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Invitado Especal
La Quintacolumna


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 Elecciones de Estado

E¿Se habrá visto en los tiempos moderno aviso más cínico que el que hizo Javier López Zavala sobre la inminente Elección de Estado que se avecina en noviembre? ¿Y se habrá visto actitud más espantadiza de los consejeros para detener la desviación de recursos económicos y humanos del gobierno estatal que ayuden al PRI a retener la mayoría en el Congreso? Apenas dos consejeros, Fidencio Aguilar Víquez y Joel Paredes Olguín, tuvieron el valor para pedirle al gobierno esclarecer su maridaje con el tricolor. ¿Y el resto? Quizá agradecidos porque Zavala palomeó su llegada al organismo electoral, decidieron hacer mutis.

 

El Instituto Electoral tiene una nueva oportunidad para restituir su dignidad maltrecha por el affaire de los bonos sospechosos, en el que al final nadie resultó culpable.

 

Y parece que nuevamente volverán a fallar de acuerdo con el penoso silencio que guardan sobre el maridaje PRI-gobierno. Lo malo es que el organismo electoral ya entró en la lógica de la autodeslegitimación como autoridad con la suficiente fuerza y credibilidad para detener la guerra de estructuras que van a librar el gobierno federal contra el estatal rumbo a los comicios de noviembre.

 

 

El árbitro, simple y sencillamente, no va a existir. La enfermedad que los consejeros sufren, fisiológicamente, se llama impotencia. O en términos políticos, su ideología está muy cerca del dejar hacer y dejar pasar. ¿Qué el gobierno ayudará con todo al PRI? Pues parece una verdad perogrullesca. Pero también lo es que el gobierno federal meterá las manos con todo, por que como hace meses lo declaró Manuel Espino, Puebla es una de las ocho entidades con las que el PAN piensa hacerse durante el gobierno federal.

 

 

El que siembra, cosecha. Es verdad que el cinismo de Zavala es impresionante. Pero el PAN estatal y su líder, Rafael Micalco, tendrán que tener cuidado al quejarse porque tiene la boca llena de sangre.

 

¿O a poco Vicente Fox no empeñó todo y puso en riesgo la elección presidencial -dixit el Tribunal Federal Electoral- para que Felipe Calderón ganara. ¿No denunció López Obrador también una elección de estado? ¿Y no es cierto que el poder presidencial presionó a los magistrados del TRIFE para que no anularan la elección?

 

Es cierto: el PRI no tiene calidad moral porque durante 70 años practico elecciones de Estado.

 

Pero el PAN tampoco la tiene porque para retener la Presidencia la República cayeron en las ilegalidades más absolutas.

 

Tomaron a pie juntillas el argumento de Jorge Castañeda - "A López Obrador ha que ganarle como sea- del que hoy se arrepiente porque faltó añadirle la expresión "en el marco de la legalidad".

 

En noviembre se enfrentarán dos estructuras: la del gobierno federal contra la del gobierno estatal. Los primeros a través de las delegaciones, la intervención de la Suprema Corte y quizá, la de la PGR como se hizo en Baja California y Jalisco.

 

Los segundos a través de los recursos humanos y financieros de la administración marinista, y la operación de sus programas sociales. Por supuesto que no quiero caer en el idealismo. Toda campaña electoral es una guerra en la que el objetivo es ganar.

 

Pero se trata de una guerra con reglas del juego que los actores deben respetar, y por hay una autoridad encargada de sancionar las desviaciones. Es indudable que cada parte, el PRI y al PAN, preparan su elección de Estado.

 

Pero lo absurdo es que los consejeros electorales -¿dónde andará Jorge Sánchez- prefieran fingir demencia. A ese paso, se convertirán en el payaso de las cachetadas de la elección en noviembre, y al final las cosas se les van a salir de las manos.

 

Entonces vendrá el tiempo del ¡usted disculpe! No pudimos parar ni la guerra sucia, ni la elección de Estado. *** Las aventuras de un mediocre.

 

Si usted piensa mal de Jorge Arroyo por cobrar como subsecretario de Planeación en lo que va del sexenio marinista y no haber movido un solo músculo en beneficio de la entidad, en realidad debería pensar peor, porque el serrano en realidad lleva dos sexenio hundido en la misma mediocridad.

