Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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30/08/2012


El “de panzazo” de los estudiantes poblanos


Nadie podría negar que Puebla tiene avances sostenidos desde el 2006, cuando comenzó a aplicarse la prueba ENLACE para medir la calidad educativa de los estudiantes de nivel básico, y desde 2008 a los de media superior. Pero la realidad es que en un país de burrazos, los estudiantes poblanos se colocan a media tabla nacional. Burros, a secas, especialmente los de secundaria, puesto que 8 de cada 10 obtienen un nivel insuficiente, es decir, ni entienden de matemáticas ni saben de español. Algo mejor les va a los de primaria: en promedio, los “insuficientes” son 6 de cada 10. ¿A dónde podemos llegar como país, y como estado, si nuestros estudiantes pasan de largo por la escuela y no entienden nada de lo que estudian, ni siquiera las habilidades mínimas para conducirse en el mundo? ¿Cómo puede haber ciencia, tecnología, competitividad, sin saber multiplicar, conjugar verbos, entender una lectura o colocar acentos? Ahí radica nuestro fracaso como sociedad.


Moreno Valle llegó al poder con la idea de hacer de Puebla un laboratorio para la revolución educativa, gracias a sus buenas relaciones con Elba Esther Gordillo y el SNTE. Redujo los comisionados sindicales, y con el DIF creó un nuevo programa de alimentación para potenciar las habilidades intelectuales desde la nutrición. El titular de la SEP, Luis Maldonado Venegas, está lejos de ser un improvisado en la materia y prometió resultados en la prueba ENLACE 2012. Los índices entregados ayer dejan claro que sí hubo mejora, pero luce insuficiente, tanto como los próximos cuatro años para lograr la prometida revolución educativa.


El drama de la calidad educativa viene de lejos. En 2004, cuando Melquiades Morales dejó el poder, su titular de Educación, Carlos Alberto Julián y Nácer, colocó a Puebla como la peor entidad del país. Desde ahí el avance ha sido muy lento. Ya en el marinismo, en 2006, se aplicó ENLACE por primera vez y los resultados fueron dramáticos porque, a nivel primaria, en matemáticas 83 de cada 100 estudiantes se colocaron en “insuficiente y elemental”. Para 2012 el avance es significativo: ya sólo 53 de cada 100 son burros. Nada más la mitad. Sólo 30 por ciento salió de la ignorancia supina.


En el mismo 2006, la situación de la prueba de español era más o menos la misma: 8 de cada 10 eran “elementales e insuficientes”, mientras que 2 tenían nivel “bueno y excelente”. Seis años después el avance no es tan claro: la proporción es de 6 burros a 4 con nivel aprobatorio.


Pero a nivel secundaria es donde se ubica el verdadero drama. En 2006 prácticamente todos, todos, los estudiantes poblanos estaban reprobados en la prueba de matemáticas: un ínfimo 4 por ciento se salvaba. Ahora lo hacen 2. Es decir, 8 de cada 10 no tienen idea de álgebra, trigonometría o cálculo. Tremendo. Los mismos porcentajes se aplican a la prueba de español. Por eso no sorprende que seamos una sociedad de analfabetas funcionales: una sociedad que sabe leer y escribir, pero que ni lee ni escribe.


¿Hasta dónde podría abatir estos índices Moreno Valle para juzgar si en efecto pudo producir una revolución educativa en la entidad? ¿Con qué nos conformaríamos para decir que tuvo éxito? ¿Que al finalizar el sexenio 6 de cada 10 estudiantes de secundaria entendieran de español y matemáticas? ¿Y en primaria? ¿Que no se repartan en porcentajes iguales los burros y los inteligentes?


La crisis educativa no es de Puebla, sino nacional. Las metas son posibles. En la prueba de matemáticas para primaria el mejor estado fue Sonora y tuvo 57.4 como “bueno y excelente”; estamos a poco más de 10 puntos. En español también Sonora fue la mejor calificada, con 54.1 por ciento. En ese índice hay más distancia, 13 por ciento de inteligentes. Luis Maldonado puede lograrlo, si no se va al gobierno federal con Peña Nieto.


En el nivel secundaria las metas son más complejas: en la prueba de matemáticas la mejor entidad fue Chiapas con 38.5 de “bueno y excelente”, a 16.5 puntos de Puebla. El español parece ser batalla perdida en todo el país, irremediable. Cualquier avance luce insuficiente en el global nacional, el DF fue la mejor calificada con 25 puntos. Una miseria. Una vergüenza.


Pero veamos el ranking que nos deja la prueba ENLACE. En la prueba de matemáticas en primaria ocupamos el lugar 10º nacional y en español el 12. En matemáticas en secundaria somos el 6º estado del ranking y en español el 12º del país. Así que hemos abandonado el fondo de la tabla y de forma consistente nos acercamos a los 10 mejores estados del país con calidad educativa.

 

El logro no es menor, tampoco para festejar. Quizá la meta aceptable sería que al finalizar el sexenio de Moreno Valle nos ubiquemos en todas las pruebas entre los 5 primeros del ranking nacional. Y aun así cualquier mejoría será insuficiente porque el drama nacional de la calidad educativa sigue haciendo de nosotros un país que sabe leer y escribir, pero ni lee ni escribe.

 

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