Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda / Distrito Federal / Enviado Especial
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29/09/2011


Puebla vs Guanajuato, batalla de poder a poder


El trabajo ya está hecho y nadie podrá reprocharle a Rafael Moreno Valle haber dejado ir la oportunidad de oro de su sexenio. Frente la pasividad de sus antecesores Melquiades Morales y Mario Marín, el gobernador tomó el toro por los cuernos y emprendió una gira comercial ambiciosa para conseguir la instalación de la planta Audi. Lejos de la ingenuidad con la que se manejan algunos gobernantes mexicanos y conocedor de la mentalidad empresarial desde sus tiempos de bróker, llego a Wolfsburgo con un detallado plan de inversión: un terreno de 467 hectáreas aledaño a la planta actual, un paquete de obras de infraestructura por 100 millones de pesos y nuevas condiciones de negociación con el conflictivo Sindicato Independiente de la planta. La detallada exposición, si bien no garantiza que el Consejo Directivo de la armadora determine ganadora a Puebla, sí le dio boleto en la rifa en la que también compite contra Guanajuato.


Hay que aceptarlo: en la última década el Bajío nos ha ganado de todas, todas. La batalla perdida más dolorosa, sin duda, fue la decisión de Volkswagen de llevarse a Silao su planta de motores con una inversión de mil millones de pesos, la generación de 2 mil empleos directos y 5 mil indirectos. La decisión anunciada en Los Pinos ocurrió en las postrimerías del corrupto régimen marinista. El gobernador Juan Manuel Oliva no cabía de felicidad por haber amarrado una gran inversión extranjera. Mario Marín simplemente se cruzó de brazos. Como gobernador electo Moreno Valle pidió tiempo para armar un paquete de incentivos, pero los tiempos de los empresarios no son los mismos que los tiempos de los políticos.


El gobierno poblano encabezado todavía por Mario Marín perdió el cabildeo contra Guanajuato pese a que Puebla es la casa de la armadora germana. ¿Qué ocurrió? De acuerdo con Thomas Karig la decisión estuvo basada en la compleja relación con el Sindicato Independiente de la planta y las cada vez más arduas negociaciones salariales. Además, la Secretaría de Economía nunca ofreció incentivos, afirmó.


Pero Puebla tiene una nueva oportunidad. El anuncio del Consejo Directivo de Volkswagen de una inversión de 71 mil millones de dólares en los próximos 5 años para convertir al consorcio germano en el primer productor mundial de vehículos desató una nueva batalla en México por ganar la sede de la nueva planta Audi en América del Norte. De acuerdo al anuncio del CEO Rupert Stadler en noviembre del año pasado, Volkswagen planea abrir una planta de su segmento de lujo para inundar a Estados Unidos de automóviles de la marca de los cuatro anillos. La batalla entre Guanajuato y Puebla por ganar la nueva sede se prevé de antología.


La batalla se centra en los incentivos que Puebla y Guanajuato ofrecen a la empresa germana, por lo que la ubicación de la nueva planta Audi amenaza en convertirse en una subasta salvaje. A reserva de conocerse los detalles de la propuesta del Bajío, el gobernador Moreno Valle ha puesto su oferta sobre la mesa según el secretario de Economía y Competitividad poblano, Pablo Rodríguez Regordosa: un terrenos de 467 hectáreas aledaño a la planta actual, una inversión en infraestructura cercana a los 100 millones de pesos y “todo lo que sea necesario para convencerlos”.


Hubert Waltl, miembro del Consejo Ejecutivo para el área de Producción de la planta automotriz, informó a Moreno Valle que el próximo trimestre visitará la capital poblana para avanzar en este proyecto de expansión. Trascendió que la empresa y el gobierno estatal elaborarán conjuntamente un programa de trabajo. Todo depende que el gobierno cumpla sus compromisos como la regularización del terreno prometido.


No hay fecha todavía para que el Consejo Directivo de la automotriz emita su fallo y se conozca el lugar donde se ubicará la nueva planta Audi. Pero la batalla entre Guanajuato y Puebla promete aclarar los mecanismos en que las entidades federativas y los grandes consorcios determinan dónde ubicar su Inversión Extranjera Directa.


Es poco alentador que los empresarios locales no se sumen al esfuerzo y evidencien su poca capacidad competitiva en un entorno global. Luis Espinosa Rueda, de Canacintra, fue el primero en pegarle al esfuerzo del gobierno por traer la planta de Audi, señalando que no tenemos la infraestructura para albergarla. ¿Para qué sí tenemos capacidad entonces?

 

Hace meses el columnista de Milenio, Carlos Mota, señaló que lo peor que podría ocurrirle al gobernador Moreno Valle era sentarse a llorar por haber dejado pasar una oportunidad que ocurre en cada generación. La inversión puede ganarse o no. Lo que no vale es cruzarse de manos como hizo Mario Marín cuando perdió la planta de motores.

 



 
 

 

 
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