prácticamente se jugará el destino del tricolor, y por ello, el sitio estratégico en el que deben colocarse los diques para impedir que una ola ciudadana arrastre los miserables 4 puntos con los que el PRI llegará al final. Y es que el alto mando tricolor ya se resignó a que la primer oleada, si no se contiene arrastrará a Mario Montero y por lo menos tres distritos de la capital, los I, IV y VI. Así que de pronto un golpe de suerte podría llevar a Eduardo Rivera Pérez a la alcaldía y condenar al notario al ostracismo.


Desde este espacio advertimos que a finales de mayo Moreno Valle comenzó a crecer entre el voto switcher y un mes después la mayoría de los sondeos ha confirmado la tendencia del empate técnico en la capital. Si las cosas quedaran más o menos parejas entre Eduardo Rivera y Mario Montero, incluso con la derrota de este último, Javier López Zavala obtendría la victoria gracias al voto verde que mantiene cautivo en el interior del estado, un colchón de por lo menos 8 puntos porcentuales en la cifra optimista del cuartel priísta, y por lo menos 5 puntos según los pesimistas.


En otras palabras, Zavala tiene un margen todavía para perder en la capital por unos 4 puntos, pues al interior la estructura marinista repondría esos votos. Pero si eso ocurre, seguramente Montero sería derrotado y contra pronóstico el yunquista Rivera se convertiría en el tercer presidente municipal panista. De igual forma, en la ola se irían Víctor Manuel Carreto, María Luisa Conde y Mónica Barrientos.


El problema indescifrable es de qué tamaña será la ola, un indicador que depende del índice de participación electoral previsto para el 4-J. En un estado social de euforia alimentado por ideas de cambio la participación se dispara a rangos del 60 por ciento; un interés moderado garantiza un 50 por ciento y un franco desánimo la cifra en 45 por ciento para abajo.


¿Cuál es el estado social de ánimo previsto para el 4 de julio? Por lo transcurrido entre domingo y lunes yo hablaría de una franca depresión nacional tras la eliminación de México a manos de Argentina y el magnicidio del candidato priísta al gobierno de Tamaulipas que aventajaba en 20 puntos a la oposición en ese estado. La noticia del fracaso de los muchachos de Aguirre en Sudáfrica le siguió la conmoción por un acto de violencia más en el gobierno calderonista, única prueba de que nadie está a salvo por muy poderoso o rico que sea.


Los efectos de tal magnicidio apenas comienzan, pues hoy la cúpula tricolor reunida en Ciudad Victoria hará un importante pronunciamiento encabezados por Beatriz Paredes para blindarse de cara a las elecciones de domingo. La sociedad vive un momento de exasperación y miedo por la violencia desatada. Sin profundizar sobre su responsabilidad, el linchamiento popular por la guerra contra el narcotráfico se dirige contra Felipe Calderón y Acción Nacional.


Así pues un clima de inmovilismo y franca depresión alejará a los electores de las urnas bajo la idea de que nada en este país puede cambiar y todo seguirá igual salgamos o no a votar. Se trata de una idea conveniente y uno de los posibles diques para contener la ola de la Alianza Opositora. Y es que con sucesos tan tristes y lamentables como los ocurridos ayer y antier el PRI ni siquiera necesita hacer el trabajo sucio.


Entonces las conclusiones de las encuestas y trackin telefónicos, más la evidencia de la movilización del sábado en el estadio indican que la Alianza Opositora tiene una intención de voto que sobrepasa el potencial de Eduardo Rivera, ya que el verdadero atractivo es Moreno Valle. Por ello es que desde hace dos semanas el candidato a la gubernatura aceleró y tiene un evento diario en la capital. Y es que si su ventaja se abre en la ciudad, puede compensar el efecto del voto verde.


Que nadie engañe a los candidatos priísta por la capital: los verdaderos focos rojos están prendidos aquí, en especial en los distritos I, IV y VI. Y si no los protegen a tiempo, la primera oleada del tsunami los puede arrastrar. Incluido Mario Montero.

 



 
 

 

 
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