Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda


10/02/2010


La colisión llegó gracias al TEPJF


El trámite que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación le dio al juicio de protección de derechos políticos enderezado por Enrique Doger contra la Comisión Estatal de Procesos del PRI le da un morbo añadido a lo que ya se preveía como la semana más emocionante del año. Y es que del domingo 14 de febrero al domingo 21 de febrero viviremos los ocho días que marcarán la guerra electoral por la gubernatura. En esa semana se confirmará el triunfo de Rafael Moreno Valle en el proceso interno panista, echando por tierra la teoría marinista de que los albiazules jamás dejarían pasar como su candidato al senador con licencia. Claro, siempre y cuando la quintacolumna Ana Teresa Aranda no logre su cometido de dinamitar desde dentro al PAN. Luego, probablemente el lunes 15, se hará oficial el anuncio de la megacoalición para enfrentar a Javier López Zavala y al PRI. Pero las negociaciones se cerrarán con reloj en mano, que ya que el sábado 20 es el plazo fatal para inscribir la alianza ante el Instituto Estatal Electoral que, en una interpretación ajustada a la norma, obligó a una coalición total.

 

Para el domingo 21 estaba prevista la Convención de Delegados que oficializaría al precandidato único Javier López Zavala como el abanderado tricolor. Pero para sorpresa de propios y extraños, resulta que el TEPJF dio entrada al recurso dogerista contra la eliminación por default que le aplicaron al ex alcalde. Y atentos, que en manos de los magistrados María del Carmen Alanís y Salvador Nava Gomar se encuentra el destino de la candidatura única de Javier López Zavala. Contra el triunfalismo de José Alarcón y Alejandro Armenta, quienes veían a un Doger ya eliminado de la carrera y con un camino jurídico imposible para que procediera la impugnación, el máximo órgano electoral le dio la razón al abogado José Manuel Treviño en su recurso per saltum y lo listó bajo el rubro SUP-JDC-0023-2010.

 

Aceptar el recurso de urgencia per saltum indica que el TEPJF resolverá antes del 21 de febrero, fecha de la Convención de Delegados que formalizaría la designación de Zavala. ¿Cuál puede ser el sentido de la resolución del Tribunal Electoral en caso de darle la razón a la causa dogerista? Suspender la Convención de Delegados para ordenar reponer el procedimiento. Es decir, obligar al PRI a inscribir a Doger como precandidato y darle sus 21 días para hacer precampaña. Tan simple y tan sencillo. Después, de igual forma, se llevará a cabo la Convención de Delegados y procederán a aplastarlo.

 

Entonces lo importante no es la meta, sino el camino de 21 días que Doger tendrá para usar medios de comunicación. Y ya en el barco de la megacoalición es previsible que los usará para golpetear al delfín y al gobernador Marín para después convertirse en el candidato a la alcaldía a la megacoalición. Así, un PRI fracturado y golpeado desde el mismo PRI llegará a los últimos días de marzo, generando una reacción en cadena a la disputa de las 217 alcaldías y 41 diputaciones.

 

El gobernador Marín nunca se imaginó el TEPJF le diera entrada al recurso dogerista y por ello eligió el curso de colisión, a pesar de que Beatriz Paredes, Manlio Fabio, Peña Nieto, Armenta y el propio Zavala lo urgieron a llegar un acuerdo con el ex alcalde. Pero el Dios Mortal argumentó diferencias personales irreconciliables y se negó rotundamente a pactar. Una decisión de corte pasional y no racional tiene hoy en vilo a la candidatura única de Javier López Zavala. Ver para creer.

 

La prensa zavalista argumentará que no hay problema, pues el Tribunal Electoral le negará la razón a Enrique Doger. Pero el mismo triunfalismo exhibieron cuando fue descalificado: que su recurso ni siquiera obtendría trámite. Y ya lo tiene. El docto José Alarcón afirmó en diez entrevistas que el camino jurídico pasaba por el principio de definitividad: de la Comisión De Justicia Partidaria al Tribunal Local, y sólo después de agotar esos pasos, el Tribunal Federal. Una vía tortuosa de meses. Pero no: el equipo jurídico de Doger ganó la primera batalla.

 

Ahora todo pende de una resolución del Tribunal Federal Electoral. Una resolución que a mal pensar, es más político que jurídica. Sabido es que tal tribunal, desde la llegada de María del Carmen Alanís es un apéndice de Felipe Calderón. Y hasta donde se sabe, es el Presidente el primer interesado en promover las coaliciones para dinamitar al PRI en las elecciones estatal y tomar aire rumbo a la contienda presidencial del 2012.

 

¿Podría utilizar Felipe Calderón al TEPJF para ponerle más piedritas en el camino al gobernador Marín en su proyecto reeleccionista? A mí me parece que sí. Pero la duda no durará mucho, pues la resolución vendrá la próxima semana. La semana más emocionante y decisiva antes de los comicios del 4 de julio.

 



 
 

 

 
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