Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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30/05/2011


Como diría Guardiola: el amo del partido (PAN)


Lo malo de jugar vencidas con el gobernador Moreno Valle es que hay muchas posibilidades de perder. Tras la emoción de las pequeñas victorias, el paisaje final es de un páramo devastado. La cúpula del Yunque, tras comprobar los resultados de las últimas asambleas de ayer y en las que de plano fue barrido al grado de tener que reventar la de Tehuacán, una de sus reservas naturales, entró en franca depresión. La aplastante victoria de la asamblea capitalina y sus burlas sobre la operación de Ángel Alonso Díaz Caneja y Roberto Grajales, así como la desafortunadísima declaración de Eduardo Rivera Pérez en el sentido de “chingarse” al mandatario, lo único que provocó que Moreno Valle redoblara el paso. Lo habíamos anticipado: al gobernador no le gusta perder ni a las canicas. Y en el primer tramo de su poder omnímodo, el resultado es que supera en por lo menos ocho votos a la organización. De acuerdo al cómputo final, previo a conocer si las impugnaciones tienen éxito, de los 94 integrantes del Consejo Estatal, 52 por lo menos integran sus intereses y 42 corresponden al Yunque. La batalla terminó.


Y sin embargo, el gobernador es un vencedor generoso que, pese a la posibilidad de tomar represalias contra la organización, prefiere tender la mano nuevamente para reafirmar acuerdos. El ejemplo es el regreso de Myriam Arabian a la Sedeso tras enfrentar la orden de aprehensión que le libraron. Tras vencerse la licencia de 15 días, Moreno Valle pudo aducir mil y un razones para no permitirle el regreso como una respuesta al desafío que le lanzó el Yunque. En cambio, tras leer el auto de libertad, por ahí del mediodía, inmediatamente giró instrucciones a Fernando Manzanilla para regresarla con toda la dignidad tras las acusaciones infundadas. Así, en punto de las 15 horas, Arabian volvió a su cargo tras la andanada anónima que la convirtió en presunta culpable.


El regreso de Arabian tiene un mensaje inequívoco al Yunque: Rafael Moreno Valle y la organización pueden coexistir y brindarse apoyo mutuo. Lo otro, jugar vencidas, es una actividad de alto riesgo en la que el gobernador tiene todos los elementos materiales para ganar: estructura, vehículos, dinero, notarios, programas, apoyos sociales. Y si eso no funciona, tiene mecanismos de coacción para alcaldes y grupos en rebeldía. Por las buenas, es hombre de una sola pieza. Por las malas, juega y aplasta.


En el lance Yunque-Moreno Valle la gran perdedora fue la marca PAN, pues tras un largo periodo de estabilidad mostró su peor rostro. En la Asamblea Municipal los grupos arremetieron unos contra otros y hasta Eduardo Rivera se jactó de “chingarse” al gobernador. Inmediatamente iniciaron las acusaciones de fraude y recuento de votos, una demanda estilo lópezobradorista. Los menos dijeron que el sistema se había caído a la manera de Salinas. Y el jueves por la noche se perredizaron cuando el grupo de Ángel Alonso trató de ingresar por la fuerza al Comité Estatal y el zipizape se zanjó con un herido de su propio bando. Los excesos estuvieron a la vuelta de la esquina y quedaron evidenciados en las gráficas de ventanas y puertas apedreadas.


No hay vuelta de hoja: Moreno Valle ganó y con eso demostró que el PAN irá a donde él quiera. O por lo menos en el 2012, con la definición de los candidatos a diputados federales y fórmula al Senado, así como en el 2013, con la imposición de los candidatos a diputados locales y alcaldes. Además, el paso deberá estar franco para la gran cantidad de funcionarios que planean afiliarse, iniciando con Fernando Manzanilla.


Y si Moreno Valle ganó la guerra por el Consejo Estatal, ¿qué ocurrirá con Juan Carlos Mondragón? No lo tengo claro, pero pedir su inmediata destitución sería violencia innecesaria, además de que la interpretación de los estatutos para proceder a ella es bastante cuestionable. Lo más sano sería mantenerlo en el cargo hasta que termine su periodo, en octubre de 2012, y entonces nombrar a uno de la entera confianza del gobernador. Sin embargo, las diferencias parecen irreconocibles, pese que a favor de Mondragón juega una presencia creciente en el Consejo Nacional del PAN.


La guerra terminó y se avecina una profunda recomposición al interior del PAN, dominado hasta ahora por lógicas familiares de acuerdo a los intereses de la organización. La inserción de morenovallistas y la pérdida del control del consejo panista le darán un nuevo rostro, aunque su perfil no parece muy determinado todavía. Casi cuatro meses después de tomar el poder, Moreno Valle es el amo del partido.

 

*** Cada quincena, todos los lunes RE-incidente. A partir de este lunes nos enorgullece anunciar la presencia en CAMBIO del suplemento RE-incidente, un esfuerzo editorial a cargo del académico Enrique Condés Lara y varios más. El objetivo del suplemento es aportar materias de Historia, Economía, Sociología, Ciencias y otras cosas más de la mano de importantes intelectuales ligados a la UAP. También podrá encontrarlo en los portales de CAMBIO y La Quintacolumna. No se lo pierda.

 



 
 

 

 
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