Es, como decía Justo Sierra de los liberales juaristas, un hombre con la renuncia bajo el brazo. No tiene necesidad de mancharse ni de corromperse. Tampoco de aceptar órdenes que vayan contra la legalidad.

 

Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda


Lecciones de dignidad


La renuncia de Fernando Rosales Bretón, a escasos veinticuatro días de asumir el cargo de Procurador, es un hecho sin precedentes en la vida pública de los poblanos. Se trata de un acto de integridad, de dignidad, conceptos inexistentes en nuestra clase política, acostumbrada a medrar de los cargos públicos a costa de su nombre y prestigio. Rosales Bretón llegó a la PGJ con una misión: desactivar las mafias entre ministerios públicos y agentes de la policía judicial. Terminar con las consignaciones amañadas, la venta de órdenes de aprehensión y peritajes, la corrupción alimentada por litigantes y una serie de lacras que lastran la procuración de justicia. El vértice de la mafia se encuentra en la Subprocuraduría de Averiguaciones Previas y control de procesos. La cabeza de Rodolfo Igor Archundia era imprescindible. Se la negaron en Casa Aguayo, y Rosales Bretón renunció fulminantemente con el enojo de Montero y del gobernadora a cuestas. Se va de la PGJ y tampoco regresará al Tribunal Superior de Justicia.

 

La dignidad es un privilegio que cuesta caro. Rosales Bretón llegó a juez antes de los treinta años y su impecable carrera judicial lo llevó a magistrado antes de los treinta y cinco. No hay litigante o funcionario del Tribunal Superior de Justicia que se expresara mal de él. Mucho menos algún litigante que lo acusara de corrupto; proviene de una familia acomodada y con prestigio. Su hermano, Gustavo, fue secretario de Turismo en el sexenio melquiadista y renunció a los dos meses de iniciar el gobierno. A pesar de su cargo en el TSJ, nunca abandonó su cátedra en la Escuela Libre de Derecho, su alma mater. En suma, de trata de un personaje honesto, estudioso y sin ligas con las mafias de poder local. Por eso Pacheco Pulido lo eligió para detallar los logros que tuvo su presidencia de nueve años.

 

Por íntegro y honesto, fue una sorpresa su nombramiento como Procurador en un gobierno esencialmente corrupto. Una posición riesgosa, pensaron sus amigos. Personalmente no iba convencido, pero tenía un proyecto para dignificar la procuración de justicia, después de atestiguar desde el juzgado y la magistratura las porquerías que se hacían desde la Subprocuraduría de Averiguaciones Previas y Control de Procesos. Como Procurador, ahora podría cortar el mal de raíz. Las complicidades de Rodolfo Igor Archundia, con doce años actuando de jefe de la mafia, ganaron. Después de Averiguaciones Previas, seguía la Judicial, Servicios Periciales y Control Interno. No hubo oportunidad.

 

La reacción a la renuncia de Rosales Bretón, entre nuestra clase política, fue de menosprecio. “Debió haber aguantado”, “le faltaron güevos”, fueron los comentarios comunes. Y es que a nuestros políticos –no solo los poblanos, sino en todo el país- conocen de intereses, pero no de convicciones. Por ello, cuando surge una rara avis como el ahora ex Procurador, es tildado de inocente, inmaduro, ingenuo. “¿A poco pensó que iban a cambiar las cosas?”, dice cínicamente, sonriendo.

 

Pero a diferencia de todos ellos, Rosales Bretón privilegió sus convicciones a sus intereses. No le interesa medrar del erario y tampoco sufre el protagonismo de requerir un puesto para ser alguien. De familia tiene una posición económica desahogada y su nombre no se manchó en casi quince años dentro del Poder Judicial. Es, como decía Justo Sierra de los liberales juaristas, un hombre con la renuncia bajo el brazo. No tiene necesidad de mancharse ni de corromperse. Tampoco de aceptar órdenes que vayan contra la legalidad.

