Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
@Nigromanterueda
[email protected]
[email protected]


30/05/2012


San Juditas Tadeo, ruega por Blanca


Mucho tendrá que rezarle Blanca Alcalá entre hoy y mañana a San Judas Tadeo, patrono las causas difíciles y desesperadas. La verdad es que no se ve por ningún lado cómo pueda salir entera del tormento chino al que Javier Lozano Alarcón y Víctor Hugo Islas la van a someter en el debate de los candidatos al Senado organizado por el Consejo Coordinador Empresarial. Su condición de mujer no le servirá de escudo ante una zarandeada que dice, hará historia en la política local. La película tiene un nombre previsible en virtud de que va arriba en las encuestas, y por tanto, el resto de los aspirantes van a pegarle para bajarla. La consigna es una sola: Todos contra Blanca. Y en el “todos”, también se incluye con todo: expedientes administrativos, financieros y hasta familiares.


Nadie conoce el impacto real que tendrá el debate del CCE en la carrera por el Senado a partir de la poca efervescencia que tiene la carrera por el Senado entre el ciudadano promedio. A diferencia de lo ocurrido hace seis años, cuando Melquiades Morales y Rafael Moreno Valle se dieron con todo, pareciera que ninguno de los actuales candidatos tiene prisa o urgencia por ganar su escaño, y más bien parecen encomendarse al resultado de la elección presidencial que arrastrará al cielo o al infierno.


El bajo perfil de la contienda por el Senado es resultado parcial de la personalidad de sus candidatos. Blanca Alcalá, a lo largo de su carrera política, ha sido reconocida por la tibieza con la que maneja su carrera y la poca afición a defender sus auténticas posturas. Posturas que esconde tras un palabrerío infinito rebosado de demagogia y lugares comunes. Así pues, la verborrea es su hábitat natural. Pero no parece que vaya a poder refugiarse ahí cuando el jueves por la noche reciba la zarandeada de su vida.


Víctor Hugo Islas, por bajo y por alto, en gritos y susurros, ha señalado el voluminoso expediente que le tiene preparado a la exalcaldesa que incluye desde las observaciones no aclaradas en el OFS por mil millones de pesos, pasando por su patrimonio personal y los negocios realizados en el Ayuntamiento capitalino. El abanderado de Nueva Alianza tiene un aliciente: su recuperación en las encuestas empieza a notarse y por lo menos ya andaría en un nivel del 5 o 6 por ciento. Así que no desperdiciará la oportunidad para crecer a costa de Alcalá.


Javier Lozano es un brillante polemista, le duela a quien le duela, y seis años curtido enfrentándose a sus críticos por el caso Zhenli Ye Gon, y a los líderes sindicales Napoleón Gómez Urrutia y Martín Esparza, le dan la experiencia suficiente para batirse con garantías. Además, es directo y poco afecto a la demagogia, además de que tiene sus propios incentivos, puesto que su llegada al Senado cada día que avanza la campaña se pone en peligro. Y no por los méritos de Bartlett, sino porque el hundimiento de Josefina es un lastre imparable. Su carpeta de temas es bastante voluminosa y no se descartan dos o tres temas sorpresas.


¿Y Manuel Bartlett? Pues el exgobernador está más allá del bien o del mal porque, pase lo que pase, su ingreso al Senado está asegurado por la vía plurinominal. Las últimas encuestas indican que, impulsado por López Obrador, prácticamente tiene a Lozano en el margen de empate técnico y cerca de superarlo. En primera instancia no se ve en la primera línea de francotiradores contra Blanca, a quien incluso puede considerar su pupila política —si es que Bartlett tiene algo parecido— ya que le dio el impulso como diputada local y secretaria de Finanzas. Pero tampoco se va a tocar el corazón si ve una oportunidad.


Nadie debe perder de vista que la poca efervescencia del encuentro puede estar provocado porque se trata de un debate de priistas contra priistas. Que se sepa, hasta el momento Bartlett y su compadre Islas no han renunciado al tricolor; y aunque Javier Lozano sí lo hizo, ahí arrancó su carrera política e incluso perdió una diputación federal en 2000.


¿Cuáles son los caminos de Blanca? Uno es batirse a navajazo limpio, hecho que dejará heridos y muertos en todos los bandos. Otro, de plano es correr. Y la tercera, que parece la más viable, es tirarse al piso y hacerse la víctima aprovechando su condición de mujer, así como lo hizo cuando Marín la ninguneó en la carrera por la gubernatura.

 

Francamente no veo a Blanca batiéndose a navajazo limpio, pero el precedente será importante para conocer en verdad el material del que está hecha la expresidenta municipal. Saber si, por fin, da el ancho para pelear una gubernatura o se refugia en su tibieza natural.

 



 
 

 

 
Todos los Columnistas