Tiempos de Nigromante


Arturo Rueda
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15/04/2010


El caso Puebla: ¿por el camino de Oaxaca o Veracruz?


A las Alianzas Opositoras diseñadas desde Los Pinos con la anuencia de César Nava, Jesús Ortega y Elba Esther Gordillo les queda poco tiempo para demostrar que sí funcionan en verdad como un modelo de competitividad electoral. Hasta inicios de la semana, no había estudios cuantitativos que permitieron afirmar si el modelo tiende al fracaso o en verdad tiene expectativas de éxito, incluido el caso Puebla. Las encuestas por fin llegaron de la mano del cada vez más prestigiado Gabinete de Comunicación Estratégica –proveedor exclusivo de CAMBIO- quien, hasta la noche de ayer, entregó resultados para Milenio TV sobre las entidades de Oaxaca, Veracruz y Chihuahua. Como es de dominio público, en la primera entidad se armó una megacoalición de panistas y lópezobradoristas, mientras que en las dos restantes el PRI enfrenta su oposición partido a partido. La conclusión temprana de la firma dirigida por Liébano Saénz y Federico Berrueto es que en la medida en que los partidos de oposición se fragmentan, el PRI arrasa. Vemos los estudios de caso.

 

La única entidad medida hasta ahora en la que el poderoso PRI se enfrenta a una megacoalición es Oaxaca. De acuerdo al GCE hay una auténtica competitividad electoral, pues el priista Eviel Pérez Magaña, ex secretario de Obras Públicas del Gobierno estatal y diputado federal con licencia, tiene el 44.3 por ciento de las preferencias electorales, en tanto que su opositor Gabino Cué Monteagudo de la Alianza Opositora alcanza el 39.8 por ciento; Irma Piñeyro Arias, del Panal, sólo el 2.8 por ciento, y María de los Ángeles Abad Santibáñez, del PUP, menos del 1 por ciento. A nivel alianzas, la encuesta del GCE señala una ventaja para el  PRI-PVEM tiene 41 por ciento, mientras que la del PAN, PRD, PC y PT suma apenas 35.7 por ciento.

 

Tomando en cuenta el margen de error del estudio de 600 cuestionarios domiciliados, la megacoalición prácticamente amarró el empate técnico a poco menos de 3 meses de los comicios, un escenario alentador si se compara con las entidades en la que cada partido decidió ir por su lado a enfrentar al PRI, específicamente los casos conocidos hasta ahora de Veracruz y Chihuahua, en las que el tricolor prácticamente amarra ventajas de 2 a 1.

 

En caso de Chihuahua, de acuerdo con el estudio presentado la noche de ayer en MILENIO Televisión, el candidato tricolor César Duarte tiene 46.5 por ciento y Borruel 26.2, mientras que el candidato del PRD, Luis Orozco sólo tiene el dos por ciento. Respecto a las preferencias por partido, el PRI encabeza la lista con 43.8 por ciento, mientras que el PAN tiene 21 por ciento. Además el estudio reporta un 12 por ciento de indecisos. La encuesta del Gabinete de Comunicación Estratégica fue levantada entre el pasado 9 y 12 de abril con entrevistas en vivienda a 600 personas mayores de 18 años de edad en Chihuahua, inscritas en el Listado Nominal y distribuidas proporcionalmente entre los nueve distritos electorales de esa entidad. Así pues, el tricolor arrasa.

 

La gran polémica para el GCE llegó con la medición de Veracruz, en la que también se observa una ventaja arrasadora para Javier Duarte, el delfín de Fidel Herrera Beltrán. De acuerdo a los resultados, el PRI tiene 44.8 por ciento de las preferencias electorales mientras que Miguel Ángel Yunes 21.1, es decir, una ventaja de 2 a 1. El candidato del PRD, Dante Delgado sólo alcanza el 6.2 por ciento. El estudio conformado por 600 entrevistados en Veracruz, todos mayores de 18 años de edad, se les preguntó sobre las preferencias electorales de los partidos y la diferencia entre ellos es similar. El PRI encabeza la lista con 43.9 por ciento, le sigue el PAN con 19.6 y el PRD con 4.9. El nivel de confianza es 95 por ciento y el margen de error en los resultados estatales es de ±4.0.

 

Y aquí vienen las dudas respecto del modelo Puebla tomando en cuenta los antecedentes. ¿La megacoalición poblana tiene un desempeño eficiente similar al caso oaxaqueño, o será una excepción, es decir, una Alianza Opositora que no alcanza la competitividad?.

 

Los resultados conocidos hasta ahora señalan que el PRI, pese a enfrentar una alianza de partidos, los supera ampliamente de acuerdo a los datos ofrecidos por los empresas locales, Indicadores y el BEAP. La única nota discordante fueron los resultados ofrecidos por OPINA de Rigoberto Benítez en su regreso a la opinión pública, luego de sus ausencias en los procesos electorales del 2007 y 2009. En ese estudio, Zavala sólo superaría a Moreno Valle por seis puntos.

 

Algunas acotaciones: las tres encuestas locales corresponden a datos de la ciudad de Puebla, territorio marcadamente favorable a la Alianza Opositora. Ello quiere decir que todavía no conocemos una encuesta estatal que abarque los 26 distritos electorales. Tampoco hemos visto, todavía, un estudio de una empresa nacional similar al GCE. Pero sus resultados ya se acercan, así que pronto, de la mano de Liebano y Berrueto, veremos si el caso Puebla corresponde al de Oaxaca, o se confirma que el PRI arrasa como en Veracruz y Chihuahua.

 

*** Saldo de las giras. Luego de algunos ajustes a la estructura interna, los eventos de campaña de Javier López Zavala muestran un incremento notable de afluencia. Ayer, por ejemplo, simplemente a 9 mil poblanos en Atlixco y luego otros 12 mil en Izúcar. Las gráficas hablan por sí mismas.

 

Otro informes nos dice que, por el contrario, la movilización de Rafael Moreno Valle hasta el momento no es exitosa. Con una gira planteada por la Sierra Negra, reunió apenas a 350 persones en Xiutetelco y otras 300 en Hueytamalco. Dicen las malas lenguas que el candidato de la Alianza Opositora prefirió no llegar a Teziutlán por que la audiencia no superaba las 200 personas.

 



 
 

 

 
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