Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
@Nigromanterueda
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30/10/2012


El góber precioso tiene candidato a la alcaldía


Mario Marín ya tiene candidato a la alcaldía. Desde las sombras de su residencia en Xilotzingo reagrupa a sus fuerzas leales para presentar batalla el próximo año, y dicen, arrebatarle la mayoría en el Congreso para dar un cerrojazo anticipado al gobierno de Rafael Moreno Valle. El góber precioso anda envalentonado con el regreso del PRI a la presidencia y en 2013 ve un desquite en venganza por la derrota de su proyecto transexenal y el ostracismo al que ha sido sometido. Los marinistas no se unirán en torno a Enrique Doger, a quien sigue aborreciendo. Tampoco alrededor de Enrique Agüera, a quien consideran traidor por pactar con el nuevo régimen. El elegido es nada más y nada menos que Pepe Chedraui Budib, el amigo de Peña Nieto, al que tiene en mente manipular como muñeco de guiñol para consumar su venganza.


El marinismo acecha desde las sombras porque nunca murió y solamente se dispersó en casi dos años desde la toma de protesta de Moreno Valle. Su peor etapa fue a principios de este año, cuando se ordenó la detención de Alfredo Arango, y Javier García Ramírez se fue prófugo. La cacería de marinistas continuó con importantes sanciones del ex OFS, hoy Auditoría Superior del Estado, en contra de Antonio Hernández y Genis, Rodolfo Chávez Carretero, Ricardo Villa Issa y Blas Villegas. Y aunque la secretaría de la Contraloría mantiene varios procesos abiertos, la realidad es que Patricia Leal no ha podido entregar ninguna cabeza de peso real.


La victoria de Enrique Peña Nieto inyectó de ánimo a Mario Marín, quien decidió regresar a Puebla de forma permanente y volver a su antigua residencia de Xilotzingo. Al principio fue un regreso inocuo para jugar partidos de futbol, como hace semanas relató Mario Alberto Mejía: sus hermanos, Pepe Hanan, Jorge Morgado, algunos exfuncionarios de tercer nivel. Entre cerveza y cerveza se negaba a responder cuestiones políticas y casi casi solamente hablaba de la selección nacional, de los Juegos Olímpicos. Maduraba su venganza.


El marinismo ha llegado a una conclusión: el régimen morenovallista, pese a presumir que con ellos por las buenas bueno, pero por las malas mejor, en realidad es un león sin dientes porque gana los partidos pero es incapaz de abatir definitivamente a su rival. El mejor ejemplo, razonan, son los medios de comunicación que encabezan la única oposición visible y a los que no han podido reducir pese al boicot comercial y los actos intimidatorios.


El tiempo, también afirman, juega en contra de Moreno Valle porque sus amigos del gobierno federal ya van de salida. El dinero no fluirá con la misma rapidez y no podrán pedir favores en la PGR para sostener una persecución judicial o fiscal. Mario Marín calcula que las horas bajas del gobernador arrancan el 1 de diciembre y que la hora de vengarse será en los comicios del 2013. Arrebatarle la capital, con sus siete distritos, significa impedir que el morenovallismo tenga mayoría en el Congreso. Así pues, el marinismo contraataca.


Pero el góber precioso no es tonto y sabe que el desprestigio de su grupo político impide que uno de ellos dé la batalla. Por ello han elegido a una “cara fresca” que en su candor empresarial es fácilmente manipulable. Pero no es un accidente que las fuerzas políticas y mediáticas que rodean a Pepe Chedraui Budib, todas, tienen un inevitable tufo marinista.


Además de ser un rostro poco conocido, Pepe Chedraui tiene el favor de Peña Nieto. Pero para que el empresario se convierta en candidato a la alcaldía tienen que hacerlo competitivo: no en balde arranca un periodo de precampaña a través de sus “Casos de éxito” promocionados en medios radiofónicos, digitales e impresos. Es casi imposible que pueda rebasar a Enrique Doger y Enrique Agüera de cara a las definiciones del próximo año, pero venderán su potencia si por lo menos alcanza el 50 por ciento de conocimiento. El amiguismo no puede ser razón de su candidatura, pero sí el potencial electoral.


La apuesta del marinismo por Pepe Chedraui se ve fortalecida por el impulso que le da el grupo de Jorge Estefan y Blanca Alcalá desde el CEN. Ellos no buscan la venganza en contra del morenovallismo, pero tienen otras razones válidas: si Doger o Agüera se convierten en alcaldes de cuatro años y ocho meses, con toda probabilidad desplazarán a la senadora de la candidatura a Casa Puebla en 2018. La batalla por el futuro se libra desde hoy.


Moreno Valle pisa terreno peligroso porque no hay fuerza más poderosa que el odio, que es lo que precisamente impulsa a Mario Marín desde las sombras para poner a disposición de Pepe Chedraui a su grupo político, empresarial y mediático. El góber precioso es impresentable en público, pero maniobra desde la clandestinidad su revancha para recuperar el paraíso perdido en 2010.

 

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