 

Por eso se fue. Una forma de actuar conocida como integridad.

 

*** Otra lección de dignidad. El mismo viernes los poblanos recibimos otra lección de coraje y solidaridad. El Chelís y sus muchachos le ganaron por todo lo alto a un Veracruz que recibió el apoyo legítimo e ilegítimo del gobierno Fideliano. La salvación está muy cerca, pues cualquier suma de puntos en los siguientes tres partidos le complica al equipo jarocho la permanencia en primera división.

 

No sé exactamente qué nexo mantiene el Chelís con sus jugadores, pero el abrazo que le dieron al final del partido habló por sí mismo. Después de la complicada semana que tuvieron con el despido de su técnico, el encuentro con Francisco Bernat para convencerlo de la reinstalación y su regreso al banquillo para endosarle el éxito o fracaso, queda claro que los accionistas mayoritarios y minoritarios le deberán a Sánchez Solá el mantenimiento de la franquicia.

 

El equipo tampoco da para mucho, y aunque el festejo y la euforia se asimilaron a un campeonato, en realidad sólo se trata de la permanencia en la primera división. Con un año de experiencia y otros refuerzos de calidad, el Chelís quizá podría armar un cuadro medianamente competitivo. Así que la responsabilidad recae toda en Francisco Bernat, que no romperá el récord de más descensos.

 

Siempre hay que ver hacia el futuro. Tengo la impresión de que el logro de la permanencia al final se volverá contra el Chelís, sus muchachos y los poblanos. ¿Por qué? Porque con la permanencia asegurada, es muy probable que ahora sí Bernat decida vender la franquicia para recuperar una pequeña parte de todos los millones que ha perdido en su aventura futbolera.. Y muy probablemente a empresarios no locales. Así que habrá de verse la forma de retener al Puebla en Puebla, sin utilizar el dinero público.

 

Ahí está el ejemplo del quebranto financiero en Veracruz con su equipo.

 

*** Indignación por las agresiones. “El día de hoy Puebla de la Franja le ganó 2 - 0 al Veracruz, pero más que alegría, el que escribe, tiene coraje y realmente se encuentra enojado con lo sucedido en ese puerto turístico. El motivo es la falta de madurez y sensibilidad por parte de los aficionados de los Tiburones Rojos, que tras la derrota se comportaron como verdaderos vándalos.

 

“Mi mamá fue al estadio Pirata Fuente, siendo nacida de Dos Bocas, Ver., a apoyar a la Franja con la porra de Pepe el Grillo, y me mando un mensaje via celular donde explica que los aficionados de ese puerto APEDREARON los camiones de la afición de La Franja y autos particulares con placas del Estado de Puebla, que se encontraba en la primera caseta de la autopista, dirección Veracruz - Puebla, y que esperaban ambulancias para atender crisis nerviosa y lesionados. Incluso menciona que una piedra.

 

“Esto es una muestra del odio que nos tienen los habitantes de aquel puerto, olvidándose que en esta angelópolis viven varios veracruzanos y que le hemos abierto la puerta para que se desarrolle en económica, familiar e individualmente. Se les olvida que en época de vacaciones somos nosotros, los poblanos, los que llenamos ese puerto, mantenemos viva la economía turística del lugar, e incluso hemos invertido por esos lugares y para ejemplo estas las torres JV de Veracruz.

 

“Es por ese motivo que le solicito a los medios de comunicación, al Gobernador Mario Marín Torres, a la FEMEXFUT, y a la afición poblana, que se le exija al Gobernador Fidel Herrera Beltrán una disculpa pública, no sólo a los aficionados, no sólo al equipo de La Franja que fue blanco de ataques a su llegada, sino al Estado de Puebla; y que se den a conocer los hechos y se castigue a los culpables como al propio equipo Puertero, y en especial porque el Gobierno de Veracruz es accionista de los Tiburones Rojos. Atentamente. Jesús Nicolás Luna Arteaga”.

 



 
 

 

 
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