 

A lo mejor pocos lo recuerdan, pero Jorge Arroyo fungió, durante los cuatro primeros años de la administración melquiadista, como subsecretario de Desarrollo Social de la entonces todopoderosa Secretaria de Finanzas a cargo de Rafael Moreno Valle.

 

Sin embargo, Moreno Valle y Arroyo jamás hicieron química y el secretario delegó la operación del Desarrollo Social en Luis Banck, primero, y en Francisco Bárcena después. Durante esos años Arroyo se dedicó a cobrar puntualmente sus quincenas, pero jamás tuvo la dignidad de renunciar antes de continuar aguantando los desplantes de los jóvenes del Grupo Finanzas.

 

 

Así, sumido en la mediocridad, Arroyo se dedicó a despotricar contra Moreno Valle mientas contaba puntualmente los centavitos de su quincena. Más tarde, Rafael le pidió al gobernador que terminara por sacárselo de encima, y Melquíades decidió, ahora sí, mandarlo a trabajar y no nada más a calentar el asiento.

 

 

Su destino fue Carreteras de Cuota, organismo que nunca pudo eficientar. Pero la sucesión ya estaba en marcha, y como ya se sabe que las ratas son las primeras en saltar del barco, a nuestro personaje le urgía llegar al barco marinista.

 

 

Bajo la protección de Roberto Marín, Arroyo renunció a Carretera de Cuota bajo un argumento estúpido: que no iba a avalar la trasmisión de los recursos generados por la bursatilización de las carreteras poblanas a Finanzas para pagar el crédito con Bancomer.

 

Arroyo le vendió a Mario Marín que con su dignidad salvaba las finanzas poblanas, y así se ganó unos centavitos más en el sexenio que hoy transcurre con agonía por funcionarios como el flojonazo subsecretario de Planeación.

 

Son las historias de mediocridad de Jorge Arroyo. Hay más, pero por hoy me detengo. *** El aumentote de 4.5 por ciento a los burócratas. "En días pasados Guadalupe Martínez, la Secretaria General del Sindicato de Burócratas se molestaba porque no se atendían su pliego de aumento salarial y es que esto no es necesario, ya que fue Zavala quien descalificó a sus contrincantes y la impuso como incondicional.

 

Además, para qué hacerle caso si ya estaba el tamal hecho. Se daría inicio a las platicas con la propuesta del 3.2% de aumento para quedar en el 4.5%.

 

Mientras que en el sector privado ya se habla de que el aumento salarial corresponde al 4.9% y los maestros (como grupo de presión) ya lograron el 5.5% más las prestaciones, sin mencionar el super aumento que les dio Zavala en 2006.

 

 

¿Entonces por qué a los burócratas se les va dar este trato? "Una razón podría ser que se van a homologar los sueldos de los policías con la nomina de los burócratas y la idea es que todos continúen en la corrupción o en la miseria.

 

 

"También se sabe que se darán 20 bases por cada dependencia para beneficiar a los recomendados que fueron contratados de 3 años a la fecha, en tanto que los empleados con más de 15 años de servicio deberán seguir haciendo méritos.

 

 

"Los empleados de gobierno, base y honorarios le hacemos saber a la opinión pública que el tortuguismo en sus trámites y omisión en sus solicitudes no son responsabilidad de quien le atiende en el mostrador y le da la cara, sino de un conjunto de abusos y deficiencias de la administración pública y son las causas del clásico "vuelva mañana" o de que no se puedan planear y atender los problemas por derrumbes y se equivoque la entrega de cadáveres.

 

"Resulta que no tenemos los medios para hacer nuestro trabajo porque lo que tenemos es desvío de dinero de viáticos y vales de gasolina en viajes y carros no oficiales.

 

no hay recursos para mantenimiento de vehículos, ocultamiento de papelería e insumos, equipos de computo obsoletos, carencia total de consumibles; además tenemos que lidiar con acoso sexual hacia las empleadas, inclusión y ascensos a concubinas en el organigrama, nepotismo, amiguismo, prepotencia y despotismo hacia los subordinados y desatención a la ciudadanía, despidos de la gente más capaz, improvisación de quienes dan las ordenes y por si fuera poco con sueldos de 30, 40 y 50 mil pesos, cuando un simple empleado gana de 3 a 4 mil pesos mensuales, por eso si usted está molesto con las dependencias no nos mire a nosotros. "La corrupción y el tráfico de influencias está más arriba".

 

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